Absuelven a Alejandro Bodart por cuarta vez

Escribe Jacyn

Lo decidió la Sala I, que rechazó los recursos presentados por la DAIA.

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La Sala I de la Cámara de Casación porteña dejó firme la absolución de Alejandro Bodart, dirigente del MST, acusado por la DAIA de "antisemitismo" e incitación al odio. El tribunal despejó toda duda al rechazar los recursos de inconstitucionalidad presentados por la fiscalía y la organización sionista. El tribunal ajustó su dictamen al entender que los derechos y garantías de los recurrentes no se habían visto afectados. El tribunal de Casación es un órgano de control de legalidad, es decir que la sentencia cuestionada no esté afectada de arbitrariedad o falta de fundamento. La pretensión de la DAIA y el fiscal escapaba por mucho a esto. Se debe descontar, de todos modos, que continúen con sus pretensiones y se dirijan, a continuación, al Tribunal Supremo de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires.

Bodart es perseguido por tres tuits donde condenaba el genocidio palestino en Gaza y denunciaba al Estado de Israel. La delegación sionista local adoptó el caso con pretensiones ejemplificadoras. Se valió para ello de la definición de antisemitismo fraguada por Trump y Netanyahu y promovida a través de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto -IHRA, por sus siglas en inglés-. Esa definición fue adoptada por el Congreso de Argentina, por numerosas legislaturas provinciales y generalizada por Milei en toda la administración pública. Su propósito indisimulado es el de ´blindar´ al Estado de Israel de toda denuncia por sus crímenes de lesa humanidad. Fue presentada como una definición "práctica", no jurídica. Sin embargo, los querellantes la valoran -en su recurso- como "la única definición de antisemitismo que corresponde considerar", entre otras razones, para oponerla a la Declaración de Jerusalén sobre Antisemitismo, contraria a sus pretensiones. Esta fue formulada por académicos internacionales y ha sido presentada por sus autores expresamente como alternativa a la de la IHRA.

Bodart fue absuelto, primero, por el juez de instrucción, negando mérito a un juicio oral. El tribunal de alzada que recibió la apelación ordenó la realización del juicio oral. Una nueva apelación llegó a la Sala III de la Cámara de Casación, que anuló el fallo y ordenó que se condenara al dirigente del MST a seis meses de prisión más costas. La defensa apeló y la Sala I dictó su absolución. Ante el nuevo recurso de la DAIA, dicha sala confirmó su fallo absolutorio.

El sionismo todavía no ha logrado sentar un ´caso testigo´ de judicialización de la denuncia por la masacre palestina y los crímenes del Estado de Israel, pero sigue empeñado en ello. Cuenta, por supuesto, con la palanca del gobierno nacional, "el más sionista de la historia", según proclamó Milei.

No es el único caso de opositores y críticos del sionismo que se ven judicializados. Es el caso de Vanina Biasi, del Partido Obrero y del actor Norman Brisky, este último, por su aguerrido discurso en la entrega de los premios Martín Fierro.

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