Escribe Lucas Giannetti
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Luego de más de dos años de idas y vueltas, el gobierno de Javier Milei consumó la privatización de la estratégica Vía Navegable Troncal (VNT), la Hidrovía, por la cual sa transporta el 80% del comercio exterior argentino de granos, minerales y productos industriales. Las tareas de dragado y balizamiento quedarán en manos del consorcio integrado por Jan de Nul y Servimagnus, propiedad del Grupo Román, durante los próximos 25 años, a pesar de las irregularidades advertidas en el proceso por diferentes actores nacionales e internacionales.
A través de la resolución 36/2026, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), cuyo director es el caputista Iñaki Arreysergor, formalizó el cierre de las evaluaciones, completando lo que el gobierno calificó como una “licitación histórica para el sector privado del país”. Según el gobierno, “implicará una rebaja del 13,5% en los costos logísticos. Además, marcará el inicio de obras de profundización de la vía e incorporará tecnología para la seguridad de la navegación y el combate al narcotráfico” (Forbes, 19/6).
La empresa belga Jan de Nul fue fundada en 1849 cerca de Bruselas, por Leo de Nul, que hacia finales del siglo XIX tenía un pequeño taller de carpinteria y fabricación de escaleras. Devino en un pulpo que opera en los cinco continentes. Sus actividades van desde el dragado de puertos hasta la instalación de parques eólicos. En 2025 facturó 4.240 millones de euros. Sus actividades empresariales en la Argentina datan de 1995, cuando el menemismo privatizó el dragado, balizamiento del Río Paraná y se ha convertido en el proyecto de mayor extensión en el tiempo de su larga historia. Jan de Nul ha tomado a la Argentina como base operativa para toda América Latina.
Luego de cinco años de gestión estatal transitoria, Jan de Nul vuelve a hacerse de la concesión de la VNT. En julio de 2021 el gobierno de Alberto Fernández le había otorgado, por decreto, a la Administración General de Puertos (AGP) la concesión de la operación para el mantenimiento del sistema de señalización y dragado, mientras se preparaba los pliegos de una nueva licitación internacional. Técnicamente Jan de Nul nunca dejó de operar en el Paraná, ya que la AGP carecía de la tecnología y equipos necesarios para realizar las tareas y subcontrataba a la empresa belga.
A finales de su mandato, Alberto Fernández entregó al cuerpo de ingenieros del Ejército de los Estados Unidos la planificación de la navegabilidad de la red fluvial Paraná. Los liberticidas ampliaron la injerencia de los Estados Unidos con la firma de un Memorándum de entendimiento, rubricado el 7 de marzo de 2023, con el Ejército norteamericano, donde se promovía la “recuperación de tierras; diseño de políticas públicas hídricas, investigación y desarrollo en temas vinculados a la navegación y dragado; visitas e intercambio de personas o equipos de personas en las áreas técnicas”. El Memorándum estipuló la instalación de un barco de la marina norteamericana en aguas del Paraná con el argumento de “combatir el narcotráfico”. No objeta, en cambio, la proliferación de puertos privados, custodiados por guardias también privados, casi sin intervención de la Prefectura Argentina, que son las terminales de fabulosos negociados, no sólo vinculados a las drogas.
El objetivo estratégico de la gestión Trump es extender la injerencia norteamericana en el hemisferio con el argumento de la “guerra” contra el "narcoterrorismo" a todo el continente, como lo hace en el mar Caribe y en Venezuela.
De esta manera el Río Paraná se convierte en un engranaje clave de la alianza militar “Escudo de las Américas”, que, junto al Estrecho de Magallanes, se han convertido en enclaves militares del imperialismo norteamericano, fundamentales en la guerra comercial que EE. UU. mantiene con China.
