Una ruptura burocrática en ATE Capital

Escribe Guido Fuentes

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En los últimos meses se desenvuelve una crisis en la Verde Blanca de ATE Capital, dirigida por el ultra K Daniel Catalano. El último episodio fueron las rupturas de Hugo Bellón, secretario de organización, y Luciano Fernández, de la secretaría de gremiales, con miras a disputar el consejo directivo de ATE Capital. Los protagonistas se lanzan mutuas acusaciones de arribismo y corruptela.

ATE Capital se ha convertido en un trampolín político para conseguir candidaturas legislativas, cargos en organismos y mejoras en las condiciones de trabajo para los acomodados. La de ATE Capital es una de las cajas más suculentas del sindicato.

Ninguna de las dos camarillas propone una lucha por el salario de los y las trabajadoras. Proponen, en cambio, adelantar cuotas, obtener sumas fijas y acelerar los ingresos a planta permanente de los contratados. Se bajaron de su consigna – “ningún salario por debajo de la línea de la pobreza”.

Ambas partes de la VyB ayudaron a hacer las listas de despedidos en 2016. Ahí no tuvieron ´grietas´ y sus delegados fueron tan coordinadores y jefes como lo son hoy en medio del congelamiento del ingreso al Estado.

Para las elecciones falta mucho y los estatales tenemos que intervenir en esta crisis con asambleas en los lugares de trabajo, impulsando autoconvocatorias y plenarios que discutan la situación del gremio y la puesta en marcha de un conjunto de iniciativas que coloquen los problemas de los estatales en agenda, proponiendo la coordinación en la lucha de los distintos sectores. En la perspectiva que represente las aspiraciones de los estatales y organice una oposición de clase al gobierno y sus corrientes patronales.