Elecciones en Polonia: entre la guerra imperialista y la reacción política

Escribe Mauri Colón

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El próximo 18 de octubre tendrán lugar las próximas elecciones legislativas en Polonia.

Desde el comienzo de la guerra en Ucrania, Polonia es uno de los principales sostenedores de los esfuerzos bélicos de la OTAN y de su fortalecimiento militar contra Rusia y el régimen de Putin. Esta política es apoyada por la oposición. Polonia ya ha entregado armas y material por el valor de más de tres mil millones de euros al gobierno de Zelenzky. Esto incluye 250 tanques de guerra. Desde el inicio de la guerra, en febrero de 2022, Polonia ha duplicado su presupuesto militar, que pasó del 2,3% del PBI al más del 4% en solo un año. Además, se ha propuesto formar el ejército terrestre más grande de Europa.

Además, Polonia es el eje del flanco oriental de la OTAN. Alberga una reserva de 300.000 soldados dentro de sus límites nacionales. Estos soldados forman parte de la “Fuerza de Reacción Rápida” de la OTAN. Es una pieza clave dentro del tablero bélico, ya que Polonia vincula los países del Báltico con la región del Mar Negro en el sur y el oeste. Es decir, se configura en un corredor entre Europa con Ucrania y, también, Rusia. Esto le ha valido ser el centro más importante de toda la logística militar. Todas las armas enviadas al frente o los visitantes de la guerra terminan en Rszeszow, un pequeño pueblo a 100 kilómetros de Ucrania.

Crisis y protesta social

En este cuadro de grandes gastos militares y, sobre todo, de aumento del costo de vida provocado por la guerra, son los trabajadores quienes deben soportar el peso de la política bélica. El año pasado, la inflación trepó al 18%, pero los precios de los alimentos incluso se duplicaron. Según cifras oficiales, el poder adquisitivo de los trabajadores polacos ha caído 7% en el último año.

Para morigerar el peso de la crisis, el gobierno ha promovido subsidios y recortes de impuestos. Pero los ha retirado muy rápidamente a medida que la inflación bajó. Lo único que se ha mantenido es la suspensión del IVA sobre los alimentos. En las grandes ciudades, como Varsovia y Cracovia, los alquileres se han disparado recientemente, alcanzando los niveles de Europa occidental.

En los últimos años, hubo movilizaciones masivas por salarios y por mejores condiciones de vida y trabajo. Este año, en junio, 300 mil personas protestaron en Varsovia contra el presidente, Andrzej Duda, y su política autoritaria.

El gobierno del partido nacionalista “Ley y Justicia” (PiS, por sus siglas en polaco), responde a la crisis social con una campaña chauvinista contra refugiados e inmigrantes. Junto con las elecciones se llevará adelante un referéndum que será el marco legal para reprimir a los sectores más vulnerables de la sociedad. En una de las preguntas del referéndum, los polacos tendrán que responder si apoyan la admisión de miles de inmigrantes ilegales de Oriente Medio y África bajo el mecanismo de reubicación forzosa impuesto por la Unión Europea.

Donald Tusk, principal líder de la oposición, también ha desarrollado una política antimigrantes, culpando al gobierno por dejarlos entrar.

La cuestión de Bielorrusia

Los altos mandos polacos tienen además otros planes en el horizonte. Polonia busca intervenir bajo sus propios medios en la guerra de Ucrania, abriendo un posible nuevo frente contra Bielorrusia.

En el último tiempo, ha desplegado 2.000 soldados y 5.000 guardias fronterizos en su frontera con Bielorrusia para protegerse de los “ataques híbridos” de Lukashenko. El hospedaje a los mercenarios del Batallón Wagner sirvió de pretexto perfecto al gobierno polaco. Desde entonces, han ido aumentando los informes sobre una supuesta amenaza por parte de mercenarios de Wagner, con afirmaciones de que, disfrazados de refugiados, podrían infiltrarse en Polonia y desestabilizar el país (WSWS, 24/8).

En este marco, en las elecciones en Polonia se juega mucho más que la continuidad o no de un gobierno. En sus entrañas se cocinan todas las contradicciones y el porvenir de la guerra. Tanto el Pis como Plataforma Civil quieren llevar la guerra hasta las últimas consecuencias.

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