Por protocolos unificados en todo el Subte

Escribe Matías Cisneros

Metrovías presiona contra la cuarentena. organización del Subte ante la pandemia.

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Desde el inicio de la cuarentena, mientras se mantenía un servicio reducido del Subte, hemos sido los trabajadores, con los delegados y el sindicato, quienes hemos ido imponiendo el cumplimiento de licencias pagas para los compañeros con riesgo o deber de cuidado de niños, modalidades de trabajo que aminoren la exposición (sistema de guardias) y quienes hemos reclamado y obtenido elementos de protección e higiene necesarios así como modalidades de trabajo que prevengan todo lo posible el contagio (protocolos de trabajo).

Progresivamente, en el marco de un servicio que sigue siendo reducido, se ha ido conquistando que sectores enteros concurran a trabajar solo en la medida de lo necesario, organizándose guardias, criterio aplicado en forma desigual en distintos sectores y Líneas y que es necesario generalizar en pos de la salud de todos, defendiendo que no haya afectación de salario.

También hemos sido los propios trabajadores quienes (tanto en la B como más recientemente en la E) hemos activado los protocolos de acción ante casos de compañeros con sospecha de haber contraído coronavirus. Esto llevó a la paralización del subte por la decisión de Trafico de la B de no trabajar hasta que se determinara si un compañero se había contagiado. Recientemente, en la E, quedó un turno entero de guardia en cuarentena tras la confirmación de un caso.

Es que el propio decreto inicial de Emergencia Sanitaria (DNU260/2020) establece que ante determinados síntomas o en los casos de quienes han estado en contacto estrecho con una persona confirmada con Covid-19, se debe guardar estricta cuarentena. Sin embargo, muchas patronales –y Metrovías no es la excepción- intentan mantener la producción o servicios y evitar los parates. Es clave el control obrero también en este aspecto.

En este marco la lucha contra el asbesto no debe ser desplazada como reclamo central por el advenimiento de la pandemia. Por el contrario, su importancia se agiganta, dado que los afectados son grupo de riesgo de Coronavirus. La lentitud de Metrovias, la ART y el Gobierno de la Ciudad para encarar una solución, resulta cada día más criminal. Es necesario reclamar que se cumpla ya el compromiso que había asumido la empresa de presentar una propuesta concreta para marzo, de un plan de compra de formaciones para la línea B, y avanzar en la completa desabestización del subte en todas las líneas.

Los talleres son otro sector que también requiere establecer criterios y protocolos, por ser además los mayores focos encontrados hasta ahora de contaminación de asbesto en el subte. Esta situación ha llevado a que en Rancagua y San José los trabajadores que nos encontramos realizando reserva de tareas, hayamos logrado ser dispensados de acudir al lugar de trabajo durante la cuarentena. Pero esto no puede ser una solución a largo plazo. La patronal debe cumplir con los compromisos asumidos en materia de desabestización, retirar el asbesto de almacenes y sectores con personal especializado, humectarse los talleres para que bajen las fibras de asbesto, y debe ser escuchado de una vez por todas el pliego de reclamos del que es el sector más afectado por este elemento cancerígeno introducido ilegalmente por el gobierno y la patronal.

La empresa, con el amparo de la UTA, promueve la realización de horas extra, con jornadas de hasta 12 horas, pagos de “bonos” (10 mil pesos) por trabajar con asbesto; promueve la polifuncionalidad y, mediante premios, busca quebrar la cuarentena. La empresa ha amenazado con descontar los viáticos a los licenciados, y parcialmente al personal que ha asistido menos días por el esquema de guardias y rotaciones en los sectores. Se trata de una presión objetiva contra la cuarentena. No lo podemos permitir. Los viáticos deben abonarse íntegramente, a como si los compañeros hubieran cumplido su jornada integra o, en todo caso, a promedio, como se abonan los días por ART o enfermedad.

Los trabajadores no podemos bajar la guardia frente a la patronal. Impulsemos asambleas y plenarios por sector para discutir el pliego de reclamos para la etapa, defender el salario, reclamar la incorporación de nuevos compañeros, darle continuidad más que nunca a la lucha por la desabestización integral del subte, y unificar protocolos de prevención e intervención ante la pandemia del Covid-19.

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