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El gendarme catamarqueño Nahuel Gallo fue liberado en Venezuela tras más de 400 días de detención. En las primeras horas del lunes 2 de marzo, aterrizó en territorio argentino donde lo esperaban su esposa, hijo y otros allegados, incluido el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil. El anuncio de la liberación del gendarme fue comunicado por la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), que se hizo cargo del traslado.
Las negociaciones con el gobierno encargado de Venezuela se habrían organizado "respetando las conexiones parlamentarias", ha declarado la diputada Marcela Pagano, quien se apartó del bloque de La Libertad Avanza hace dos años. En un tuit desde su cuenta de X, Pagano reconoció la intervención de diversas personas y actores, como la del ex embajador argentino en Venezuela, Oscar Laborde, vinculado con el kirchnerismo. El “Chiqui” Tapia, efectivamente, estuvo en contacto con su homólogo venezolano, Jorge Andrés Giménez, un asociado a los Rodríguez, en particular. Tuvo un ascenso meteórico a presidir la máxima entidad de fútbol profesional de Venezuela. Giménez es conocido como un “Bolichico”, por su condición de hijo de empresarios asociados al chavismo desde su primera presidencia (‘la boliburguesía’). Con tan solo 38 años, ha amasado una considerable influencia política y deportiva en su país.
El gobierno nacional no ha emitido un comunicado oficial, pero el canciller Pablo Quirno se hizo cargo de reconocer la liberación del gendarme Gallo y le dedicó un agradecimiento a los gobiernos estadounidense e italiano. Las autoridades venezolanas, dejó trascender Marcela Pagano, no habían recibido oficialmente pedidos de liberación por parte del gobierno argentino. Además, informaron que Estados Unidos tampoco definió su liberación como prioritaria. Se suponía que las gestiones por la liberación de Gallo se encontraban en manos de Patricia Bullrich, al menos durante su gestión como ministra de Seguridad.
Nahuel Gallo, junto a otros presos políticos, estaba acusado de acciones terroristas, incluso de gestar un plan para asesinar a la propia Delcy Rodríguez. Su ingreso vía terrestre a Venezuela tenía el propósito declarado de visitar a su esposa, de origen venezolano, y a su hijo. El gobierno venezolano denunció que hubiera podido haber tomado un avión hasta Caracas, en lugar de cruzar varios países por vía terrestre. En un primer momento se anunció que estaba preso en el Helicoide, pero desde hace un tiempo se encontraba alojado en El Rodeo I, en las afueras de Caracas. Mantuvo una huelga de hambre junto a otros presos exigiendo su libertad tras la sanción de la Ley de Amnistía.
El gobierno venezolano acusó la imposibilidad de trasladar a Gallo hasta la Argentina por temor a que un avión propio pudiera ser confiscado, como sucedió en 2022 con una nave de la estatal Emtrasur. La AFA, finalmente, se hizo cargo de enviar un avión que suelen utilizar dirigentes y contingentes de deportistas. Una prohibición, emitida por la Justicia el viernes pasado, dejó a “Chiqui” Tapia sin la posibilidad de fotografiarse en territorio venezolano junto al gendarme Gallo, quien se mostró junto a los dirigentes de la AFA, como su prosecretario Luciano Nakis, y Fernando Isla Casares, secretario de Protocolo de la entidad.
El gobierno nacional solo pudo reaccionar tras la circulación de la foto de la AFA en Venezuela en la tarde del domingo 1 de marzo. Según Clarín (02/03), desde el sábado por la tarde/noche, varios activistas comentaban a sus familiares y abogados que Gallo había sido liberado. La única duda del caso es si fue trasladado por un automóvil estadounidense o del propio gobierno venezolano.
Que la AFA haya logrado mantener negociaciones y concretado de manera operativa la liberación de Nahuel Gallo ha puesto en ridículo al gobierno liberticida.
