España blinda Ceuta con el Ejército y la censura digital: el fascismo avanza mientras la Unión Europea se fractura

Escribe Iara Bogado

Tiempo de lectura: 3 minutos

Ya son 142 los migrantes muertos desde la entrada masiva del 30 de julio a Ceuta y Melilla, las colonias españolas en territorio africano. El gobierno de Sánchez respondió con un operativo militar de excepción y un mecanismo de censura digital junto a Meta y TikTok, mientras la crisis profundiza la fractura política de la Unión Europea y le da oxígeno a la extrema derecha en todo el continente.

Los ministerios de Defensa e Interior cancelaron todos los permisos y licencias de los militares y guardias civiles desplegados en Ceuta y Melilla desde el 13 de agosto, invocando "necesidades del servicio" ante una convocatoria viral para un nuevo cruce el 15 de agosto (El Español, 10/08). El Centro Nacional de Inteligencia le dio "plena credibilidad" al llamado y despachó miles de efectivos a una de las fronteras más militarizadas de Europa. En paralelo, la Comisión Europea acordó con Meta y TikTok un protocolo de vigilancia digital: verificación prioritaria de contenidos sobre Ceuta y contacto diario entre Bruselas, Europol y las plataformas para bajar publicaciones y "reducir su difusión". Es directamente un dispositivo de inteligencia y policía digital, con Europol -el organismo policial de la UE- coordinando en tiempo real con las corporaciones tecnológicas qué contenidos sobre una masacre en la frontera pueden circular y cuáles no. El mismo Estado que reprime con deportaciones masivas y despliegue militar en Ceuta es el que decide, con el mismo aparato represivo trasladado a las plataformas, qué información sobre esa represión puede leer y ver la clase obrera.

Esta ofensiva estatal convive con la movilización de la extrema derecha. Vito Quiles, Alvise Pérez y Núcleo Nacional convocaron concentraciones en la Plaza de los Reyes de Ceuta contra la llegada de migrantes, con la bandera española como emblema, pero fueron rechazados por buena parte de los propios vecinos ceutíes, muchos de origen marroquí, al grito de "Ceuta unida, nunca dividida" (La República, 03/08). El repudio callejero, sin embargo, no frena el corrimiento del centro político: el Partido Popular adoptó el marco discursivo de Vox y empezó a hablar de "invasión" y "avalancha" para referirse a la llegada de migrantes, mientras se niega a acoger a menores no acompañados (Público, 06/08). La deshumanización de la clase obrera migrante es un componente clave para la avanzada del fascismo. Ante la crisis migratoria que no pueden manejar, necesitan poner a la clase trabajadora española contra el proletariado migrante para poder reprimir sin repudio ni desatar cuestionamientos al régimen.

Esta fractura interna es el síntoma de una Unión Europea que no logra ninguna respuesta común frente a la crisis migratoria, y que en esa incapacidad alimenta el ascenso de la extrema derecha en todo el continente. Italia y Hungría exigen blindar la frontera exterior antes de discutir cualquier reparto de responsabilidades; Alemania presiona a Italia para que reanude las devoluciones del Pacto de Asilo a un mes de las elecciones en Sajonia-Anhalt, donde la ultraderechista AfD mide fuerte. España y Meloni llegaron a suspenderse mutuamente el Acuerdo de Schengen, con controles fronterizos cruzados entre dos socios de la misma Unión.

Detrás de la represión hay un objetivo imperialista concreto. España sostiene su dominio colonial sobre Ceuta y Melilla a cambio de reconocerle a la monarquía marroquí su ocupación del Sahara Occidental, en un pacto -firmado por el progresismo del PSOE- que le garantiza a la OTAN el control del Estrecho de Gibraltar, corredor estratégico del 18% del comercio marítimo mundial. Los mismos gobiernos que fingen ser comprensivos con los migrantes hoy militarizan la frontera y despliegan policía digital. Son los que defendieron durante décadas ese enclave colonial como avanzada imperialista en África, y hoy administran la consecuencia directa de esa política: miles de jóvenes que huyen del hambre que el propio saqueo imperialista produce en el continente. Esto deja en claro el pacto que sostienen los gobiernos de la burguesía, tengan el color que tengan. Por eso es importante que el proletariado construya su propia alternativa en un partido de la clase que defienda sus propios intereses.

Fuera el Ejército de Ceuta y Melilla. Ningún migrante es una amenaza a la seguridad. Por un gobierno obrero, por la organización socialista internacional e independiente contra la guerra mundial imperialista.

Fuentes:

https://www.elespanol.com/observatorio-defensa/20260810/defensa-cancela-permisos-militares-desplegados-ceuta-riesgo-nuevo-intento-cruce-fronterizo/1003744348320_0.html

https://larepublica.es/2026/08/03/la-ultraderecha-pierde-la-bandera-en-ceuta/

https://www.publico.es/sociedad/migracion/ultraderecha-convierte-tragedia-ceuta-campana-odio-migrantes-hablan-muertos.html

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