Seis muertes obreras en Blaquier: la precarización laboral mata

Escribe Pablo Busch

Responsabilidad patronal.

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La tragedia ocurrida en Blaquier, en la que murieron seis trabajadores, conmovió a toda la población. Blaquier es un pequeño pueblo perteneciente a la localidad de Florentino Ameghino. Todavía la información sobre los hechos ha dejado algunos cabos inconclusos.

Los hechos ya son conocidos: un trabajador que se dedicaba a a reparar bombas ingresó en el pozo cloacal para realizar una reparacion y se desvaneció. Al pedido de ayuda respondieron cinco vecinos que ingresaron a recatarlo. Todos fallecieron -el bombista y los cinco vecinos que acudieron en solidaridad- por asfixia mecánica por bronco aspiración. Técnicamente, significa que se sumergieron en una “pileta de gas metano” (un gas que se produce por la descomposición o putrefacción de la materia orgánica y que es imperceptible al olfato).

El primer trabajador fallecido, contratista de la municipalidad, según las fuentes, realizaba estas tareas desde hace años. El Intendente local -Blaquier es parte de la localidad de Florentino Ameghino- declaró que al bombista “Se lo contrató para hacer esta tarea desde hace muchos años. Este es un pueblo chico y cuando pasa algo todos queremos salir al rescate.” El pozo había sido inaugurado hacía pocos meses, por lo que es posible que fuera una de las primeras reparaciones que se realizaban allí.

La técnica en Seguridad e Higiene al definir a un espacio confinado hace referencia a un espacio que no fue diseñado para la presencia humana, que por su diseño tiene un número limitado de aberturas de entrada y salida, cuenta con una ventilación natural desfavorable que podría contener o generar peligrosos contaminantes del aire. La descripción del pozo cloacal de Blaquier dada por el intendente lo define como.un espacio confinado: “Es un lugar totalmente cercado, una obra inaugurada hace poco tiempo, solo accede la gente que debe realizar trabajos. Había que hacer una reparación de bomba, esa fue la tarea que se le asignó a Ricardo. El lugar tiene tapa muy pesada, es de difícil acceso, se desciende por escalera. Hay una habitación donde están todas las cuestiones eléctricas; el pozo forma parte del sistema de cloacas de la localidad”,

Al tratarse de un espacio confinado, la falta de capacitación, de elementos de protección personal y de conocimiento de los procedimientos del personal, bastaría para definir las muertes como un homicidio culposo de la patronal, en este caso, la Municipalidad. El procedimiento de trabajo en espacios confinados de la SRT (Secretaría de Riesgos de Trabajo) establece que, antes de ingresar en un espacio confinado, se debe realizar sí o sí una medición del oxígeno y los gases presentes en el lugar. Esto se realiza con un pequeño dispositivo que vale alrededor de 150.000 pesos. La sola provisión de parte de la Municipalidad de esta herramienta y la capacitación sobre los procedimientos habría salvado la vida de los seis fallecidos.

Además, el trabajador que ingresa debe tener la supervisión permanente de un colaborador desde afuera del espacio confinado y debe estar atado a una línea de vida (una soga que le permite al asistente sacar del espacio confinado al trabajador ante cualquier dificultad: desmayos, mareos, intoxicaciones, etc). De haberse cumplido este procedimiento -una línea de vida, un asistente desde afuera- no se hubieran producido las muertes de los vecinos que solidariamente intentaron rescatar al bombista. Por otra parte, cuando se detecta la presencia de gases, el trabajador debe ingresar con un equipo autónomo que le permita respirar oxigeno aunque no esté presente en el espacio confinado.

Todos estos son los procedimientos legales, es decir que la responsabilidad penal del municipio se volvería ineludible.

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