Mundial 2026: primeros partidos y movilizaciones callejeras

Escribe Joaquín Antúnez

Tiempo de lectura: 4 minutos

Los primeros partidos del Mundial 2026 dejaron imágenes que trascendieron el terreno de juego. Las postales de las aperturas, la primera vez en la historia que se realizan tres actos en tres países, incluyeron protestas callejeras de los trabajadores de cada país. Con el correr de los días, se han sumado otras tensiones

México

La apertura oficial, con la presencia del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tuvo lugar en México durante la tarde del jueves 11 de junio. Tuvo lugar en el Estadio Azteca y contó con una presencia de 80.000 espectadores, la enorme mayoría del conjunto anfitrión. Lo que los medios internacionales encargados de la televisación del evento dejaron de lado es que, al mismo tiempo que Shakira desplegaba un show musical, más de 45.000 personas se movilizaban por la capital de México para reclamar contra el gobierno de Claudia Sheinbaum. Las familias de mujeres y niños desaparecidos encabezaron una numerosa columna que se dirigió a las cercanías del estadio mundialista. Fueron interceptados por columnas de policías fuertemente armados, incluída la caballería, que reprimieron con ferocidad a las mujeres. El despliegue policial fue caracterizado por la prensa como una militarización. La presencia de efectivos policiales se ha convertido casi en una obsesión debido a las movilizaciones cotidianas de trabajadores mexicanos.

En el centro de la ciudad, los docentes, que mantienen una huelga de más de una semana en reclamo de mejoras salariales, invadieron el “Fan Fest” preparado para mirar el partido inaugural. Esa acción llevó a la presidenta Sheinbaum a mirar el partido inicial refugiada en un edificio cerrado. La presidenta, haciendo gala de una demagogia barata, había declinado la invitación al palco presidencial en el estadio, asegurando que los precios exorbitantes de las entradas dejan afuera a millones de mexicanos de la posibilidad de asistir a la cita mundialista. En su lugar, había previsto asistir al “Fan Fest”, pero la movilización docente la obligó a dejarla de lado. En las ediciones de México 1970 y 1986, los entonces presidentes Gustavo Díaz Ordaz y Miguel de la Madrid, fueron fuertemente silbados por los espectadores presentes en los partidos inaugurales. Sheinbaum no habría sido la excepción.

El partido inaugural mostró una asistencia masiva a los estadios, algo que se desvaneció en el siguiente partido. El Estadio de Guadalajara mostró tribunas vacías en casi todos los sectores habilitados. El encuentro entre Corea del Sur y Chequia poseía como entrada más económica un ticket de 500 dólares; los lugares exclusivos se acercaban a los 5.000 dólares.

En otro caso, aterrador, un cuerpo fue hallado en estado avanzado de descomposición dentro de un auto estacionado frente al alojamiento de la selección de Irán, que se encuentra instalada en Tijuana, una de las ciudades más violentas del país. La selección iraní, que fue vetada para alojarse en suelo estadounidense y retirado el visado a varios integrantes de su delegación oficial, realiza un traslado cotidiano en colectivo bajo un fuerte operativo policial. La aparición de un cuerpo fue leído con preocupación y ha puesto en tela de juicio que la delegación pueda tener garantizada su seguridad durante el torneo.

Canadá

Si el primer día mundialista fue un dolor de cabeza para los gobiernos organizadores y la FIFA, el segundo día no dejó mejores sensaciones. La previa al partido en la ciudad de Toronto se vio rodeada de movilizaciones y protestas que apuntaban a la complicidad de la FIFA con el genocidio palestino cometido por Israel. Banderas desplegadas por una organización judía con orientaciones propalestinas exigían la expulsión de Israel de la FIFA y la UEFA (la organización europea de fútbol). Históricamente, Israel fue protegido por la FIFA, que le permite desde hace casi 60 años disputar las eliminatorias europeas tras el boicot de la toda la federación asiática a disputar partidos contra el seleccionado israelí.

Los manifestantes señalaron que la FIFA tolera a Israel en las competiciones oficiales, mientras que otros países, como Rusia, fueron sancionados. Además, reclama que se permita a los equipos israelíes usar de sedes oficiales zonas ocupadas de Cisjordania y Siria.

Unas horas más tarde, el show inicial volvió a dar que hablar. Los aficionados canadienses dejaron el estadio casi vacío durante el show musical, las tribunas se vieron más pobladas solo unos minutos antes del inicio formal del partido. La performance orquestada buscaba celebrar la multiculturalidad del país del norte, en un escenario de guerras y matanzas internacionales. El Primer Ministro, Mark Carney, tampoco se hizo presente en el estadio de Toronto, lo que marcó la segunda ausencia Ejecutiva.

Estados Unidos

Estados Unidos se guardó el turno final para concluir las ceremonias inaugurales, que tuvo lugar en el SoFi Stadium de Los Ángeles. Los diez minutos del show estuvieron colmados de fuegos artificiales y despliegues musicales impresionantes. El lugar central lo ocupó la cantante Katy Perry, que hace solo unos meses aseguró que mientras Trump fuera presidente de los Estados Unidos rechazaría realizar shows vinculados a la Casa Blanca. El show fue meticulosamente preparado para evitar cualquier expresión de rechazo a Donald Trump.

Trump había anunciado que no asistiría al partido inaugural, alegando que el precio de la entrada le parecía excesivo. En segundo lugar, para evitar ser abucheado como en las finales de la NBA en Nueva York en los días inmediatamente previos al inicio del Mundial de fútbol. En Los Ángeles, el magnate norteamericano presenta uno de sus niveles de mayor rechazo. El barrio de habitantes latinos que rodea al estadio seleccionado para la inauguración era un terreno hostil. Las mismas calles por las que hoy se observan banderas y remeras de las selecciones participantes del Mundial fueron hace solo un año el escenario de una guerra callejera entre los manifestantes, el ICE y la Guardia Nacional al servicio de Trump. La tensión social se respira en cada esquina.

Los tiroteos en espacios públicos son otra epidemia en Estados Unidos. Las noticias sobre tiroteos ocurridos en cercanías de alojamientos de diversas selecciones, como Inglaterra o Argentina, han puesto de manifiesto la descomposición social que atraviesa al imperialismo en su propia casa.

La ausencia de los gobiernos organizadores en el primer partido es un hito que no se ha visto casi en ningún evento mundialista. Desde Suecia 1958 era recurrente lo contrario, es decir, ver a los presidentes asistir a los partidos. La ausencia de prácticamente cualquier presidente en los primeros encuentros marca el pulso de la situación política que rodea al evento futbolístico más importante. Una exigua cantidad de gambetas y goles extraordinarios, entre ellos el de Vinicius para salvar a Brasil en su debut frente a Marruecos, no son suficientes para tapar este escenario explosivo.

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