Minneápolis: “Los muertos que vos matáis...”

Escribe María Negro

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El pasado miércoles se viralizó la grabación de la ejecución pública de Reneé Good por parte del ICE, las resistidas fuerzas trumpistas que asolan el territorio. Las denuncias que acumula la fuerza hasta el momento son de una dimensión escandalosa, aún en un país que lleva décadas persiguiendo y encarcelando migrantes de forma legal e ilegal. Se trata de una deportación masiva de condiciones históricas, que pretende imponerse con una represión histórica. Reneé Good, poeta, ganadora del Academy of American Poets, madre de tres hijos, se encontraba (aunque no de una forma activa en la protesta) dentro de uno de los tantos “piquetes” que se realizaban, esta vez, en Minneapolis, ciudad donde fueron desplegados solo hace unas semanas más de 2000 agentes del ICE para cazar migrantes.

Vecina, nativa, blanca, asustada, que intentaba sacar su camioneta del camino; así la presentan los medios, su madre, su esposa. A esto, Trump lo ha tildado de “terrorismo doméstico”, defendiendo el accionar de las fuerzas y generando una nueva escalada de levantamientos contra su gobierno y contra ICE.

Esta fuerza especial no fue creada por Trump, sino que lleva ya casi 25 años de servicio. Creada en 2003, por George W. Bush, tuvo una expansión en el inclusivo gobierno de Obama, contra todo deseo de la centroizquierda, y su punto más alto -hasta el fusilamiento en vivo por redes sociales- había sido durante la primera gestión de Trump, al cumplir la tarea de separar a menores migrantes de sus familias para encarcelarlos.

Fue esa acción, la llamada política de separación familiar, la que despertó un debate político más general del problema, en la población y en diferentes sectores. Para 2018, el debate sobre la necesidad de reformar o abolir ICE había ganado el Congreso y las calles.

Durante todos estos años, un movimiento popular se mantuvo movilizado, con mayor o menor intensidad. Un salto significativo del mismo se dio en junio del 2025, donde miles de manifestantes salieron a las calles de Los Ángeles a impedir, con sus cuerpos, las redadas ICE en los lugares de trabajo; y derivó en la intervención federal del estado, con el envío de parte del gobierno nacional de 2000 efectivos de la Guardia Nacional e Infantería de Marina. Sin embargo, las manifestaciones se extendieron por más de 40 estados.

The Independent (13/06/25) narra la aguerrida segunda semana de ese mes que comenzó con movilizaciones en LA, para impedir la detención de migrantes, y continuó con una protesta en las afueras del edificio federal, cuando los manifestantes constataron que allí se mantenían detenidos en los sótanos. Le continuaron las ciudades de Paramount y Compton, donde cientos de manifestantes se organizaron para impedir las redadas. Fue luego de esas movilizaciones que el presidente Trump desplegó la Guardia Nacional sin autorización del Congreso (acción que no se realizaba en EEUU desde 1965, durante el gobierno de Lyndon Johnson, luego del asesinato de Kennedy). La presencia de los marines y de la Guardia Nacional, junto a la PDI y el ICE, sólo sirvió para recrudecer los enfrentamientos y escalar en varios miles los manifestantes. En tanto un juez federal consideraba ilegal la intervención de la Guardia Nacional, y el Tribunal de Apelaciones le daba vía libre a Trump desestimando la denuncia, se declaró un toque de queda en la ciudad de LA que derivó en persecuciones y detenciones masivas.

Lejos de retraerse, las manifestaciones con cortes de calle y barricadas se extendieron a California, Seattle y New York. El 14 de junio, las movilizaciones de todo el país confluyeron en la jornada “No Kings” (No reyes), con más de dos mil manifestaciones en todo el territorio y cinco millones de estadounidenses y migrantes movilizados contra las políticas de Trump. Mientras, el presidente, festejaba su cumpleaños junto al 250° aniversario del ejército con un desfile público de fuerzas de seguridad, un despliegue fascista de sus fuerzas, de costo millonario (CNN, 14/06/25).

El 19 de octubre se realizó la segunda movilización bajo la consigna “No Kings”, ahora con la participación de siete millones de manifestantes aún sin un programa único, pero con consignas muy claras y colectivas, bajo la organización del movimiento llamado 50501 (50 movilizaciones, 50 estados, 1 día). Desmantelamiento del ICE, en defensa de la democracia, la libertad de expresión y por la recuperación del sistema Medic Care, lo más cercano a la salud pública que posee Norteamérica, que se encuentra bajo el furioso recorte que cuida el déficit fiscal. Ante el creciente y millonario número de manifestantes, ya no se está frente a un acto de solidaridad ante la población migrante sino frente a una rebelión contra el ajuste, atacada con el mismo discurso que el estado norteamericano lleva adelante para invadir Latinoamérica, o Asia. Hablando sobre la organización de la movilización No Kings, denunciaban que los manifestantes “Tienen una presencia en Portland afiliada a Antifa”, precisó Kristi Noem, Secretaria de Seguridad Nacional a Univisión Los Ángeles. En una declaración anterior junto a Donald Trump afirmó que “esta red es igual de sofisticada que MS-13, que TDA, que ISIS, que Hezbollah, que Hamas, como todas ellas” (El Comercio, Perú, 13/10/2025).

La misma Kristi Noem que declaró un acto de “terrorismo interno” el intento de huida de Renné Good por el cual la fusilaron (CNN, 08/01) y que provocó el “exaltado” discurso del alcalde demócrata de Minneapolis mandando a ICE “a la mierda” y exigiendo al presidente el retiro de esa fuerza del estado (ídem). Ante una nueva escalada de manifestaciones, que aún no alcanza a registrarse en los medios en su total dimensión, la Secretaria de Seguridad Nacional volvió algunos pasos en sus chancletas, declarando que toda muerte es lamentable y, en este caso, la situación era evitable. (Ídem)

La conclusión del portal de CNN suena a advertencia, “Todo esto plantea una pregunta inquietante: ¿la ofensiva inmigratoria que Trump insiste que hará a Estados Unidos un lugar más seguro no lo está haciendo en realidad mucho más peligroso? Dejando de lado los detalles del incidente del miércoles, es posible que cualquier estadounidense, atrapado en el lugar equivocado en el momento equivocado, esté en peligro. (…) Es demasiado pronto para evaluar el impacto político duradero, si lo hay, del tiroteo del miércoles. Pero la muerte tuvo lugar a poco más de un kilómetro de la esquina de la calle donde se filmó el video de otro transeúnte que se volvió viral y creó un movimiento de masas: el de George Floyd, quien murió con la rodilla de un oficial de policía en su cuello en 2020” (08/01).

No hace mal en advertir lo evidente, desde la noche del pasado miércoles, las movilizaciones exigiendo justicia por el crimen de Reneé Good y el retiro de las fuerzas de ICE se han extendido desde Minneapolis hasta San Diego, New York, Miami, Seattle, Portland, Dallas. En tanto el gobierno de Trump intenta ir aún más lejos de lo que la lógica resiste, negando la evidencia que muestran las filmaciones, como si las imágenes resistieran reinterpretación, el pueblo norteamericano y migrante se mantiene enfrentando a su presidente fascista, donde la historia nos ha enseñado a hacerlo, cortando las carreteras, movilizados de a cientos o de a millones, en el frente mismo de una gran guerra.

LEER MÁS:

La poeta Renée Nicole Maclin-Good: un crimen de Estado Por Ceferino Cruz, 10/01/2026.

Revista EDM