Rosario: trabajadores de la salud en lucha por el salario y condiciones laborales

Escribe Carlos Blanco

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La rebelión de la policía de mediados de febrero por aumento de salarios y condiciones de trabajo puso en el tapete una realidad que viven todos los trabajadores del Estado; es decir, maestros, estatales provinciales y municipales y los trabajadores de la Salud. En todos los casos las respectivas burocracias sindicales (UPCN, ATE, AMSAFE, AMRA) cerraron paritarias a la baja, sin recomposición salarial y en cuotas no acumulativas. El rechazo de los trabajadores es masivo en toda la provincia.

Los maestros están protagonizando autoconvocatorias que dan lugar a movilizaciones, cortes y asambleas en ciudades y pueblos, chocando con el gobierno de Pullaro y con la burocracia celeste de AMSAFE. A varias de estas acciones se sumaron trabajadores de la Salud, enfermeras y no profesionales; especialmente en la ciudad de Santa Fe y en el norte provincial.

Los municipales organizados en la Federación Municipal fueron a un paro de 48 horas reclamando una equiparación con el aumento dado a los estatales provinciales.

En Rosario, el 5 de marzo pasado hubo una marcha masiva de enfermeras y enfermeros. Unos 1.000 trabajadores de hospitales provinciales, municipales y sanatorios. Fue organizada por un grupo de enfermeras que se habían hecho presentes en el acampe policial. A través de las redes (un streaming y grupos de WhatsApp) realizaron la convocatoria a marchar. Para darle visibilidad se instaló, unos días antes, una carpa frente a la delegación del gobierno de la provincia. La marcha tuvo una amplia repercusión. Se reclamó por un salario digno igual a la canasta familiar. Se denunció la precarización laboral y se pidió por el pase a planta. Se reclamó también el reconocimiento pleno de la profesionalización de Enfermería.

Sin embargo, el método de organización que impusieron a este movimiento de Enfermería conspira con el desarrollo de la propia lucha. Están formando un agrupamiento, “Enfermería en marcha”, que no tiene los métodos de las autoconvocatorias, de las Asambleas donde se debata y resuelva el curso de la lucha. Aunque sus promotores lo definen como independiente de sindicatos y partidos políticos, las decisiones no están en las Asambleas, sino que las toman en ese grupo de 7 u 8 “coordinadores” o “administradores”, que luego bajan por los grupos de WhatsApp. Integraron como asesor legal al abogado “de los policías rebeldes”. Incluso realizaron algunas acciones mediáticas en forma conjunta con policías de civil. Estos métodos y esta política están provocando debates y un principio de crisis en la base de este movimiento.

Las compañeras y compañeros referenciados en la Junta Interna del Hospital Baigorria están interviniendo para que la lucha pueda desarrollarse con asambleas y, cuestión fundamental, en los propios hospitales y lugares de trabajo, lo que permitiría la unidad en la lucha con todos los trabajadores de la Salud y la coordinación interhospitalaria con representantes electos.

Simultáneamente, el lunes 9 se realizó una asamblea autoconvocada en el Hospital de niños Vilela (el más importante de la red de salud municipal de Rosario). La Asamblea fue masiva. Participaron entre 70 y 80 trabajadores de todos los sectores (enfermería, médicos, administrativos, mucamas, técnicos, bioquímicos y mantenimiento). Allí se resolvió establecer el estado de Asamblea Permanente, que se va a reunir todos los lunes, a las 12 horas, frente al Hospital. Convocar a un paro el próximo 30 de marzo con movilización a la Secretaría de Salud municipal y llamar a los trabajadores de los otros hospitales de la red municipal a establecer contacto con la propuesta de coordinar la jornada en una lucha conjunta, en el camino a establecer una interhospitalaria. El planteo fundamental es el rechazo a la paritaria que impusieron el Intendente Javkin y la burocracia del Sindicato Municipal de Rosario (que no integra la Federación Municipal) y el reclamo de un aumento que represente una verdadera recomposición salarial (sin terminar de poner una cifra o porcentaje con referencia a la canasta familiar).

La burocracia municipal de Ratner realizó una asamblea al día siguiente en el hospital para bloquear el desarrollo de esta lucha. Primero tratando de desplazar al reclamo salarial como cuestión central (defendiendo la paritaria que ellos habían firmado sin mandato) y luego tratando de diluir las resoluciones de acción. En el debate la mayoría de las intervenciones rechazaron sus argumentos y defendieron lo resuelto en la asamblea autoconvocada. Ese es el camino a reforzar.

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