Docentes de Buenos Aires: Kicillof “ofreció” un miserable 1,5%

Escribe Mauro Triulzi

Preparemos el no inicio con asambleas de base.

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El mismo día que se conoció que la inflación de diciembre fue de 2,8%, el gobierno de la provincia de Buenos Aires ofreció a Docentes un miserable 1,5% de aumento para enero, a cobrar en febrero. La oferta fue rechazada por el FUDB, que dice estar reclamando todavía por la paritaria 2025, cerrada tajantemente por Kicillof. Está situación por sí sola pone de manifiesto que el ajuste sobre la educación pública y los salarios es parte del programa de gobierno de Kicillof.

Durante 2025 existieron tres aumentos paritarios. El primero de 9% en dos cuotas entre febrero-marzo, luego 10% (6% en mayo y 4% en julio), y finalmente un 5% a cobrarse en cuotas de 2,5% en Agosto y Octubre. Noviembre y diciembre pasaron sin actualización alguna. Sumado linealmente el aumento para 2025 fue de 24% contra una inflación de 31,5, es decir una pérdida del poder adquisitivo de 7,5%. Sin embargo, considerando el impacto de los aumentos en el año completo el retroceso salarial es de 18% ya que el aumento anualizado fue de 13,5%.

La situación de la docencia de Buenos Aires es alarmante. La mayoría de los cargos no superan la línea de pobreza, que según el Indec actualmente se encuentra en $1.308.713. Un preceptor sin antigüedad actualmente cobra $614.690,23. Un maestro que recién se inicia percibe $713.217,16. Un profesor con 20 módulos alcanza los $927.518. Se trata de salarios de indigencia en el marco de una sobrecarga laboral generada a partir de reformas como la del régimen académico para secundaria. Para completar el cuadro debe tenerse en cuenta la crisis de infraestructura escolar, de la obra social IOMA, y una situación de ruptura de los tejidos sociales que ha generado numerosos casos de violencia en las escuelas contra los docentes, quienes son el chivo expiatorio de los gobernantes de la crisis educativa.

En vista de lo anterior, resulta claro que la política de ajuste sobre los salarios docentes y la educación pública no se podría sostener sin la complicidad de las conducciones sindicales de los gremios que integran el FUDB con Suteba a la cabeza. Por caso, han permitido tres meses enteros sin aumento salarial alguno. Ahora, este rechazo refleja la agudeza de un ajuste sobre el salario que es rechazada sin atenuantes por el conjunto de la docencia; en el 2025 se tuvieron lugar enormes paros docentes provinciales por fuera de la burocracia sindical. No existe en el horizonte de este rechazo siquiera la advertencia de una medida de lucha. Como el FUDB discute sin mandato de las bases y a sus espaldas, el rechazo se hace sobre una indefinida “insuficiencia”. La burocracia posa junto con el gobierno de estar combatiendo un aumento salarial; ante una mínima mejora acordarán sin chistar como lo han hecho durante los últimos años en función de la alianza política que mantienen con Kicillof para impulsar la candidatura del gobernador a la presidencia en 2027.

A la luz de todo lo anterior resulta evidente que no podemos depositar nuestras expectativas en estas conducciones gremiales. Resulta necesario preparar el no inicio y el paro por tiempo indeterminado a partir de autoconvocatorias docentes. Nuestro reclamo salarial fundamental debe ser un aumento de emergencia del 100% y un piso salarial de $2.500.000 por cargo, todo al básico.

Revista EDM