Escribe Nahuel BA
Hay que ocupar el profesorado hasta que se cumplan nuestros reclamos.
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En las últimas semanas, el profesorado Joaquín V. González se vio convulsionado por diversos motivos, pero que tienen un denominador común: la creciente injerencia del Gobierno de la Ciudad. Por un lado, el Ministerio de Educación, en completa colaboración con el Rectorado, le realizó evaluaciones obligatorias de lecto-comprensión (que no figuran en ningún plan de estudio) a todos los ingresantes en el año 2026. Estos exámenes se dan en el marco de la política del Consejo Federal de Educación del gobierno de Milei, que pretende evaluar a 300 institutos de formación docente en todo el país. El verdadero objetivo de la evaluación externa es acreditar a los profesorados como la CONEAU lo hace con las universidades, en definitiva, recortar los planes de estudio y cerrar las carreras que no se adapten a “las necesidades del mercado”. El diario Clarín aclaró al respecto: “El objetivo es evaluarlos periódicamente y establecer estándares más exigentes para darles validez nacional a las carreras que ofrecen y, si no pasan el test, cerrarlos”.
El gobierno de la ciudad decretó en diciembre pasado un nuevo Reglamento Orgánico Marco (ROM) que regula el funcionamiento interno de los institutos de formación docente, atacando directamente la democracia institucional como forma de imponer a sus autoridades y la política de privatización de las carreras. Dicha orientación para la educación terciaria es acompañada por el Rectorado, que representa a UTE y sus agrupaciones afines, Arquimedeanos y La Caravana. Estas agrupaciones garantizaron el ingreso de los funcionarios del Ministerio al instituto, mientras se realizaba un piquete votado en asamblea para boicotear las evaluaciones a los estudiantes de primer año. Por su parte, una fracción de la conducción del centro de estudiantes, en particular los representantes del aparato del Partido Obrero y del PTS en el Consejo Directivo, votaron una moción en común con el Rectorado para permitir que se realicen dichos exámenes. En la misma línea, forman parte de la “Comisión de Revisión del Reglamento Orgánico Institucional (ROI)” promovida por el Rectorado para adaptarse al nuevo ROM macrista, y que conduce a la legitimación de la reglamentación reaccionaria.
En definitiva, para que se deroguen los nuevos ROM-ROI, para tirar abajo las evaluaciones y que no se reformen nuestras carreras, para que se reabra el postítulo de ESI, para repudiar las amenazas, tenemos que ocupar el profesorado e impulsar la huelga general educativa. Adelante, compañeros.
