General Mosconi: Covid 19, ¿en manos de quiénes estamos?

Escribe Walter Acevedo

Tiempo de lectura: 3 minutos

Como en la gran mayoría de las regiones, en General Mosconi se ha conformado un “Comité de Crisis” (CC) sin la presencia de los trabajadores, jubilados ni estudiantes.

En general, los voceros de este CC oficial, encabezado por el ejecutivo municipal, solo se dedicaron a “acusar” a la gente de no cumplir con la cuarentena y naturalizar las tremendas carencias que tiene este pueblo.

Sin ponerse colorados, estos voceros destacan haber implementado “controles” y “desinfección” de vehículos a la entrada de la localidad y haber instalado un “hospital de campaña”.

Sin embargo, muchos de los que participan de esos “controles” no reciben un peso del municipio. En segundo lugar, lo que hoy es vergüenza nacional, el “hospital de campaña” consiste en el amontonamiento de casi un centenar de camas en el Complejo Municipal, un lugar totalmente antihigiénico, poblado por una gran cantidad de aves -y sus heces-; sin agua, sin baños acondicionados, sin personal idóneo y de salud, desprovisto de insumos sanitarios.

El “relato” de los voceros de este “comité de crisis” duró poco. Ante un posible caso de COVID 19, los “preparativos” sucumbieron en un instante. Un muchacho, repatriado a esta localidad, sufrió en carne propia las condiciones del “hospital de campaña”, y con documentación fílmica en mano denunció, por todos los medios posibles, las peripecias que debió soportar. Desde el traslado de la frontera en la caja de una camioneta policial, el maltrato de algunos funcionarios, la reprimenda de otros por no quedarse callado, hasta ser prácticamente tirado en el Complejo Municipal para cumplir con el aislamiento obligatorio. La figura de “abandono de persona” es poco para lo que sucedió. Tal cual lo manifestó el propio vecino, aquellos que dicen cuidar la salud, no le realizaron la prueba para corroborar si se encuentra infectado de COVID-19; por lo tanto, no les importó exponerlo ni al conjunto del pueblo y el personal de salud afectado.

La llegada del vecino de Mosconi, desde Bolivia, sacó a la luz la precariedad manifiesta del sistema de salud en la zona y la improvisación e irresponsabilidad de quienes integran el “Comité de Crisis”, empezando por el Intendente Ruarte y sus funcionarios. La situación en todo el departamento es realmente grave. Mosconi cuenta con aproximadamente 25.000 habitantes, una desocupación que supera el 50 %, los servicios básicos como el agua y el gas solo cubre a algunos barrios, los subsidios y programas sociales son insuficientes y el trabajo en negro es moneda corriente. Miles de trabajadores no tienen ni siquiera para comprar el paracetamol. Los casos de dengue se multiplican. Es en este contexto que la población se prepara para el COVID 19.

Los trabajadores de la educación y otros sectores realizamos campañas solidarias para elaborar máscaras, barbijos y comprar alcohol, lavandina, etc. Sin embargo, la solución de fondo parece lejana si hay que esperar de los distintos gobiernos. Los responsables del Ministerio de Salud pretenden ignorar que, antes de la pandemia, solo había ocho médicos para todo el pueblo. Tras la crisis sanitaria, ahora solo quedan cinco médicos, un respirador, enfermeros y agentes sanitarios con largas horas de jornadas y sin la protección de bioseguridad básica. El repudio a esto fue notorio. Radios de la zona y las redes sociales responsabilizaron directamente al ejecutivo municipal. También tuvo sus consecuencias en el ámbito gerencial del hospital: el Dr. Benavidez renunció y nadie quiere hacerse cargo porque no existen los recursos humanos ni sanitarios de ningún tipo.

Con este panorama, el sistema de salud está más que en crisis. Por lo tanto, hay que reflotar en forma urgente el petitorio realizado por Docentes Autoconvocados, reclamando al gobierno provincial todo lo necesario: más médicos enfermeros, acondicionar el hospital como corresponde con respiradores, test e insumos básicos en forma urgente. Que todos los trabajadores de la salud ingresen a planta permanente a cargo del gobierno provincial, con jornadas de 6 horas y salarios igual al costo de la canasta familiar.

Para avanzar necesitamos organizar nuestro propio comité, un comité barrial.

Suscribite a Política Obrera