Una lucha mundial de los trabajadoes de la Salud

Escribe Maxi S. Cortés

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Las huelgas autoconvocadas de enfermería y Salud se desarrollan por todo Estados Unidos y las trabajadoras y trabajadores han conformado una coordinadora nacional. Es la primera organización de coordinación nacional obrera del mundo en lo que va de la pandemia. Las huelgas de la salud se desarrollan en todos los continentes y no hay país donde la salud no esté en lucha.

La coordinadora es el resultado de un prolongado proceso de lucha durante la pandemia. Se ha creado para apoyar las huelgas que nacen de forma autoconvocada en todo el país pero que no cuentan con el apoyo de los sindicatos oficiales, aliados a las gobernaciones y al gobierno Biden.

En Nueva Jersey, el paro de enfermería, terapistas y radiólogos se extiende por tres semanas. Reclaman aumento de salario, mayor dotación de personal, más y mejores elementos de protección personal (EPP). También una regularización de la obra social de los trabajadores que se encuentra declarada en quiebra y denuncian graves problemas para tener atención médica para sus familias. En Los Ángeles, los residentes han iniciado la huelga contra el régimen laboral de 12 horas. La huelga en la ciudad de Minnesota ha volcado a casi 13 mil enfermeras y enfermeros a piquetes callejeros. Las próximas ciudades en ingresar a la huelga son Nueva York, California y Washington.

En Florida, hubo manifestaciones masivas de la población en apoyo al personal de salud, luego de que una decena de enfermeras de un sanatorio renunciara tras el suicidio de un paciente que no pudo ser atendido por falta de personal. La población reclama que se retiren los cargos legales contra una enfermera, mientras el gobierno ha intentado sortear la lucha con carneros.

El 90% del personal de enfermería considera dejar la profesión por el alto nivel de desgaste físico y mental que sufren, según una encuesta de Healthcare IT News publicada el 24 de marzo. La falta de personal se combina con extensas jornadas de trabajo y salarios bajísimos que afectan no solo al propio personal, sino también la calidad del servicio. Ni los propios trabajadores están protegidos frente a la pandemia, con elementos de protección (EPP) de mala calidad.

Frente a un sistema de salud colapsado previamente, en un contexto de bancarrota de la economía nacional y con una fuerte inflación que derrumba los ya bajísimos salarios del personal de salud, la coordinadora denuncia que las empresas privadas que gestionan la mayoría del sistema de salud se niegan a otorgar el aumento de salarios y a la contratación de más personal, mientras se benefician con subsidios millonarios del estado y destinan sumas enormes de dinero a la guerra de la OTAN

Las huelgas de la salud se desarrollan por todo el mundo. En Westfalia, Alemania, 2.500 enfermeras están de paro hace un mes por salario y más dotación de personal. En España y Turquía se han desarrollado huelgas de 11 mil y 20 mil trabajadoras y hay renuncias masivas en Francia por la discriminación del pago de bonos salariales.

En Escocia, 40 mil enfermeros del sistema público y privado amenazan con renunciar si no hay aumento de salario, mientras en el resto del Reino Unido los trabajadores de la salud se sumarán a las huelgas ferroviarias, de la docencia y empleados públicos.

Diez mil van a la huelga en Nueva Zelanda. En Australia, después de 10 años, hubo dos paros en febrero y marzo. Veinte mil enfermeros han parado el sistema de salud en el oeste de la India mientras, en Sri Lanka, el personal de salud encabeza la rebelión popular contra los planes de ajuste del gobierno y el FMI.

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