Motosierra en la ciencia pública

Escribe Ariadna Gallo (Investigadora Independiente de CONICET)

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El plan motosierra y licuadora implementado por el gobierno nacional sobre todas las áreas del Estado está aplicándose con rigor e inclemencia en el CONICET, la Agencia I+D+i y los demás organismos de Ciencia y Tecnología (áreas que, desde el comienzo, fueron blancos de campañas de estigmatización y desprestigio, desarrolladas primero por trolls y, ahora, financiadas por el gobierno nacional). En la actualidad, la gestión de Javier Milei está llevando adelante un brutal plan de vaciamiento y desfinanciamiento del sistema científico nacional, a través de despidos arbitrarios, estrangulamiento presupuestario, reducción de la asignación de becas doctorales (de 1300 anunciadas, se otorgaron solo 600) y postergación de la fecha de su efectivización (que comenzarían en agosto en lugar de abril, como ha ocurrido históricamente), ajuste salarial, no adjudicación de proyectos en áreas clave, restricción presupuestaria en materia de financiamiento externo. A mediados de enero se formalizaron 49 despidos de empleados administrativos y técnicos. A esto se sumó la amenaza efectuada la semana pasada de cesantear al personal incluido en régimen artículo 9º, cuyos contratos vencen el 31 de marzo.

Cabe aclarar que, pese a la continua campaña de desprestigio que recae sobre el personal estatal y la justificación del accionar arbitrario gubernamental (que hace referencia a un sobredimensionamiento de sectores y dependencias y tilda de “ñoquis” a quienes se desempeñan en ellas), los empleados administrativos de las áreas de CyT no son muchos (alrededor de 1500 en todo el país), al tiempo que cumplen funciones esenciales para el funcionamiento del sistema científico y tecnológico en su conjunto: gestionan todos los ingresos de CIC (carrera del investigador), CPA (carrera del personal de apoyo) y becas, preparan los trámites para la evaluación en comisiones asesoras, confeccionan los proyectos de resolución de todos los temas (ingresos, RRHH, cambio de lugar de trabajo, convenios, patentes, liquidación de sueldos, DDJJ, impuestos, vinculación, prensa, comunicación, etc.).

En muchos lugares de trabajo, el gobierno solicitó a los sindicatos que armaran las listas de despedidos (juego perverso para hacerlos colaboradores del ajuste). Frente a esta situación de amenaza y extorsión, sumada a otros despidos en el ex MinCyT (que quedó degradado a la categoría de Subsecretaría) y otras áreas estratégicas del Estado, el viernes 22 de marzo se convocó a una movilización masiva en la Jefatura de Gabinete de la Nación (de la cual depende ahora la Subsecretaría) para frenar el accionar arbitrario de los altos funcionarios públicos.

Luego de la masiva movilización, ese viernes por la tarde, el presidente de CONICET, especialista en clonación animal, Daniel Salamone, de modo unilateral e inconsulto firmó el despido de 86 trabajadores, sin respetar criterios de razonabilidad ni de pertinencia. Todo esto se efectuó contrariando lo dispuesto por el Directorio -la máxima autoridad del CONICET- y también de los directores de los CCT e institutos del país, los cuales exigieron la inmediata reincorporación de los agentes cesanteados.

Ante semejante atropello y arbitrariedad, todas las agrupaciones de trabajadores científicos y becarios resolvieron convocar a una concentración masiva el lunes 25 de marzo en la explanada del Polo Científico y en los CCT del país, exigiendo la reincorporación de todos los despedidos y la renuncia de Salamone. En la asamblea convocada, luego de una votación dividida, se resolvió cortar la calle en el cruce Godoy Cruz y Paraguay en lugar de tomar la sede (que era la propuesta originaria, orientada a interceptar a las autoridades una vez adentro, acción similar a la ocurrida el 14 de febrero pasado), a pedido de los trabajadores más expuestos, pero en un marco de desmoralización y derrotismo por parte de algunos sectores de la dirigencia sindical.

En cuanto a la Agencia I+D+i (el organismo que distribuye recursos a los proyectos científicos) esta estuvo acéfala hasta el 19/03, cuando se nombró directora a una exfuncionaria macrista, sin experiencia ni trayectoria en el área de CyT. La prolongada acefalía implicó una total parálisis en el funcionamiento del área y una angustiante demora en la notificación sobre la adjudicación de Proyectos financiados (de lo cual depende buena parte de nuestra labor en grupos colectivos de investigación). A esto se agregó que -sin listado oficial ni dictámenes sobre los Proyectos 2022/23- un día antes del cierre de la Convocatoria 2024, se anunció que no habría prórroga para la misma. Esto implica: otro año más en el que muchos grupos de investigación se quedan sin financiamiento externo. Todo esto, comunicado por empleados administrativos que estaban haciendo el doble de tareas (dadas las cesantías de las semanas anteriores) y aguardando la siguiente tanda de despidos a ser comunicada el día posterior.

El martes 26 de marzo a última hora se convocó a otra movilización para el día siguiente frente a la Agencia I+D+i, en el propio predio del Polo. La movilización tuvo más participación de lo esperado, aunque su asistencia fue inferior a la de instancias previas, dado el aviso sobre la hora, el cansancio generalizado de los activistas del área y el miedo -funcionalmente inducido desde arriba- de quienes temen estar incluidos en el próximo listado de despedidos.

Nuestra tarea en este urgente contexto es combatir al derrotismo, organizarnos como trabajadores estatales en general y de la CyT en particular, unificar y articular todas las luchas que la clase obrera está llevando adelante, mientras se aplica este plan criminal de ataque sistemático a nuestras conquistas, de atropello a nuestros derechos y reivindicaciones y de extraordinaria transferencia de recursos a los sectores más concentrados del capital especulativo y extranjerizante.

En este momento, se impone reivindicar la función social que la ciencia pública debería cumplir y llamar a la urgente unidad, organización y movilización de toda la clase obrera.

¡No al vaciamiento del sistema científico y al desguace del Estado! ¡Por la renuncia de Daniel Salamone y de Nicolás Posse! ¡Por la reincorporación inmediata de todos los despedidos ya! ¡Por la unidad de todos los trabajadores!

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