Escribe Daniela Magoc
Pone en peligro la vida de miles de niños y niñas.
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El día lunes se hizo de público conocimiento que el Ministerio de Salud de la Nación decidió no renovar el contrato de tres de los profesionales especializados del equipo que conforma el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC). Esta decisión desencadenó la renuncia del resto de los profesionales que integraban el equipo e implica el desmantelamiento del programa.
Quienes integraban el Programa hasta el último día de 2025 eran Willy Conejeros Parodi, Paula Campana, Carlos Fernando Rosental, Silvina Rosellot, Mariana Fernández, Tomas Schwaller y María Eugenia Olivetti. “Me siento en la obligación de informarles que el equipo médico del Centro Coordinador de Cardiopatías Congénitas ha sido separado de sus cargos” expresó Olivetti en una carta a sus colegas.
El Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas garantizaba la resolución quirúrgica a todos los niños y niñas del país con diagnóstico de cardiopatía congénita. Fue creado en el año 2008 y reforzado con la ley 27.713, denominada “Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas”, sancionada en 2023. Contó con los votos negativos de Javier Milei y Victoria Villarruel, en ese momento diputados nacionales. El liberticida se quejó, en ese momento, de que la ley “implicaba más gasto”.
En nuestro país nacen al año unos 7 mil niños y niñas con alguna cardiopatía congénita, es decir, una malformación del corazón que se produce durante la vida fetal (Argentina.gob.ar). Alrededor del 50 por ciento de estos niños requieren cirugía en el primer año de vida y dos terceras partes son solucionables con diagnóstico oportuno y tratamiento (ídem).
Este programa ha sido el encargado hasta ahora de coordinar a nivel nacional la derivación, traslado, tratamiento y seguimiento de niños sin obra social que padecen estas patologías. Funcionaba con siete expertos que garantizaban la atención constante, la coordinación de equipos y la derivación a los 15 centros especializados más cercanos para todos los casos que se dieran en cualquier punto del mapa. Dentro de sus funciones, se incluye el control prenatal para la detección precoz de cardiopatías congénitas. Desde su creación realizó alrededor de 800 procedimientos quirúrgicos por año y atendió más de 6.000 notificaciones en el mismo lapso. Desde 2008 hasta 2021 las muertes infantiles por malformaciones congénitas bajaron de 2.285 a 1.249 y las defunciones por malformaciones cardíacas disminuyeron de 847 a 513. El equipo de profesionales especializados recibía los casos desde cualquier provincia, verificaba su gravedad y buscaba el centro de salud más adecuado para su intervención. De esta forma, se logró llevar la lista de espera para cirugía a cero, aprovechando los recursos nacionales.
La Federación Argentina de Cardiología expresó su preocupación y rechazó la decisión del Ministerio de Salud: “Las desvinculaciones de profesionales especializados, recientemente comunicada, atenta con la continuidad del equipo técnico del programa y con ello la pérdida de la experiencia acumulada durante estos años”. Además, instó a las autoridades nacionales a “la reconsideración de la misma y a brindar apoyo a esta iniciativa en el campo de la salud pública que ha demostrado ser eficaz en lograr preservar la vida de los niños a lo largo y ancho de nuestro país”, agregaron. También expresaron su rechazo la Red intersectorial de Desarrollo Infantil Temprano, el colectivo de familias Cardiocongénitas Bonaerenses, la Asociación Argentina de Salud Pública (AASAP), entre otros.
Por su parte, el Ministerio de Salud “desmintió” en la red X el desmantelamiento del programa, pero reconoció que “resolvió reorganizar y optimizar su funcionamiento”. Afirmó que el programa “continúa operativo a través del equipo administrativo activo y con la coordinación médica del hospital”. Pero actualmente, dentro del programa, quedan seis empleados administrativos y uno de los directores del Hospital Garrahan como asesor.
Los liberticidas que tanto han hablado de la caída de la tasa de natalidad, de esta forma, ponen en peligro la vida de miles de niños, fiel a la lógica del régimen capitalista. El ajuste en la salud pública avanza: la semana pasada se produjo una nueva tanda de despidos en el Hospital Bonaparte (7) y el gobierno anunció la disolución de la Agencia Nacional de Discapacidad, que pasará a depender del Ministerio de Salud. con más despidos y ajustes en el área. El desmantelamiento del PNCC es un nuevo ataque a la salud de la clase obrera y se enmarca dentro de la sanción del presupuesto de ajuste del 2026 que tiene como fin máximo el pago de la deuda.
El gobierno liberticida se propone privatizar los hospitales nacionales Por Joaquín Antúnez, 06/01/2026.
