La UGATT convocó a un paro inconcluso del transporte

Escribe Pablo Busch

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El anunciado paro del transporte, en reclamo de un bono de 50 mil pesos para los jubilados, convocada por la UGATT (Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte), finalmente fue cumplido solamente por La Fraternidad, que levantó la medida a las 12 horas, y otros sindicatos menores. También acompañó la seccional Oeste de la Unión Ferroviaria, dirigida por el “Pollo” Sobrero. Hasta última hora de ayer, el gobierno intentó negociar para que se levante la medida y a última hora dictó la conciliación obligatoria, acatada por la UTA.

La UGATT surgió a partir del copamiento por parte del moyanismo de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT). Camioneros, en alianza con la Unión Ferroviaria de Sasia, desplazaron de su dirección a Maturano y Fernández. Para no quedar a la cola del moyanismo, un conjunto de sindicatos se enroló detrás del sello de la UGATT: la Fraternidad, la UTA, Carga y Descarga -enfrentado a Camioneros por la representación de los trabajadores de Mercado Libre-, la Seccional de Camioneros de Santa Fe, entre otros.

El reclamo de un bono de 50 mil pesos para los jubilados, en nombre del mandamiento bíblico "Honrarás a tu padre y a tu madre" -así fue presentado por esta burocracia- no tiene nada que ver con los reclamos históricos de los jubilados. Los jubilados son las primeras víctimas del desenganche de los salarios respecto de la inflación, de la supresión del 82% móvil o la jubilación mínima igual a la canasta familiar. La UGATT sale, en cambio, con el reclamo de un bono. En el gobierno hay una disputa pública acerca del otorgamiento de un bono de fin de año.

Al paro inconcluso se sumó la Unión Ferroviaria de Haedo, que dirige el Pollo Sobrero desde hace muchos años. "Estamos pidiendo un bono de $50 mil para los jubilados”, y denunció como “un hecho muy grave” que “el gobierno no atiende, no da respuestas”. En Radio Mitre declaró desconocer que se hubiera dictado la conciliación obligatoria.

La UGATT no ignora la agitación que reina en el conjunto del movimiento obrero. La huelga general de los residentes obligó a la burocracia de los médicos y Sutecba a convocar un paro, con la intención de retomar el control del movimiento. En Provincia, las huelgas autoconvocadas de docentes han obligado a Kicillof a reabrir la paritaria provincial. La agitación también crece entre los trabajadores del citrus tucumano. En el Subte -también vinculado al transporte- se han iniciado medidas de acción por el reclamo de dos francos semanales y por el reemplazo de los vagones con asbesto cancerígeno.

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