Paritaria docente bonaerense: Kicillof acompaña la confiscación salarial de Milei

Escribe Mariano Hermida

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El martes 9 se reunieron representantes de los sindicatos docentes con funcionarios del gobierno provincial para discutir la nueva paritaria. Kicillof, que pretende ser un “faro de resistencia” al ajuste de Milei, había violado una cláusula de “actualización” que debió activarse en el mes de diciembre para cerrar la paritaria 2023. El encuentro llega luego de una devaluación del 70 % y de una inflación que alcanzó el 30 % mensual. El salario ha sufrido una poda fenomenal. Kicillof, recordemos, además cerró el 2023 descontando cifras de hasta $200.000 a la docencia que fue a la huelga autoconvocada, frente al inmovilismo de sus conducciones gremiales.

Actualmente, una maestra de grado en su último cobro recibió por un cargo $265.000 y un profesor de secundaria por 10 módulos -un cargo- $192.000. Estas cifras se alcanzan como resultado de una serie de ítems que están por fuera del salario básico. Éste ha sido liquidado a lo largo de los últimos años.

En la reunión paritaria sencillamente no pasó nada. El gobierno no concurrió con ninguna oferta y los gremios se limitaron a expresar su “preocupación” en un breve comunicado que giraron a sus afiliados. El monto que solicitaron no lo hicieron público. Las paritarias hace mucho tiempo que se negocian sin que ningún docente conozca su contenido y luego se firman a libro cerrado. Según trascendió en algunos medios, los gremios le pidieron a Kicillof que “la recomposición” se cierre antes del 15 de enero, cuando se procesan los pagos para que impacte sobre el salario a cobrar en febrero. Cuando esto ocurra, la docencia cargará con la inflación del último trimestre completa sobre sus espaldas. Es la política (recargada) que Axel Kicillof, con la colaboración de la burocracia de los sindicatos, siguieron todos los años anteriores. Cuando el aumento llega, ya fue carcomido por la inflación. El gobierno y los sindicatos se opusieron todos estos años a la indexación salarial para proteger a los salarios de la escalada inflacionaria. Roberto Baradel y Cía. no quieren moverle el avispero a Kicillof, porque la estrategia de los sindicatos dirigidos por el kirchnerismo está colocada en las elecciones del 2027, de ningún modo en enfrentar el golpe brutal que están sufriendo los trabajadores. El paro que SUTEBA y la CTA promueven junto con la CGT contra el DNU y la ley ómnibus se hará con la docencia de vacaciones. En las “multisectoriales” que impulsan, la cuestión salarial está directamente ausente.

En el gobierno provincial se refugian en que Nación no enviará los fondos necesarios para afrontar los gastos de la provincia. Incluso advierten que podría impactar en los salarios de la llamada “quinta hora” en la escuela primaria, el programa de extensión horaria que funciona desde el año pasado con fondos del gobierno nacional. Según El Cronista (9/1) hay dudas además sobre “la capacidad de funcionamiento” de IOMA, la obra social que se financia a través de los salarios estatales, debido al desfasaje entre los salarios y el aumento de precios que trajo aparejada la devaluación. No obstante, se acaba de aprobar, con el voto positivo de libertarios, macristas y radicales, en la ley fiscal 2024 un impuestazo de hasta el 200 % del tributo inmobiliario.

La docencia necesita un aumento salarial de emergencia del 100 % del salario básico por cargo, tanto para trabajadores en ejercicio como jubilados, indexado quincenalmente por inflación. Ningún acuerdo paritario debería firmarse sin el mandato y la votación de una asamblea.

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Kicillof congela los salarios de docentes y estatales ante la escalada de precios Por Sergio Salgado y Julio Cesar Gudiño, 26/12/2023.

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