El primer intento de licitación de la Hidrovía del gobierno liberticida se frustró en febrero de 2025, luego de que la Procuración de Investigación Administrativa (PIA), presentara un informe donde denuncia el direccionamiento de la licitación en favor de Jan de Nul y el gobierno liberticida posterga la privatización. Once empresas se habían presentado para hacerse de la concesión, pero al momento de abrirse los sobres, solo una empresa ofertó, la también belga Dredging Environmental and Marine Engineering (DEME). Ante esta situación, el gobierno nacional anunció que abriría una investigación contra DEME por “posibles presiones” sobre sus competidores. Esta misma empresa había puesto de manifiesto el favoritismo para con Jan de Nul.
A finales de 2025, la ANPyN daba a conocer los pliegos de la nueva licitación, digitada por los intereses norteamericanos. El imperialismo impuso condiciones para vetar toda participación de capitales chinos en la licitación. En este sentido, uno de los artículos del pliego establecía que no podía ser de la partida “toda persona jurídica que sea controlada, directa o indirectamente por Estados soberanos o agencias estatales, en el capital, en la toma de decisiones o de cualquier otra forma”, dejando fuera de competencia a la dragadora china CCCC (China Communications Construction Company).
El gobierno nacional conformó una “Mesa de Diálogo Interdisciplinaria para el Desarrollo Fluvial de la Vía Navegable Troncal”, adecuada a los intereses sectoriales del complejo agroindustrial, los mayores usuarios de la “autopista navegable” y, también, sus principales beneficiarios. También se realizó una Audiencia Pública Ambiental que sirvió para dejar en claro que las megaobras planificadas en los pliegos tienen como principal objetivo reducir los costos logísticos de las empresas exportadoras e importadoras, haciendo caso omiso al impacto ambiental sobre la flora, fauna y los habitantes ribereños por el dragado del Paraná para abrirle paso a buques transatlánticos.
Con la licitación encaminada, bajo la égida de Santiago Caputo, surgieron las impugnaciones cruzadas entre las principales competidoras sobre la injerencia china en la licitación. Desde DEME, asociado a la dragadora norteamericana Great Lakes -una de las más importantes del mundo- y la también estadounidense Clear Street, denunciaron que detrás de Jan de Nul operaban capitales y socios de origen chinos.
Teniendo en cuenta el tutelaje trumpista sobre la licitación, desde Jan de Nul-Servimagnus presentaron un plan de acción que descartaba cualquier instancia de intervención de capitales chinos, a pedido de los EE. UU. Desde el consorcio belga-argentino aseguraron que “no necesitan dinero prestado de gobiernos extranjeros ni acepta intromisiones de otros Estados. Para asegurar esto, avisaron que van a contratar a proveedores tecnológicos de Norteamérica, una jugada que calza justo con la política exterior del actual Gobierno nacional” (Perfil, 27/5).
Jan de Nul-Servimagnus utilizará el Sistema de Monitoreo (SIMON), que consta de un escudo de ciberseguridad y datos en la nube, con tecnología norteamericana, la que permitirá tener un seguimiento permanente de los barcos que naveguen el Paraná. Desde el consorcio se comprometieron a entregarle el código fuente de los programas directamente al Estado argentino, para que el gobierno pueda “fiscalizar” los movimientos, y de esta manera, salvaguardar la “soberanía” de los datos. Todo esto fue ratificado por los directivos de Jan De Nul al embajador estadounidense Peter Lamelas en una reunión de carácter reservado.
Desde DEME llevaron adelante su propia jugada y enviaron una carta al Consejo de Seguridad Nacional del gobierno de Trump. La recibió Michael Jensen, asesor especial y director para Asuntos del Hemisferio Occidental, un área clave de monitoreo de la Doctrina Donroe en América Latina. La carta denunciaba “condiciones desiguales” y un “claro sesgo contra la inversión respaldada por EEUU”, y pedía que Washington interviniera “antes de que la licitación avance hacia un resultado final” (Perfil, 23/5). DEME, que denunció la influencia china detrás de Jan de Nul, en su plan de monitoreo y videovigilancia para la navegabilidad propuso la implementación de 104 cámaras multiespectrales Raythink PM7S4, pertenecientes a una empresa que tiene sede en Shandong, China.
