Tucumán

FOTIA: el conflicto salarial no se ha cerrado

Escribe Daniel Blanco

Tiempo de lectura: 2 minutos

La negociación de los azucareros en el marco de la revisión paritaria aún no ha sido resuelta. Prevista para el mes de agosto, recién se pudo concretar a mediados de setiembre, cuando la FOTIA anunció que si la CART (la cámara empresarial) no se sentaba a discutir una actualización salarial, desde el 15 de setiembre se paralizaban todos los ingenios. Desde la CART respondieron entonces que estaba acéfala y que el proceso de elección de nuevas autoridades iba a demorar un mes. Los dueños de ingenio pretendían ganar tiempo y trasladar la negociación a octubre, cuando la mayoría de los ingenios van a culminar la molienda de este año, privando de fuerza cualquier reclamo obrero.

En la paritaria de mayo pasado, FOTIA había logrado un aumento del 130% en una sola cuota, pero aceptando que inicialmente fuera no remunerativo, modalidad que se iba a ir modificando con el paso de los meses para transformarse, recién a fin de año, en completamente remunerativo. El aumento más que duplicaba el salario de bolsillo, pero partía de básicos que no llegaban a los 110 mil pesos. Con el aumento del 130%, por ejemplo, la categoría 2 pasaba a recibir un salario de bolsillo de 259 mil pesos.

La escalada inflacionaria posterior a las PASO, si bien no había sobrepasado el nivel alcanzado en la paritaria, lo haría en los meses subsiguientes, mientras que la nueva negociación paritaria azucarera estaba prevista recién para mayo del 2024. Todas esas circunstancias confluyeron, sumadas a la presión desde abajo en algunos ingenios, en especial el Concepción, para que FOTIA emplazara a los dueños de ingenios a negociar. La amenaza de FOTIA se hizo sentir. Una parte de las patronales, liderada justamente por el ingenio Concepción, aceptó negociar.

El reclamo de actualización fue de un aumento salarial del 30%. Finalmente se terminó acordando un aumento del 25% (13% en octubre y 12% en noviembre) no remunerativo, que pasará a tener este carácter recién a fin de año. En la negociación se dejó planteada una suerte de cláusula gatillo, para reabrir la negociación si la escalada inflacionaria llegara a superar los aumentos acordados.

El aumento alcanzado de conjunto, anualizado, no llega al 155%. La inflación, en cambio, se estima que llegará al 170% e incluso más, pues están previstas nuevas devaluaciones. Si bien se acordó la posibilidad de una nueva revisión, ésta se haría fuera del periodo de molienda y, por lo tanto, los márgenes de presión serían casi nulos. Además, todo un sector de los ingenios, liderado por Rochia Ferro (ingenio la Florida, Aguilares y Cruz Alta) y otros, decidieron desconocer el resultado de la revisión y por lo tanto no hacer efectivo el aumento. De la misma manera ha procedido la CACTU (cámara que agrupa a los grandes cañeros) respecto a los obreros del surco.

Desde FOTIA plantearon que iban a apoyar lo que decidan los trabajadores de los ingenios afectados -la Federación evita tomar una posición, y atomiza una respuesta de conjunto por el cumplimiento del aumento acordado.

Por asambleas en cada ingenio, por un congreso de base de FOTIA, por una huelga general que imponga el pago de los aumentos salariales acordados.

LEER MÁS:

FOTIA amenaza con la huelga por la reapertura de la paritaria Por Daniel Blanco, 14/09/2023.

Suscribite a Política Obrera