Escribe Joaquín Antúnez
“El partido de la nueva clase trabajadora” sale a defender “los bienes comunes” (Manifiesto PTS) con los peores políticos patronales.
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El dirigente de la Unión Ferroviaria de la seccional Oeste, Rubén “Pollo” Sobrero, se hizo presente en el Senado de la Nación luego que la vicepresidenta Victoria Villarruel le concediera un pedido de reunión y lo mismo con los senadores del peronismo José Mayans, Jorge “Coqui” Capitanich y el bonaerense Eduardo “Wado” de Pedro, para plantear sus preocupaciones por el estado del sistema ferroviario. El sistema ferroviario forma parte de lo que el PTS denomina “bienes comunes”, como las rutas, el aire, el agua, el transporte (y sigue la lista), como si fueran ajenos a la apropiación capitalista en todas sus formas. “El aire es gratis”, es un dicho popular que ignora la diferencia entre Puerto Apache y la Riviera Francesa.
Si los ferrocarriles están a punto de provocar una masacre como la de Once, el último lugar para prevenirla son los recintos y funcionarios del Congreso. El lugar adecuado es una asamblea en los lugares de trabajo y el lanzamiento de un plan de lucha. A Sobrero lo convenció de lo contrario lo ocurrido en FATE, donde sus colegas del FIT-U merodearon por toda clase de oficinas públicas para sabotear el intento de ocupación de la fábrica por un nutrido grupo de luchadores obreros. Victoria Villarruel, abogada, defiende al régimen de Jorge Rafael Videla y los grupos de tareas responsables de treinta mil desaparecidos. Los “bienes comunes” salvaron este ‘obstáculo’ de sangre. Estas andanzas del “Pollo” son el primer emblema público y la fuente de inspiración de los aun no constituidos comités electorales que impulsan las ‘corrientes’ del FIT-U.
La reunión con Villarruel, según informó el propio Sobrero, fue buena; Villarruel se encargó de “escuchar más que hablar”. Desde el entorno de la vicepresidenta le subieron fuertemente la jerarquía a la reunión, asegurando que “las diferencias ideológicas no están por encima de los intereses del país” (LN, 02/07) – otro “bien común”. El Manifiesto del PTS plantea exactamente eso: el propósito de “superar la decadencia nacional”. Villarruel no es la primera vez que llama a la “unidad nacional” a los dirigentes sindicales del FIT-U, con anterioridad lo hizo con Alejandro Crespo, secretario general del SUTNA, cuando hizo una visita personal a la planta de FATE invitada, en este caso, no por Crespo sino por Madanes Quintanilla.
En diversas entrevistas radiales y declaraciones tomadas de la prensa, el “Pollo” aseguró que están reunidas todas las condiciones dadas para una nueva Masacre de Once. Por ese motivo, escogió a los representantes de la “decadencia nacional”, para plantearles que se invierta el dinero necesario en obras y contratación de personal especializado. Argumentó que la emergencia ferroviaria dictada mediante DNU por el gobierno de Milei en 2024 no ha sido ejecutada, según se interpretaba en dicha resolución, con obras e inversiones en la infraestructura. Por el contrario, el gobierno ha emprendido un recorte fenomenal de la planta de trabajadores y el congelamiento salarial, lo cual ha provocado la renuncia de múltiples trabajadores especializados de las diversas áreas del ferrocarril. El “Pollo” tuvo su momento de prensa, predicando la unidad nacional ferroviaria en el santuario de las patronales de la privatización del Estado.
Los senadores del PJ fueron tratados de “compañeros” por el dirigente opositor de la UF – un hábito que cultiva Myriam Bregman con Cristina Kirchner, su hijo Máximo y Axel Kicillof; Este otro “bien común” el legado de Perón, jefe del ‘segundo’ “movimiento histórico”, porque el “tercero” ya está asignado al “partido de la nueva clase trabajadora”.
Los “compañeros peronistas” se comprometieron a exigir un informe – un clásico del archivo de responsabilidades (hay centenares de ‘pedidos de informes’ sin contestar), menos aun si se trata de la utilización del dinero (cualquier dinero), en este caso “destinado a la emergencia ferroviaria”. Sin embargo, los informes presentados por Sobrero - que incluyeron fotos, videos y comentarios de los trabajadores del Sarmiento - dan cuenta del derrumbe de la red ferroviaria. Los senadores que rechazaron cualquier tipo de privatización del servicio en la reunión con Sobrero, durante más de 30 años acompañaron la privatización de Menem, (el gobernador Kirchner y la diputada CFK) en primer lugar, para más tarde “re-estatizar” el sistema ferroviario en el gobierno de Nestor Kirchner, que culminó siendo acaparado por las tercerizadas, bajo el manejo de la burocracia de la UF de Pedraza y Sassia, y la “patria contratista”. Una privatización ‘nacional y popular”.
Otro Once” es lo que casi sucedió en 2024 tras la colisión de una formación y una locomotora en la estación Palermo. Ese episodio derivó en más de 90 heridos de distinta gravedad y expuso que los choferes se encontraban manejando sin señaladores por la red. La ausencia de fallecidos respondió al azar.
El proceso de vaciamiento del ferrocarril, largamente ejecutado por todos los gobiernos, ha dado un salto bajo la presidencia de Milei. Los recortes han sido gigantescos. Se estima que los aportes del Estado a la empresa estatal de trenes se redujeron en el primer semestre un 59% en relación al año previo. En 2024, el recorte alcanzó el 92% comparado con el año previo, lo que derivó en cierres de ramales y servicios de larga de distancia. En un informe publicado por la Auditoría General de la Nación (AGN) se desarrolla al detalle la situación acuciante del Tren San Martín, en una situación similar se encuentra el Tren Roca.
Estos recortes han expuesto un aumento considerable de los accidentes, descarrilamientos y situaciones de tensión entre trabajadores y los pasajeros ante demoras o cancelaciones. La situación que viven a diario los trabajadores que se movilizan a sus trabajos utilizando el transporte público se ha convertido en una odisea ante el completo deterioro de las vías, señaladores, barreras, balizas y las propias formaciones. El seccional Oeste de la UF aseguró que es imposible garantizar la seguridad de los pasajeros en el día a día.
El propio Sobrero aseguró: “esto no es una cuestión de diferencias políticas ni nada de eso, es querer evitar volver a tener una masacre como la de Once.” Si la masacre de Once no tiene nada que ver con diferencias políticas, entonces no puede haber habido en ella responsables políticos. Sobrero amnistía a los masacradores en nombre de los “bienes comunes” acaparados por el capital y su poder ejecutivo. Es una definición que pinta de cuerpo entero al FIT-U renovado. Un secretario general que busca “consenso” con los diversos bloques patronales para “solucionar esta situación”, no guarda nada de clasista. Justamente, el estado de los trenes es una diferencia política por la orientación social del gobierno y todos los representantes de la burguesía elegidos para defender el aparato opresor y anti-democrático del Estado. El entramado delictivo de la empresa estatal de trenes fue expuesto durante el juicio por el asesinato de nuestro compañero Mariano Ferreyra, cuando Pedraza defendió - patota mediante - a balazos la precarización laboral de las tercerizadas que él mismo regenteaba.
Más allá del “Pollo”, esta acción caracteriza a una corriente política que hoy posa de alternativa, pero de una alternativa de colaboración de clases y de decadencia del sindicalismo ¨combativo¨.
