Nueva agresión sionista en Gaza, con el ojo en Irán

Escribe Jacyn

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El gobierno israelí anunció una semana de bombardeos sobre Gaza para ´prevenir´ posibles represalias de la Yihad Islámica debido a la detención de uno de sus líderes en Cisjordania. Cisjordania se encuentra bajo la autoridad del gobierno palestino, que el gobierno sionista reconoce pero ignora, aunque ambos comparten la seguridad de la zona ocupada.

Desde el viernes pasado se han contabilizado al menos 25 muertos y más de 200 heridos, entre ellos varios niños. Según Israel, la cúpula de la organización militar de la Yihad -las Brigadas Al Quds- fue “neutralizada”, pero a pesar de ello no tiene previsto cesar los bombardeos. La Yihad Islámica es una organización nacionalista palestina, vinculada a Irán. Hamas gobierna Gaza desde 2007.

La naturaleza de esta nueva agresión -la más significativa desde mayo del pasado- es atribuida, por un lado, a las elecciones que se celebrarán el próximo 1 de noviembre. “El actual premier, Yair Lapid, un político de centro, no tiene un récord militar, algo muy valorado por los electores, y esta acción le permite mostrar perfil combatiente”, apunta Clarín (7/8).

Este ataque unilateral se desarrolla en un escenario más amplio. Los estados de la región -con excepción de Bashar Al Assad, que proclamó su apoyo a Putin- han mantenido una prudente distancia de la guerra que encabeza Estados Unidos contra Rusia. “Todos parecen esperar ver quién sale ganador, y si se solidifica un poderoso eje antioccidental formado por Moscú y Pekín” (La Nación, 7/8). Así como el régimen iraní “no le dio un apoyo incondicional a Moscú, probablemente para no descarrilar las negociaciones sobre su programa nuclear con Estados Unidos (…) aliados tradicionales de Washington como Israel, Marruecos o Egipto que no se han sumado a las sanciones occidentales en Rusia” (ídem). El propósito de Israel es tomar distancia de la guerra de la OTAN y Rusia para no 'contaminar' su política de sabotear el nuevo intento del uno y el otro de llegar al acuerdo nuclear con Irán.

De acuerdo a otra interpretación, " uno de los objetivos centrales de su reciente gira (de Biden) por Medio Oriente era facilitar la apertura de relaciones simbólicas entre Arabia Saudita e Israel, allanando el camino hacia la plena normalización. Si el régimen fundamentalista del príncipe Ben Salman, guardián de las ciudades sagradas de la Meca y Medina, abrazara a Israel, el histórico enemigo de los árabes y musulmanes, la causa palestina quedaría tocada de muerte” (LN, 7/8).

Biden busca también 'reconciliar' a Arabia Saudita con Irán, para romper el frente petrolero de estos con Rusia. Nada más inconveniente para el estado sionista.

En el marco de la guerra imperialista mundial, el empeño de Israel es el "cambio de régimen" en Irán.