Ahora Techint no quiere el ATP

Escribe Juan Ferro

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En Política Obrera hemos denunciado el desconocimiento de la llamada prohibición de despidos de parte de Techint, primero 1.450, encuadrados en la UOCRA y luego los despidos masivos en la tercerizada de Siderca, Ferrúa, de Campana. Denunciamos también el armado de una tercerización del 50% de su personal y las intenciones de despedir 1.500 trabajadores más de sus empresas.

“Planeros, pero hasta ahí”

La distribución del ATP -por la cual el gobierno nacional se hace cargo transitoriamente del pago del 50% de los salarios de las empresas que adhieran a este plan de asistencia- se ha revelado como una verdadera caja de pandora. En el primer anuncio se anotaron 480.000 empresas para acceder a estos beneficios, pero solo 280.000 de ellas lo han hecho efectivo, pues al revelarse la lista de beneficiarios -que incluían a grandes grupos económicos- comenzaron a introducirse mayores controles y requisitos para acceder al beneficio, miles de empresas lisa y llanamente desistieron del reclamo iniciado e incluso muchas de ellas -entre otras, las tres de Techint- devolvieron los préstamos del ATP, incluso con intereses.

¿Que hizo que se produjera ese “desinterés”? Los motivos son varios. En primer lugar, porque las nuevas reglas limitan la compra de divisas de las empresas. Segundo, prohíben distribuir dividendos -al inicio del programa de ATP, la prohibición de distribuir dividendos era por un período fiscal y sólo para empresas con más de 800 empleados; posteriores resoluciones, emanadas el 12 y el 17 de mayo, extendieron la prohibición hasta diciembre de 2022 e incluyeron a todas las firmas que recurren al ATP.

Una resolución oficial instruyó a la AFIP y a la Anses a brindar la información del ATP a la Jefatura de Gabinete, medida que los abogados de las grandes patronales la consideraron violatoria del secreto fiscal y un mensaje extorsivo violatorio de la ley de protección de Datos Personales. Entre no presentar el verdadero movimiento de las empresas y recibir el 50% del salario, las patronales están eligiendo lo primero. Es una fuerte apretada política al gobierno, para que acuerde con los bonistas y libere el mercado de cambios.

Paolo Rocca, presidente del Grupo Techint, participó hace poco de una charla con el ministro Guzmán y se decidió por rechazar los ATP e ir a fondo con los despidos. La primera decisión fuerte que ha tomado fue suspender hasta el 8 de junio las actividades de Siderca y negociar con la UOM las características salariales y de condiciones de trabajo del reinicio. Hasta ahora, Techint viene pagando el 80% del salario de las suspensiones, como está establecido en un acta anterior a la pandemia, vigente hasta el 1 de julio, pero ahora Rocca quiere rediscutir. El “apagón” de Siderca arrastra despidos en decenas de tercerizadas que no se pueden acoger al convenio basura de la UOCRA pues la mayoría de ellas están en la UOM y en petroleros. Las grandes patronales pelean por darle fin al DNU de prohibición de despidos.

¿Y las PyMEs?

Si la posible difusión de los secretos comerciales generó escozor en las grandes empresas, muchas PyMEs -también flojas de papeles- empezaron a mirar con recelo los ATP.

La decisión de que la Jefatura de Gabinete de Ministros proceda a publicar en la web datos de los beneficiarios de la postergación o reducción de hasta el 95% de las contribuciones patronales destinadas al Sistema Previsional -incluyendo sus números de CUIT, nombres, actividad y especie de beneficio acordado; créditos percibidos a tasa cero y la obligación de actualizar periódicamente, tanto ante la Anses como la AFIP, esa información para “su correcta difusión”- también asustó a los patrones “pequeños” y “medianos”. Los patrones de las PyMEs han llegado a la siguiente conclusión: “si por acudir a la ayuda oficial por dos o tres meses, me ato las manos hasta el 2023 y no puedo utilizar los dividendos de la empresa por un largo periodo, no acepto la ayuda”.

Como se aprecia las patronales argentinas quieren salvarse ellas y seguir especulando en el mercado financiero, seguir estableciendo triangulaciones comerciales en el exterior, que no se visibilice en sus libros y esto lo defienden a costa incluso de recibir una ayuda que los obligue a dar datos que están bajo siete llaves.

La respuesta de la clase obrera ya está en marcha. Ningún despido. Reclamar la estatización bajo control obrero. Choferes, municipales, trabajadores de la salud: la unión de las luchas industriales y estatales es indispensable. Coordinación de todas las organizaciones en lucha para imponer un plan político de los trabajadores.

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