En una reunión que no tuvo trascendencia en los medios, realizada el pasado 21 de mayo, los directivos de Jan De Nul le aseguraron al embajador estadounidense Peter Lamelas, que las acusaciones sobre la presencia de componentes o empresas chinas en su proyecto eran totalmente infundadas y se mostraron “preocupados” por la intromisión de capitales chinos. A su vez le reafirmaron a Lamelas que sumarían tecnología e insumos norteamericanos a la logística.
Detrás de Jan de Nul y de DEME operaron los intereses de la burguesía vernácula por medio de subcontrataciones y sociedades. Mediante un esquema de socios ocultos, entraron al negocio empresas locales, entre ellas, el Grupo Neuss, de los hermanos Juan y Patricio Neuss, que se han hecho de varias licitaciones estatales, especialmente en los sectores energético y petrolero. Los hermanos Neuss tienen llegada directa al gobierno libertario. Son muy cercanos a Santiago Caputo y financian a la Fundación Faro, el think tank libertario encabezado por el ultramontano de Agustín Laje. El Grupo Neuss, que se integra a la “patria contratista” desde la década del 90, se presenta como un soporte vital detrás de Jan de Nul.
Mauricio Macri apadrinó los intereses de DEME. Semanas antes de que se cerrara la licitación, el macrismo intentó terciar a través de Guillermo Dietrich, ex ministro de Transporte de su gobierno, quien habría acordado trabajar con DEME si es que esta se hacía con la licitación. Dietrich, ya con las ofertas económicas presentadas y un empate técnico entre ambas oferentes, asesoró a DEME a que realice una contraoferta más baja de la que figura en los pliegos presentados por el gobierno, tratando de capturar los favores del sector agroexportador e importador. Antes de realizar esta oferta, desde DEME interpelaron al ministro de Economía Luis Caputo por medio de una carta en la que denunciaban que la licitación había sido direccionada en favor de Jan de Nul. Asimismo, le hicieron saber que DEME también contaba con el apoyo del trumpismo y aseguraron no tener vínculo con capitales chinos. La oferta orientada por Dietrich, sin embargo, estaba ´floja de papeles´ y le terminó allanando el camino a Jan de Nul. En febrero de 2025, cuando se cayó el proceso licitatorio, Iñaki Arreseygor dio a entender en el Congreso que DEME operó a través de estudios de abogados, medios de comunicación y políticos que orquestaron la caída del proceso que terminó con la nulidad. Arreseygor señaló a Dietrich y Macri por haber operado en favor de DEME desde las páginas del diario La Nación.
La Unión Industrial Argentina (UIA), el Centro de Exportadores de Cereales y la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA-CEC), la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas (CAPyM) y la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC), bendijeron el segundo proceso licitatorio que consagró a Jan de Nul.
Conocida la noticia de la finalización del proceso licitatorio, Win Bosteels, apoderado de Jan de Nul, señaló que “recibimos esta ratificación con satisfacción, pero sobre todo con una profunda responsabilidad. Somos plenamente conscientes de la importancia que tiene la Vía Navegable Troncal para la competitividad de la Argentina y para el desarrollo de sus cadenas productivas”, señaló Wim Bosteels, apoderado de Jan De Nul.
La mayor privatización que el gobierno liberticida tenía en carpeta llegó a su fin. El interés del imperialismo es permitir la navegación de gran porte, incluso navíos militares; el control del comercio, el contrabando, el narcotráfico y el negocio de las grandes cerealeras. Todo un desafío para el gobierno de Javier Milei que, si bien mantiene un rabioso alineamiento político, económico y militar con EE. UU. e Israel, nunca descuidó sus vínculos con China, a quien el presidente argentino llegó a definir como “un gran socio comercial”.
El Comando Sur del Pentágono, ya opera en el río Paraná por medio de técnicos militares, dando cuenta de la importancia estratégica del Río Paraná en el cuadro del “Escudo de las Américas” y de la guerra mundial.
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