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El pasado miércoles 21 se llevó a cabo una concentración en la fábrica ubicada en la ruta 34, a la altura de las localidades de Clason y Totoras, de la provincia de Santa Fe. Convocada por el sindicato ATILRA, tomaron la palabra sus dirigentes, quienes hicieron una serie de apreciaciones muy concretas. En primer lugar, dejaron en claro que no hubo ninguna toma de ninguna de las tres fábricas que tiene la empresa Lácteos Verónica, a pesar de lo vertido en todos los portales y sitios de noticias que reportaron la crisis. Solamente en el caso del establecimiento en Clason es que hay una guardia de dos trabajadores por turno, atentos ante cualquier intento de vaciamiento patronal. Se sigue sosteniendo una expectativa en la venta de la firma, para que otro capitalista con mayor respaldo pueda hacerse cargo con la operación y las deudas inclusive. No señalaron ningún tipo de precisión sobre acciones de lucha con el objetivo de que se paguen los salarios adeudados. La situación de las familias es desesperante: son cientos de obreros que no cobran un sueldo íntegro desde octubre. Oportunamente se acordó el pago semanal de montos que alcanzaban el millón de pesos por cada uno, pero se incumplió desde la primera semana de enero.
Mientras tanto, los dueños frenaron unilateralmente la producción en un 90 % de su capacidad instalada. Solamente se está elaborando leche en polvo en la localidad de Lehmann y suero de leche en Suardi, todo esto en razón de contratos a façon para terceros. En Clason la actividad es nula, debido a que no tienen la maquinaria ni la infraestructura para ese tipo de trabajos. Lácteos Verónica ha dejado de lado la llamada elaboración fresca (quesería, por ejemplo) y no por falta de insumos. La empresa tiene tambos a su nombre cuyo producto no es destinado a estas fábricas sino derivado a terceros. Lo redituable es el negocio de los polvos en seco, con destino directo a la exportación. Brasil es el principal importador de leche en polvo de Argentina. La veta capitalista se sitúa en esa elaboración determinada, que representa el 69 % del producto exportado (Ámbito, 5/11/25).
Las ventajas “espaciales” para su logística, que reportan firmas con Lácteos Verónica, en el Litoral argentino son fundamentales. Además de su anclaje en el mercado, contiene una infraestructura de base que cualquier multinacional puede explotar para desarrollar el negocio. Bajo ese rótulo se han presentado los intereses de la francesa Savencia, quien en el último lustro ha comprado Milkaut e Ilolay, haciéndose de una porción significativa del mercado que comparte con Danone (propietaria de La Serenísima, entre otras).
El lockout patronal no declarado puede entenderse como un giro en esa dirección. El cúmulo de deudas y de cheques millonarios rechazados es una manera de inducirse voluntariamente en una situación de cesación de pagos que permita una liquidación del remanente, que sus acreedores cobren lo que se pueda con lo que hay y cerrar el asunto.
Vaciamiento en Lácteos Verónica Por Agustín Fernández, 15/01/2026.
