El triunfo de Riquelme

Escribe Juan Arrecegor

Tiempo de lectura: 1 minuto

Finalmente se cumplieron los pronósticos y la fórmula Riquelme-Ameal derrotó a la encabezada por Ibarra-Macri, renovando el mandato del oficialismo hasta 2027. En el medio hubo una campaña caracterizada por las acusaciones cruzadas, denuncias, recusaciones y medidas judiciales, con causas e investigaciones que aún siguen abiertas. La participación fue la mayor en la historia de los comicios deportivos en Argentina. El temporal que azotó las horas previas generando destrozos en la ciudad no afectó la concurrencia cercana a los 50.000 hinchas.

Milei había declarado en varias ocasiones su apoyo a la lista perdedora. La abultada diferencia evidencia una clara oposición a la avanzada privatizadora de las Sociedades Anónimas Deportivas promovidas por Macri y Milei. Esto fue explotado por Riquelme, haciendo campaña en defensa de que el club “siga como está”, es decir con las contradicciones enormes que presenta, con cientos de miles de asociados de los cuales sólo puede votar una minoría, y una institución que se rige por las normas de las sociedades civiles sin fines de lucro pero es a la vez la institución deportiva más capitalista del país.

La crisis política en Boca no se cierra con la victoria de Román. La oposición no ha aclarado aún si continuará o no por la vía judicial con la denuncia de irregularidades en la gestión de Ameal. Riquelme tampoco ha sorteado la crisis deportiva que padece el equipo y su todavía provisorio cuerpo técnico ni ha zanjado el escándalo que involucra a su hermano por reventa de entradas.

LEER MÁS:

Boca vota el domingo Por Juan Arrecegor, 13/12/2023.

Suscribite a Política Obrera