Merlo: la burocracia de ATSA levantó la huelga en la Clínica Provincial

Escribe Julio Gudiño

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Luego de 6 días de paro con piquetes de persuasión y cortes de calles, la burocracia de ATSA, en forma unilateral, resolvió levantar la huelga a cambio del pago de los salarios de octubre. Los activistas fueron informados del levantamiento del paro por teléfono. Este método de la burocracia contrasta fuertemente con la sana costumbre que iban forjando los trabajadores y activistas de discutir y resolver colectivamente los problemas sindicales y políticos. El pago de los salarios de noviembre y el reclamo del pago de los salarios en tiempo y forma se “encausó” en una audiencia en el Ministerio de Trabajo sede Morón.

Durante el desarrollo de la huelga emergió con claridad la disputa de fondo que envuelve la política de la patronal de pagar los salarios en cuotas e incumplir con la legislación laboral y convenio colectivo de sanidad. La patronal pugna por recomponer tasa de ganancia y para ello presionaba por aumento de subsidios (FESCAS) al saliente gobierno de los Fernández-Massa. Luego, en marzo de este año, adhirió a la campaña del gobierno de Kicillof de transformar a la Clínica en proveedor exclusivo (contrato directo) de servicios de salud a la mayor obra social de América Latina (IOMA). El acuerdo consistía en sacar del medio a FEMEBA y establecer precios y condiciones de prestación directamente con IOMA. El “contrato directo” fue calificado por la patronal como muy “estimulante (…) luego de tiempos muy difíciles atravesados por la pandemia y por condiciones de incertidumbre económica”. No es para menos porque la patronal se apropiaba de parte de la tajada que se llevaba FEMEBA y transformaba a la Clínica en un proveedor exclusivo de IOMA lo que se traduce en mayor facturación. Ahora, en el marco del ascenso del gobierno de Milei-Macri, la patronal pugna por aplicar un tarifazo en los servicios de salud, otra vez, para recomponer tasa de ganancia. En toda esta puja entre las patronales entre sí y entre ellas y el gobierno, los trabajadores son convidados de piedras y recae sobre ellos la crisis general del sistema de salud en su conjunto a través del desconocimiento del convenio de trabajo de sanidad, el pago de salarios en cuotas e incluso con despidos como está ocurriendo en la clínica Los Virreyes.

El conflicto salarial sigue abierto. La patronal, ante los reclamos obreros, repite como el loro la chapucería de Milei: “No hay plata”. Sin embargo, la patronal recibe subsidios millonarios y cobra suculentos copagos a todos los afiliados de obras sociales que se atienden en la clínica. Plata hay y trabajo hay. Hay que revertir el orden de prioridades sociales en el sistema de salud: primero los salarios y las condiciones de trabajo de los trabajadores que son la columna vertebral, la cabeza y los brazos que sostienen la salud de la población trabajadora.

A lo largo de este conflicto y de los conflictos anteriores, fue penetrando en la conciencia de amplias franjas de trabajadores la importancia de contar con de delegados de comisión interna para organizar desde abajo todos y cada uno de los reclamos de los trabajadores. Hace 4 años que la burocracia retacea esta demanda política de los activistas con el claro objetivo de impedir el potencial desarrollo de un cuerpo de delegados antiburocrático y de lucha que, naturalmente, escaparía del control de la dirección burocrática de ATSA (D´Andrea). Este reclamo político emergió durante la huelga y fue discutido con la dirección de ATSA cara a cara y hasta hubo carteles reclamando elección de delegados.

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Merlo: la huelga de los trabajadores de la Clínica Provincial no cede Por Julio Gudiño, 07/12/2023.

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