China: rebelión obrera en Foxconn

Escribe Javiera Sarraz

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Los obreros de la fábrica de Foxconn, en la ciudad china de Zhengzhou, protagonizaron una masiva protesta en defensa de sus derechos laborales y condiciones de vida. Foxconn explota a medio millón de trabajadores en plantas-dormitorios, en tiempos de labor ideifinidos. Aunque la prensa china ha evitado que trascienda la cifra real de los trabajadores que adhirieron a la protesta, se calcula que al menos 4 mil de ellos que pertenecen a la línea de ensamble de iPhone pararon sus actividades laborales. Los reclamos fueron mejores salarios, pago de bonificaciones y precauciones sanitarias ante los brotes de covid en el interior de la fábrica.

Los trabajadores chinos de Foxconn en Zhengzhou denuncian que la fábrica los obliga a trabajar hasta más de 12 horas diarias; que el pago de los salarios siempre son atrasados; y que viven al interior de la fábrica en condiciones de total hacinamiento en una especie de ‘camas calientes’ para no parar la producción. Además, no les respetan los feriados públicos ni las salidas y vacaciones estipuladas en los contratos.

Sin embargo, el detonante de las protestas fueron los recientes brotes de covid. Aunque medios como The Guardian señalan que los obreros protestaron contra la cuarentena y restricciones por covid, basta traducir la información escrita que han subido los propios manifestantes chinos en sus redes sociales, para constatar que en verdad reclaman contra la desidia de la fábrica ante la alerta sanitaria.

Los obreros no están siendo testeados por covid, y aquellos que no presentan síntomas son obligados a dormir hacinados en las mismas habitaciones con aquellos que se encuentran enfermos. Esto incluye a los 100 mil nuevos contratados durante inicios de noviembre, luego de que la fábrica cerrara en octubre por un brote de contagios anterior. Al hacinamiento y falta de medidas sanitarias se sumó que la fábrica dejó de proveer de alimentos a los trabajadores en cuarentena.

Ante las brutales condiciones de vida, los nuevos reclutas comenzaron a huir de la fábrica para evitar contagiarse y alimentarse. La estampida de estos nuevos reclutas así como de los demás obreros de la fábrica desembocó en la paralización de la producción de la fábrica, al menos en la línea de producción de Apple. La huelga fue brutalmente reprimida por la policía militarizada china, quienes llegaron hasta las puertas de la fábrica con vestimenta apropiada para evitar contagiarse.

La ciudad de Zhengzhou, que posee más de 10 millones de habitantes, atraviesa el mayor número de reportes diarios de covid desde el inicio de la pandemia. Esto coincide con el relajo de las restricciones del gobierno chino a petición del FMI, ante la caída de un 2,6% del PBI. El gobierno nacional disminuyó el tiempo de cuarentena para los contactos estrechos y ya no registra a los contactos secundarios. Otras ciudades importantes como Beijing también atraviesan un aumento de covid.

El “Dragón Oculto”, como llaman a la empresa Foxconn por su producción a escala mundial y su empeño por ocultar sus niveles de explotación laboral, produce el 70% de los iPhone del mundo. La compañía de origen taiwanesa puede llegar a producir sólo en la fábrica de Zhengzhou hasta 500 mil teléfonos por día. Una producción fenomenal descargada sobre las espaldas de miles de obreros chinos que viven en condiciones infrahumanas. El nivel de explotación al interior de la fábrica ha llevado a que tenga su propio índice de suicidios mensuales.

Las metas de producción capitalista propuestas para comerciar en navidad, ha llevado a la compañía Hon Hai Precision Industry, la firma de Foxconn, a solicitarle al gobierno chino promover que la población se acerque a trabajar a la fábrica. Ante la solicitud, el gobierno chino convocó a los veteranos del ejército a trabajar en la fábrica y ponerse ‘al servicio de las necesidades del país’.

Las huelgas y protestas en las fábricas de Foxconn ya tienen varios antecedentes. En septiembre, 2 mil obreros de la fábrica de la ciudad de Taiyuan protagonizaron una revuelta en los dormitorios luego de que un guardia de seguridad golpeara a un trabajador que reclamaba por las condiciones laborales; lo que luego dio paso a reclamos por derechos laborales. El gobierno chino envió en aquella ocasión a 5 mil policías para reprimir. La misma planta ya había ido a una huelga por salarios y contra el hacinamiento durante marzo de este mismo año. Ante las luchas obreras de la fábrica de Taiyuan, Foxconn decidió cerrar su planta, donde trabajaban cerca de 79 mil obreros chinos.

El día de hoy trascendió a través de Reuters que la huelga de la fábrica de Foxconn en Zhengzhou podría llegar a afectar hasta un 30% las exportaciones de Apple desde China. Las crecientes huelgas obreras en China ponen en crisis las inversiones capitalistas en la industria electrónica.

El fenomenal desarrollo capitalista de la restauración china desarrolla inevitablemente otro ‘dragón’, el de la clase obrera china. China, como protagonista de la crisis mundial, abre al mismo tiempo una perspectiva de reconfiguración del movimiento obrero internacional.

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