Contagios en Carrefour

Escribe Juan de Pilar

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El pasado 11 de abril se conoció el resultado positivo del hisopado realizado a un trabajador del sector de bazar del hipermercado Carrefour ubicado en ruta 8 y Guido, Pilar. Al día siguiente, tras una extenuante lucha de los delegados y trabajadores, se logró que la sucursal no abra, como pretendía la patronal. Tras difundirse la noticia en los medios locales, el municipio clausuró preventivamente el comercio y prometió una desinfección completa del lugar. Cómo señalamos en un artículo anterior: Carrefour de Pilar, los trabajadores exigen cuarentena, esta clausura no garantizó el aislamiento preventivo de todo el personal, que era el principal reclamo de los empleados. Solo fueron puestos en cuarentena unos 70 trabajadores de un total de 120.

A una semana del primer caso, se conoció un segundo caso, esta vez de una compañera del sector de cajas. El protocolo de la patronal, que se basaba en la condición del “contacto directo” para otorgar las licencias por aislamiento preventivo tras el primer caso, quedó en jaque con este segundo contagio: la empleada no había tenido contacto directo con su compañero infectado, pero sí con el virus, evidentemente. Este segundo caso encuentra a la sucursal abierta al público desde el viernes 17, con parte del personal nuevo y los empleados que no fueron afectados por el aislamiento preventivo. La reacción de los trabajadores obligó a la empresa a otorgar la cuarentena a todo el plantel. Ahora, a menos de un día de comenzada, ya se cuenta un tercer caso positivo. Son incalculables los potenciales contagios entre empleados y clientes. Aún es incierto cuánto durará la medida de aislamiento.

Los trabajadores denunciaron amenazas de descuentos salariales o sanciones si no concurrían a trabajar tras el primer contagio, ya que la clausura preventiva del municipio duró menos de una semana. Aún no están asegurados los hisopados para todos, solo se está monitoreando el caso de otro empleado con síntomas. Los demás hisopados que se realizaron se hicieron de manera particular, por medio de la obra social.

Esta sucursal es un caso testigo de la situación de todos los lugares de trabajo “esencial” en dónde los trabajadores están pagando caro la falta de protocolos y elementos de protección acordes.

Pilar: vecinos sí, empresas no

En Pilar se registran ya más de 50 casos confirmados, según el parte oficial, que representan un 25% de los test realizados. Teniendo uno de los índices más altos de la región, se le adjudica un alto porcentaje al contagio comunitario. Esto llevo a agudizar la persecución en las calles. En tres días fueron detenidas 60 personas; 430 en total desde el inicio de la cuarentena. Pero no se aplica el mismo rigor para el control de las empresas que facilitan la propagación del virus, como es el caso de Carrefour, que goza de impunidad pese a que su accionar está penado por el Código Penal.

Exigimos test a todo el personal. Campaña de ubicación, testeo y seguimiento a los clientes expuestos irresponsablemente por la empresa.

Llamamos a los compañeros afectados a organizarse y unificar las luchas por la defensa y profundización de la cuarentena y el salario. Elaborando protocolos propios que pongan el acento en la prevención de las infecciones.

Basta de presiones y extorsiones a los que defienden su vida. Pago total de los salarios y del “bono justo” de $20.000 exigido por los trabajadores de Carrefour.

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