ObSBA: una runfla político-empresarial-familiar enquistada en la obra social de los municipales porteños

Escribe Ana Belinco

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En medio de una catarata de denuncias por el vaciamiento sistemático de la obra social de los trabajadores municipales de la Ciudad de Buenos Aires (Ob.SBA) y a las puertas de una quiebra de la entidad, Larreta sacó de la vicedirección del directorio a su ex chofer, Walter Correa, y coloca a Agustina Olivero Majdalani, la socia de su hermana e hija de Silvia Majdalani, ex subdirectora de la AFI, procesada por el espionaje macrista.

A través de un decreto fechado el pasado 27 de abril, y con las firmas del Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta, del ministro de Hacienda y Finanzas, Martín Mura y del Jefe de Gabinete de Ministros, Felipe Miguel, se designó a partir de la fecha a Majdalani hija como Vicepresidente de Ob.S.B.A.

Agustina Olivero Majdalani es la presidenta de la Corporación Puerto Madero y la socia de la hermanastra de Larreta, Ximena Vallarino Alfaro Díaz Alberdi, en Midas Hotel Management S.A. Dicha empresa hotelera recibió, por el uso del Hotel BA Central para alojar durante la cuarentena a personas sintomáticas de Covid, más de 5 millones de pesos de parte del gobierno porteño. Otro socio de esta empresa es Ignacio Sáenz Valiente, el que recibió un monto millonario de parte del gobierno de Larreta por barbijos de 3.000 pesos cada uno.

Silvia Majdalani, por su parte, fue procesada por la Cámara Federal porteña por «incumplimiento de los deberes de funcionaria pública» en la causa que investiga el espionaje ilegal durante el macrismo. Con esa imputación por un delito menor, la justicia porteña -digitada por el macrismo- niega que haya habido una estructura de espionaje ilegal durante el gobierno de Macri, que redujeron al accionar aislado de un grupo de agentes que realizaban tareas de espionaje por cuenta propia.

La burocracia de SUTECBA y de UDA viene dejando pasar este desfalco histórico directamente desde dentro del directorio de ObSBA, porque son parte de la torta millonaria que implica la caja de la obra social. Tanto UTE como Ademys recién en los últimos meses se acordaron de denunciar la situación. Ademys ha llamado, en los últimos días a una reunión puertas adentro con la runfla.

A las claras esto es improcedente y no alcanza para frenar este plan sistemático de desmantelamiento que afecta a los afiliados y a los profesionales de la salud del Sanatorio. Llamamos a deliberar en todas las escuelas, en cada organismo estatal y en el Sanatorio Méndez para trazar un plan de lucha activo y desde las bases que nos permita recuperar nuestra obra social.

Reclamamos:

La conformación de una comisión controladora con afiliados y personal de Salud. Fuera la burocracia sindical, los gobiernos y sus empresas amigas de nuestra obra social. Investigación a todos los responsables políticos y sindicales de este desfalco.

La apertura de los libros de la Obra Social. Elaboración de un plan que permita restituir las prestaciones médicas perdidas y la cobertura del 100% de la totalidad de las prestaciones, así como de los medicamentos crónicos. El nombramiento en planta de más profesionales así como las remodelaciones edilicias y de infraestructura necesarias.

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