Escribe Anahí Rodríguez
Tiempo de lectura: 3 minutos
El 6 de febrero se llevaron adelante plenarios de secretarios generales de las dos CONADU (sindicatos de la docencia universitaria). Ambas votaron como primera instancia llamar a parar y marchar el 11 de febrero, día del tratamiento de la reforma. En ambas reuniones se fijó una fecha de congreso de delegados para la primera semana de marzo, a fin de evaluar las acciones de lucha e impulsar asambleas en este periodo para recoger los mandatos.
En el caso de CONADU planteó como propuesta, de cara a las asambleas, que cada universidad deberá impulsar jornadas de paro durante la semana del 16 de marzo y evaluar la continuidad de medidas a lo largo del cuatrimestre. Organizar la instalación de una carpa educativa y la construcción de una nueva marcha federal por la Universidad pública.
En el caso de CONADU Histórica, superando los planteos de la conducción de la federación, que se limitó a llamar a parar el miércoles 11 y sumarse a la marcha que se concretará ese día, se expresaron planteos de una lucha a fondo como ocurrió con la intervención de los secretarios generales de ADIUNJU (Jujuy), AGD UBA, CÓRDOBA, SITRADU (Entre Ríos), ADU (San Luis), quienes señalaron la necesidad de ir a un paro por tiempo indefinido. ADIUNT (Tucumán) fue la única asociación que desarrolló la necesidad de preparar el debate y empezar a organizar la huelga general, que supere la lucha meramente gremial y prepare una pelea política frente a los ataques al conjunto del pueblo trabajador que viene impulsando el Gobierno.
Otros sectores no tenían propuestas de cómo iniciar el año académico, pero sí hicieron una crítica a los paros desgranados que se llevaron adelante el año pasado. No surgió ninguna posición de las que suelen expresar pidiendo paros progresivos de 24 o 48h.
Reflejando el ambiente más radicalizado, un sector de la Lista Verde (vinculada a ATE) y el PCR, agrupamientos que conducen en un frente la federación, no hicieron un balance del papel que la conducción de CONADU H y el Frente Sindical han jugado el año pasado llevando al desgaste y la frustración la lucha universitaria, pero si expresaron en sus intervenciones que es preciso ir a un paro de no menos de una semana, luego evaluar cómo continuar y que el paro tenía que ser de manera conjunta por lo menos con la otra CONADU, si es que no se podía impulsar con todo el Frente Sindical.
El Secretario general de ADUS (Bahía Blanca) señaló que tuvieron que convocar a asamblea la última semana de enero, aún en vacaciones, por la presión de la propia docencia frente a un escenario de hundimiento general de los salarios y las condiciones de vida.
En el plenario de CONADU H se informó que el CIN inició negociaciones con el Gobierno. Como resultado de esta primera reunión del gobierno con los rectores, estos salieron a reivindicar la postura del gobierno. “Fue una reunión de acercamiento en la dirección correcta”, planteó Carlos Greco, rector de la Universidad de San Martín y ejecutivo del CIN, saludando el encuentro. El Gobierno convocó al CIN con la idea de discutir “la ley de financiamiento universitario”, que tuvo su recorrido parlamentario, contó con un fallo de la Justicia para que se procediera a su aplicación, pero para el Gobierno con el silencio cómplice de todo el arco “opositor” no forma parte del presupuesto 2026.
Nuevamente los rectores se han colocado de garantes, como ocurrió en abril del 2024 luego de la primera marcha federal educativa, para frenar el inicio de cualquier tipo de lucha universitaria a cambio de migajas, en medio de un proceso de deliberación y movilización que se llevará adelante contra la reforma laboral, la reforma de libertad educativa, la ley de glaciares, la baja a la edad de imputabilidad.
Este encuentro se llevó adelante el 4 de febrero, a días de que las universidades abran sus puertas, luego de las vacaciones. El Gobierno busca la manera de evitar que estalle el conflicto nuevamente.
Las dirigencias tanto de CONADU como de CONADU H han planteado la posibilidad de un llamado de los rectores para informar de las reuniones con el Gobierno. Nada hay que esperar del gobierno y tampoco del CIN y colaboradores.
Esta semana la docencia universitaria tiene el desafío de parar y ganar las calles contra la contrarreforma fascista de Milei y el FMI. Luego, la tarea es poner en pie asambleas y autoconvocatorias que se vayan pronunciando por el paro por tiempo indefinido que prepare las condiciones para abrir paso a un proceso huelguístico, por el salario, por la educación pública, contra las políticas privatistas y de destrucción del gobierno de Milei.
La deliberación en CONADU H da una señal, pues rompiendo los plenarios rutinarios emergieron planteos de ir una lucha a fondo.
