La trata de personas y el Encuentro de Mujeres

Escribe Javiera Sarraz

Tiempo de lectura: 5 minutos

Cerca de 5 millones de mujeres son traficadas en América Latina para fines de explotación sexual, laboral y para el tráfico de órganos.

Se calcula que la trata mueve al menos 40 mil millones de dólares por año. Y al igual que el narcotráfico y la guerra, su organización posee una definida división internacional. Hay países que se dedican a la ‘importación’ de personas tratadas, como lo son EEUU, donde más de 500 mil personas viven en situación de esclavitud. Miami, por ejemplo, es uno de los centros de importación más importantes de mujeres latinas para la prostitución. También Europa occidental es un gran importador de personas tratadas.

En el lado occidental de Europa, entre el 2015 y el 2018 la trata de personas creció un 44%. El caso más emblemático de trata de mujeres para fines de explotación sexual se encuentra en el barrio rojo de Ámsterdam, donde la prostitución se encuentra legalizada y donde la mayoría de ellas son extranjeras: rumanas, húngaras, y chinas.

El 50% son captadas para fines de explotación sexual y el 38% para trabajos forzosos. Las mujeres representan el 46% de las víctimas, mientras que 1 de cada 10 corresponden a niños y niñas.

Hay otros países, en cambio, que se dedican a la ‘exportación’ como lo son Colombia, Venezuela, Paraguay, Bolivia, Perú, el Caribe, los países africanos como Sudán, Malí, el Congo y Guinea, esta última también conocida por el tráfico de personas para las minas de oro.

En América Latina y el Caribe hay países como Argentina, Uruguay, Brasil y México, que además de tener su 'mercado interno' para la trata, se caracterizan por ser zonas de tránsito hacia otros destinos dentro y fuera del continente. Junto con la prostitución y el tráfico de órganos, la trata en México también es usada para cruzar personas con droga del otro lado de la frontera con EEUU. Muchos de ellos son sometidos a ingerir cápsulas que contienen droga en su interior y que luego serán desechados a través de la digestión o recuperadas por 'extracción quirúrgica', es decir, asesinándolos.

En los países del Medio Oriente como Siria y Libia, niñas y niños son captados especialmente como soldados. Tanto en Medio Oriente como en África, la mayoría de quienes captan a niños para la guerra son mujeres.

Europa del Este, especialmente Rusia, son grandes exportadores de mujeres hacia el centro de Europa para la prostitución. Ucrania, por su parte, posee su propia legislación para exportar recién nacidos a través de la subrogación de vientres.

La guerra en Europa y Asia ha agravado esta situación. La agencia de la ONU para los refugiado calcula que cerca del 90% de la población que ha migrado de Ucrania corresponden a mujeres y niños y ha alertado que en la frontera con Polonia hay una alta captación de refugiadas para la trata a través de ofrecimientos de comida, transporte y alojamiento. En esta y otras fronteras, las refugiadas y sus hijos son captados para fines de prostitución, pedofilia, trabajo forzado y tráfico de órganos.

La ruta de la trata, especialmente en países azotados por la guerra y la crisis migratoria y humanitaria - como en Ucrania pero también Haití y en el Mediterráneo - se encuentra garantizada por los ejércitos militares, el poder político, las empresas de transportes y telecomunicaciones y los misioneros de la iglesia.

Argentina y América Latina

En Argentina también existe una división territorial para el negocio de la trata con fines de explotación sexual, explotación laboral y tráfico de órganos.

Muchas de las mujeres y niños traficados en Argentina para fines de explotación sexual provienen de países limítrofes como Bolivia y Paraguay, pero también de Republica Dominicana.

Los principales modus operandis de la captación de mujeres y niños para la prostitución son a través de ofertas laborales falsas, falsas relaciones amorosas, grooming (adultos con falsas identidades que través de redes sociales acosan a niños) y raptos a la salida de los lugares de estudios o en los barrios de origen en los cuales muchas veces algún familiar es cómplice (por ejemplo, pagando deudas o favores con narcotráfico con mujeres y niños de su familia).

En cuanto al tráfico para explotación laboral, los tres más comunes son la explotación en talleres textiles clandestinos, que se concentran principalmente en las villas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires; la explotación para trabajo rural en las provincias del interior, donde 3 de cada 10 niños se encuentran en situación de esclavitud; y la explotación para trabajo doméstico, principalmente en los countrys de la zona norte de la Provincia de Buenos Aires y las grandes haciendas del agro en el interior. Además de argentinas y argentinos, existe un alto tráfico de personas de Paraguay, Bolivia y Perú.

En América Latina el 'mercado interno' de la trata posee un enorme flujo de mujeres y niños hacia los principales destinos turísticos como Isla del Carmen en México, Río de Janeiro en Brasil o Santa Cruz de la Sierra en Bolivia. Y en general, la ruta de la trata y las grandes concentraciones de personas en situación de explotación coinciden con las ciudades y rutas de los principales negocios capitalistas del continente, como las ciudades mineras en Chile, el negocio de la soja en Argentina o el petróleo en Brasil. Además, durante los últimos años, en Chile se ha confirmado la complicidad del Estado en la adopción ilegal hacia el extranjero de más de 20 mil niños que se encontraban a cargo del Servicio Nacional de Menores.

En Argentina, aunque no hay cifras oficiales, algunas organizaciones como Madres Víctimas de Trata, calculan que hay más de 1.200 prostíbulos sólo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y 30 mil en todo el país. Después de CABA, Tierra del Fuego es el segundo territorio con más prostíbulos.

Las primeras 48 horas de la captación de mujeres y niños para la explotación sexual son cruciales, porque durante ese periodo las redes procuran trasladar a sus víctimas a otras provincias o países para perder el rastro. Durante el traslado, todo el entramado de transporte relacionado a los servicios turísticos y camiones de carga, así como los funcionarios fronterizos cumplen un rol crucial en la desaparición de personas. Las mujeres en situación de explotación sexual son quebradas psíquicamente durante las primeras horas de su secuestro a través del 'ablandamiento' o 'bautismo', donde son drogadas, violadas y golpeadas por grupos de varones.

  • Aparición con vida de las mujeres, niñas y niños desaparecidos. Desmantelamiento de las redes de trata. Cierre de los talleres clandestinos.
  • Cárcel a todas y todos los tratantes, proxenetas y sus cómplices.
  • Que el Estado garantice asistencia psicológica y médica para las mujeres rescatadas. Refugio para mujeres y sus hijos. Derecho a la vivienda propia y a un salario igual a costo de la canasta familiar.
  • Ninguna confianza en el Estado. Desmantelamiento de las redes de trata. Por la movilización política masiva e independiente de las y los familiares, amigos, amigas, vecinas y vecinos de víctimas y organizaciones sociales en los barrios, rutas y centros políticos.
  • Por una gran movilización política del movimiento de mujeres y la clase obrera de cara al 25 de noviembre, día de lucha contra la violencia hacia las mujeres.

Fuentes:

Coalición Internacional contra el Tráfico de Mujeres https://catwinternational.org/ Agencia de la ONU para Refugiados https://www.acnur.org/el-acnur.html

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