Mientras el gobierno seduce a los sojeros

Los trabajadores necesitamos un congreso obrero y una huelga general

Nota de tapa de Política Obrera N°49 edición impresa.

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El anuncio de un dólar “especial” para los sojeros -que tampoco conseguirá la liquidación de la cosecha- ha dejado en ‘off side’ la secuencia de movilizaciones oficialistas de estos días, pero sobre todo que el seguidismo al gobierno mete a los trabajadores en un callejón que no tiene salida.

Mientras los movimientos sociales K preparan marchas a la Rural o prenden antorchas para denunciar a la “oligarquía”, el gobierno de los Fernández corre detrás de esa “oligarquía” y de la devaluación que todos los capitalistas quieren arrancar. Que todo esto ocurra cuando se cumplen setenta años del fallecimiento de Eva Perón muestra cuán agotado está el peronismo.

Lo mismo vale para la CGT, que prepara una marcha para el 17 de agosto con el único propósito de apoyar al gobierno, cuya política sirve a la remarcación de los “formadores de precios”.

Uno de los pilares de esa CGT, la UOM, acaba de cerrar un acuerdo salarial que dejará a su gremio veinte puntos por debajo de la inflación de este año. Furlán, su secretario general, no ha hecho nada que no habría hecho también su antecesor Caló.

En Washington, Batakis le prometió a los fondos internacionales un ajuste fiscal, más anti social que el perseguido por Martín Guzmán. Mientras tanto, Massa se disputa con Capitanich los restos del gobierno. Los Fernández han perdido el timón mucho antes de verse ahora obligados a cederlo.

Los trabajadores necesitamos sacar conclusiones de todo esto. Tenemos que ir por nuestros propios objetivos políticos como clase. Es, sin embargo, lo que esquiva el FIT-U, que ya tiene designados a sus candidatos para las PASO previstas para agosto de 2023.

Necesitamos un congreso obrero de luchadores y activistas y la organización de una huelga general autoconvocada, por nuestras reivindicaciones y por un gobierno propio de los trabajadores.