Escribe Daniela Magoc
Un ataque de conjunto a la salud y la ciencia.
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Un comité del Senado de Estados Unidos declaró al doctor Anthony Fauci en desacato al Congreso después de negarse a responder preguntas sobre su gestión durante la pandemia COVID-19 en una audiencia realizada el 29 de julio. El ex funcionario se amparó en la Quinta Enmienda, que protege el derecho de cualquier ciudadano a no declarar en su contra.
Fauci dirigió el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés) durante 38 años. Dejó el gobierno federal en 2022 y formó parte de un grupo de personas a las que Biden indultó por actos realizados desde 2014 hasta enero de 2025, con el objetivo de protegerlo de una posible “venganza” por parte del gobierno de Donald Trump, quien se opuso a medidas de cuarentena e incluso a las vacunas. Los legisladores remitieron el caso al Departamento de Justicia, sin pasar por una votación del pleno del Senado. Esta resolución es un nuevo ataque por parte del gobierno “antivacunas” a la investigación científica y a la salud, con el fin de desligar a Trump y al gobierno de sus responsabilidades de las muertes a causa de COVID-19 y avanzar en un desmantelamiento mayor, en el marco de una proliferación de enfermedades en el país y en el mundo y en un contexto de guerra mundial.
El ex funcionario debió comparecer por citación del presidente republicano del Comité de Seguridad Nacional, Rand Paul, quien días antes publicó más de 1.100 páginas de los diarios privados de Fauci, junto con una colección de 465 páginas de registros que se remontan hasta 2001, entregados por el secretario de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés), Robert F. Kennedy Jr., en una flagrante violación del derecho a la privacidad (WSWS, 31/7). Paul abrió la sesión del día 29 exclamando que los confinamientos durante la pandemia “jamás podrían haberse impuesto sin que usted fuera cómplice del crimen”. Cuando el abogado de Fauci, David Schertler, intentó hablar, Paul ordenó a la Policía del Capitolio que lo retirara. Durante más de dos horas, los republicanos del comité formularon preguntas en base a teorías conspirativas de la derecha estadounidense (ídem, 30/7).
La situación de Fauci depende del Departamento de Justicia. El desacato al Congreso es un delito menor, con pena máxima de 12 meses de prisión y multa de hasta USD 100.000.
Paul, para argumentar su acusación sobre el exfuncionario, se apoya en la afirmación de que el indulto concedido por Biden en enero de 2025 cubre únicamente la conducta hasta la fecha en que fue firmado y que, por ende, lo deja expuesto por todo lo ocurrido desde entonces. Por su parte, el senador republicano Ron Johnson afirmó que obtuvo de la administración de Donald Trump una copia del contenido del teléfono celular de Fauci, con el objetivo de profundizar la investigación impulsada por los republicanos sobre la gestión de la pandemia de Covid-19. “Esperamos que esto pueda proporcionar respuestas a muchas de las preguntas que él se negó a responder durante la audiencia de la semana pasada” (La Nación, 7/8).
Los demócratas denuncian persecución política. El senador Gary Peters, el principal miembro demócrata del comité, se limitó a quejarse de que la audiencia sobre Fauci “mira hacia atrás” y desviaba al panel de los “desafíos de seguridad nacional”, mientras el senador Richard Blumenthal elogió las vacunas contra el COVID-19 como “sin duda, el mayor logro del presidente Trump” (WSWS, 30/7).
Fauci no es el único científico atacado, también han puesto en la mira a Peter Daszak, cuya organización EcoHealth Alliance realizaba vigilancia de coronavirus en murciélagos en China, excluyéndose del financiamiento federal y cerrando su organización. Y a David Morens, asesor de larga data de Fauci, quién fue acusado por cargos relacionados con registros federales, un procesamiento que la revista Science calificó de inusual y sin precedentes. En junio, el virólogo de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) Vincent Munster fue acusado por la importación de muestras biológicas (WSWS, 30/7).
Las acusaciones contra Fauci se producen en el marco del vaciamiento del sistema de salud de los Estados Unidos. En lo que va de su mandato, Kennedy ha despedido a más de 20.000 empleados del Departamento de Salud y Servicios Humanos, incluida aproximadamente una cuarta parte del personal de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). En junio de 2025, destituyó a los 17 miembros con derecho a voto del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP, por sus siglas en inglés) y los reemplazó con personal afín al funcionario “antivacunas". El 5 de enero de este año, redujo el calendario de vacunación infantil de 17 enfermedades a 11, decisión que fue suspendida por un juez federal en marzo de este año.
Pero el objetivo es avanzar en un desmantelamiento mayor. En un artículo publicado en The Wall Street Journal, Mike Gallagher, jefe de defensa en Palantir Technologies, publicó una nota de opinión en donde se explaya sobre un informe publicado por Michael Kratsios, director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca. Dicho informe defiende una reforma del establecimiento científico estadounidense y expresa que "a pesar de los enormes aumentos en la financiación biomédica desde los años 90, la tasa de avances significativos parece haberse ralentizado y las aprobaciones de medicamentos se han estancado. Hoy en día, los investigadores suelen dedicar la mitad de su tiempo a papeleo y tareas administrativas, una carga agravada por la expansión de las burocracias federales y universitarias, que reducen aún más la financiación disponible para la ciencia real" (WSJ, 9/08). Kratsios destaca la necesidad de desregular el avance de los proyectos (desde nuevos tipos de energía nuclear hasta tratamientos médicos prometedores) a la producción; afirma que sólo la desregulación puede asegurar que el futuro sea inventado y construido en EE.UU., en lugar de descubierto en Estados Unidos y fabricado en China. (ídem, 9/8).
Las consecuencias del ataque a la salud por parte del imperialismo estadounidense están a la vista y anuncian una catástrofe sanitaria. En los Estados Unidos en lo que va del año se confirmaron más de 2.000 casos de sarampión. En la República Democrática del Congo, la epidemia del ébola, que registra la propagación más rápida jamás registrada, ha matado a más de 1.400 personas desde mayo, causada por una cepa para la cual no existe vacuna ni tratamiento. La ciclosporiasis se ha reportado ya en 47 estados de los Estados Unidos, con 10.468 casos confirmados en laboratorio entre el 1 de mayo y el 3 de agosto, más de 12.255 casos a la espera de confirmación y dos muertes en Míchigan, al 4 de agosto. Un importante brote de salmonela ha enfermado ya a 345 personas en 27 estados.
Fuentes:
Cómo salvar la ciencia tras la estela de Fauci - WSJ
La cacería de brujas contra Anthony Fauci y la guerra contra la salud pública - World Socialist Web Site
Comité del Senado declara a Fauci en desacato mientras múltiples brotes de enfermedades arrasan Estados Unidos - World Socialist Web Site
El Senado de EE.UU. declara en desacato a un exfuncionario que se niega a responder los secretos del Covid - LA NACION
