Escribe Pablo Busch
Fuera el patoterismo de las organizaciones obreras.
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La patronal de FATE continúa preparando el desalojo de la toma. A un crecimiento del movimiento dentro de la planta, con la habilitación de otra puerta de ingreso al predio incluso, durante el día de ayer las empresas de energía hicieron trabajos directos sobre el predio, señal de que la patronal se apresta a retomar el control total de la fábrica. El sostenimiento del acampe de la toma, después de más de 5 meses, está reducido a un puñado de activistas y militantes, que ahora enfrentan nuevas patoteadas y amenazas de parte de los miembros del SUTNA, que los acusan de "inorgánicos", como lo hacen el conjunto de las burocracias sindicales, por convocar a acciones de lucha que fueron decididas en sus propias asambleas. El SUTNA, opositor sistemático a la ocupación de FATE (como también lo han sido las otras agrupaciones del FITU), ha promovido el desmantelamiento de las carpas “no oficiales” y de las banderas de distintas organizaciones, entre ellas las del MST, el PTS y Política Obrera. Quedan las del Partido Obrero Oficial y del SUTNA, aunque estos, opuestos a la ocupación, han abandonado a la toma hace meses.
En el día de ayer, una delegación del SUTEBA Tigre, en representación del Encuentro de Trabajadores de Zona Norte, intentó un acercamiento con la Directiva del SUTNA para unir las luchas, solicitando una reunión al Secretario General del SUTNA San Fernando. Al ingresar a la reunión se encontraron con una trampa. Según dieron a conocer los miembros del SUTEBA Tigre, se encontraron con “una gran animosidad de entrada, con compañeros que nos cuestionaban y nos endilgaban distintas cuestiones, que podemos sintetizar en que la organización de los trabajadores es el SUTNA y que no se puede hacer ninguna actividad que no esté avalada por ellos. A uno debieron contenerlo de entrada porque sólo quería echarnos sin escuchar nada de lo que teníamos para decirles como sindicato. Ricardulli trató de explicar esta posición del sindicato, y a la vez habló de los partidos que quieren decirles lo que deben hacer, entrando de lleno en lo ocurrido el 9 y hablando de su representatividad como secretario ejecutivo de sus compañeros, que no quieren nada de lo que hace la otra parte, a la que veníamos a representar indirectamente como impulsores de la mesa de coordinación.”
El SUTNA y el aparato del Partido Obrero le han declarado la guerra a los autoconvocados que sostuvieron el acampe mucho más allá que el propio sindicato y que, aun sin impulsar la ocupación de la planta, promovieron acciones de lucha. Esto fue confirmado cuando “llegó Alejandro Crespo e intervino planteando que quienes estaban allí sostenían el conflicto y que sin ellos no hay más conflicto. Por lo tanto, lo que decidan sus asambleas es lo que debe respetarse. En el final, varios insistieron en que no debíamos impulsar ninguna acción allí sin que ellos resuelvan y advirtieron que iban a tirar la carpa del sector de trabajadores que acampan allí y que no son orgánicos del sindicato. Varios vertieron amenazas contra nosotros mismos”. Los dirigentes del SUTNA terminan blandiendo contra los activistas de FATE los mismos argumentos y los mismos métodos patoteriles que la Violeta de Wasiejko usaba contra ellos. Cualquier burócrata de la CGT diría y haría lo mismo que dicen y hacen hoy los dirigentes del SUTNA. Los métodos patoteriles para resolver divergencias son incompatibles con la unidad de clase para enfrentar al capital y son funcionales a los Milei y los Madanes Quintanilla.
Mientras el FITU se despedaza, pesa sobre la toma la amenaza de un desalojo judicial inminente frente al retroceso de la ocupación. La empresa estaría a punto de conseguir que la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo dicte un fallo a favor del desalojo, en tanto de que las conciliaciones obligatorias, tanto de los Ministerios de Provincia como de Nación, se encuentran vencidas desde hace varios meses. Los ocupantes del Tanque y algunos Directivos del SUTNA han sido citados a declarar ante la Justicia, acusados de usurpación. Por el lado de las causas impulsadas por el SUTNA, fueron pocos los trabajadores que cobraron los salarios luego del embargo judicial a FATE, a pesar de que, en principio, la Justicia había considerado a los 952 trabajadores con derecho a cobrar los salarios hasta que se cumpliera el plazo del acuerdo FATE-SUTNA de cambio de régimen de trabajo.
La perspectiva del desalojo había reactivado hasta cierto punto la actividad en la toma. Los autoconvocados del Tanque convocaron a movilizar desde un video en redes, y el SUTNA convocó a una nueva caravana a La Plata y a un nuevo festival, con bandas de reconocimiento nacional, aunque con una asistencia reducida de público. En el marco de ese Festival, una patota del SUTNA atacó a los trabajadores autoconvocados del Tanque, hecho que fue justificado por el PO Oficial.
La caravana a la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires fue la oportunidad para refritar todas las posiciones que desarrolló el SUTNA a lo largo de estos 5 meses para no ocupar la planta, especialmente el reclamo a Kicillof para que "se haga cargo". Lo notable de la caravana es que, luego de los hechos del 9 de julio, el PTS la caracterizó como “parte de una pelea que sostienen los trabajadores junto a sus familias con un acampe y permanencia en la puerta de la fábrica”, es decir que aun luego de las patoteadas sobre sus militantes, continúan con su apoyo político a la orientación del PO Oficial y del SUTNA.
El ataque sostenido a los autoconvocados por parte del aparato del SUTNA y del PO Oficial, expresa su necesidad de dar por finalizada la toma, algo que el Sindicato definió hace meses, al quitarle el cuerpo en favor del pasilleo administrativo en el Estado, orientación que ha sido compartida por el conjunto de las fuerzas que componen el FITU y por el Nuevo MAS, que pedía una campaña por un millón de firmas en apoyo al proyecto de Ley para que Kicillof se haga cargo de la planta, en lugar de convocar a reforzar la ocupación.
