ATEN: la burocracia de la TEP liquida las asambleas y la democracia sindical

Escriben Nélida Hernández y Marcela Poblete

Un balance hacia el inicio de clases en 2026.

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En la historia de la Provincia, el gremio docente ATEN siempre ha sido uno a mirar con respeto, especialmente a la hora de firmar las paritarias. Esto resulta en que, aún si los gremios ATE, UPCN o SEJUN firman acuerdos a la baja, pero ATEN logra mejor reivindicación, automáticamente el acuerdo se homologa a los demás gremios, sin importar lo firmado por los otros sindicatos.

La burocracia TEP (Trabajadores por la Educación Popular), que lidera la conducción de ATEN provincial -enrolada con los Yasky-Alesso-Baradel- ha logrado aprobar en el 2025 un acuerdo salarial a la baja, que en muchos casos no alcanza a cubrir la canasta básica; por ejemplo, los docentes iniciales en ciudades donde no se paga plus salarial por zona. En el 2024, la oposición de la base docente a aceptar un acuerdo con cifras en negro desencadenó un fuerte movimiento de lucha votado y sostenido por mayoría en las asambleas de base de ATEN, contra lo propuesto por la burocracia de la TEP que llamaba a aceptar un acuerdo con el gobierno provincial de Rolando Figueroa. Ante ello, en 2025, la TEP comenzó a juntar firmas en recorridas por escuela para “sumarlas” al conteo de votos general de quienes votan en las asambleas. Esta práctica no solo es antiestatutaria (el Art. 14 del estatuto de ATEN declara que la forma de resolver los conflictos es por asamblea con voto a mano alzada y una asamblea por seccional, con algunas excepciones), sino que además atenta contra la democracia sindical al desvalorizar lo resuelto por una asamblea de base, con sus deliberaciones y resoluciones. La burocracia hizo juntar firmas a directivos y bajo amenaza de que, si se rechazaba la propuesta del Gobierno, nos íbamos a quedar sin nada.

Desde este modo, este año presentaron una falsa “aceptación” del acuerdo que solo se logra al sumar las alrededor de mil firmas logradas con esta modalidad, sumando además otros de “asambleas virtuales” imposibles de comprobar. Un verdadero fraude.

De los puntos del acuerdo salarial para 2026, mencionaremos los tres fundamentales por los cuales la oferta era inaceptable. Primero, se mantienen las sumas en negro, que achatan la escala salarial; desde el año pasado se paga el llamado “Adicional docente” (eufemismo de Presentismo) que se paga cada 3 meses, a aquellos docentes que no tengan más de 3 faltas injustificadas por trimestre. Segundo, se ofrecieron dos bonos por cargo de 25 horas de 350 000 pesos, uno en enero, el otro en septiembre (este último actualizado por IPC). Tercero, se mantuvo la actualización trimestral por IPC (en los meses de febrero, mayo, agosto, noviembre y febrero del 2027) que se compone con la mitad del índice medido por Nación y la otra mitad por el índice de la Provincia; en la práctica sabemos que este índice no sólo es manipulado por los gobiernos, porque no toma en cuenta el peso de los servicios, educación, vivienda, y la canasta familiar de referencia está desactualizada. En la provincia de Vaca Muerta, los alquileres pueden llegar a consumir el 60 o el 100 % del salario docente, dejando muy poco margen para los demás gastos, o llevando a los docentes a la autoexplotación por mantener jornadas dobles o triples.

Los docentes neuquinos ya saben que el IPC mantiene los salarios muy por detrás de la inflación. El estimativo de la misma en diciembre fue de 38,5 %, mientras que el aumento por IPC fue de un 25 %. Si a todo esto le sumamos que desde el año 2020 aproximadamente no hay recomposición salarial al básico, llegamos a la realidad de salarios por demás devaluados.

La oposición Multicolor dirige la importante sección de la Capital y varias seccionales del interior de la provincia. Ante estas maniobras fraudulentas de la TEP, algunos dirigentes de la Multicolor denunciaron por facebook las maniobras, pero no se impulsaron medidas de acción. Sólo el día 4 de enero se publicó una solicitada en el diario LM Neuquén, diciendo que el TEP hizo trampa y llamando a “organizarnos en cada escuela y lugar de trabajo para defender lo conquistado y avanzar en la recuperación del salario”. Sus dirigentes piden a CTERA –cuya dirección integra la burocracia de la TEP- un “plan de lucha para defender los derechos y el salario, buscando así nacionalizar el no inicio junto a las provincias que lo resuelvan”, como si esta burocracia tuviera en mente semejante emprendimiento.

Otro cantar hubiera sido, si hubieran planteado responder a las violaciones del propio funcionamiento de ATEN y de su estatuto, con un plan de lucha que comenzara por un plenario de delegados de base de todas las seccionales de la oposición y de ahí a todas las escuelas. La tibieza de la Multicolor en algunos casos es exasperante.

¿Qué nos queda?

Los docentes están descontentos con el acuerdo, con la conducción y en algunos casos con la oposición. La docencia que está dispuesta a luchar ve con preocupación a la oposición, quien no direcciona ni va a fondo con un plan de lucha, agitación y denuncias. Proponemos, entonces, impulsar una organización de bases comenzando por el desconocimiento completo de la paritaria trucha firmada por la TEP y el reclamo de un salario mínimo docente por cargo que sea equivalente al costo de la canasta familiar, con todos los ítems al básico. Defendemos el método histórico de la asamblea para decidir sobre nuestro salario y sobre nuestra lucha.

Revista EDM