Escribe Diego Gonnet
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El lunes pasado, una asamblea de trabajadores en el Hospital Mercante de José C Paz, en la que estuvieron presentes representantes de la comisión interna de ATE (lista Verde), delegados de la oposición (lista Negra) y miembros de CICOP, debatió los recortes arbitrarios a las licencias y permisos por parte de la dirección del hospital.
Este ataque fue caracterizado por los trabajadores como la aplicación adelantada de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Milei, que plantea, en el artículo 63, reducir las licencias de seis a cuatro por año, eliminar la licencia por día de cumpleaños y la reducción de las guardias pagas. El director del hospital, Juan Canela, que intentó clausurar la asamblea y se tuvo que retirar repudiado, es afín al gobierno provincial de Kicillof.
En el Hospital Mercante se plantea una situación que se expresa en el conjunto de la provincia. Mientras Kicillof cuestiona públicamente la reforma laboral del Gobierno Nacional, adelanta su aplicación en instituciones estatales provinciales. Esto se complementa con la utilización de becarios que cobran 680.000 pesos para sostener el funcionamiento de los hospitales públicos provinciales, que además se encuentran vaciados de insumos, profesionales y trabajadores, lo que genera una sobrecarga laboral. Se trata de una política que se basa en el ajuste y la precarización, en línea con lo que impulsa el gobierno liberticida de Milei.
Frente a todo este cuadro, la asamblea resolvió la oposición a los recortes en las licencias y el pago de guardias extras, y realizar una nueva asamblea el 5 de febrero, en los días previos al tratamiento de la reforma laboral en el Congreso, para impulsar acciones de lucha por su rechazo.
