Trump se postula como "árbitro" en la "cuestión Malvinas"

Escribe Lucas Giannetti

La presencia del Comando Sur en Tierra del Fuego.

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Durante su visita a Irlanda de este fin de semana, Donald Trump se reunió con el primer ministro irlandés, Micheál Martin. Irlanda apoyó a Argentina en la guerra de 1982.

Consultado por la prensa, el presidente norteamericano puso en duda que Gran Bretaña esté hoy en condiciones de repetir la reconquista militar como lo hizo en 1982, aludiendo a los "problemas" británicos con la inmigración y la energía. "Seguramente me van a llamar a mí ante ese potencial desastre, pero si lo hacen, probablemente pueda arreglarlo”, dijo. En 1982, el Reino Unido "era un país diferente en aquel entonces", pero ahora, "no sé si estarán dispuestos a viajar tan lejos". En realidad, las fuerzas armadas británicas mantienen en el archipiélago una base militar con más de 1.500 miembros permanentes y una importante infraestructura militar, instalada en Monte Agradable. El ministro de Defensa, Wes Streeting, afirmó que considera "robustas" sus capacidades aéreas, terrestres y marítimas, y que el nivel de fuerzas desplegadas es actualmente adecuado (Escenario Mundial, 12/9).

El arbitraje de Trump fue saludado por el ministro de Defensa, Carlos Presti. En una entrevista radial, Presti señaló que "la alianza estratégica con los Estados Unidos" permitirá a la Argentina "equiparnos y posicionarnos a nivel hemisferio". El Departamento de Estado aprobó el jueves pasado la venta de cuatro helicópteros militares UH-60L Blackhawk a las Fuerzas Armadas por un valor de U$D 140 millones (Clarín, 14/9). La "cuestión Malvinas" se vincula con la aplicación de la "Doctrina Donroe", para contrarrestar la influencia de China.

Desde abril de este año Trump viene utilizando la "cuestión Malvinas" para presionar a su socio de la OTAN. Trump insiste en demandar al Reino Unido que abra el Mar del Norte a la extracción petrolera y de gas, cuyo resultado, imagina, sería que los precios caigan "en picada". La extracción de hidrocarburos en el mar del Norte está atravesada por un fallo judicial sobre el impacto climático y por el agotamiento natural de los yacimientos tradicionales.

Por su parte, el SOUTHCOM (acrónimo del Comando Sur de los Estados Unidos) viene realizando movimientos militares en torno a la futura Base Naval Integrada (BNI). El sitio Agenda Malvinas ha dado a conocer documentación fotográfica en la que se puede observar que el pasado miércoles 9, sobre la pista del Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas, se dejaron ver equipamientos militares y mochilas tácticas con anclajes MOLLE del ejército estadounidense. El sitio también accedió a fuentes de la estación aérea que confirmaron un movimiento simétrico: el despacho hacia Buenos Aires de un lote similar de equipaje castrense, dejando al descubierto un circuito continuo de rotación, ingreso y egreso de personal militar de los Estados Unidos, corroborando que no se trata de una visita técnica aislada. En los últimos meses se consolidó un esquema regular que replica, con mayor intensidad, las prácticas observadas durante 2024 y 2025: la llegada sistemática de células reducidas de entre 20 y 30 efectivos del Cuerpo de Marines (USMC) y fuerzas especiales dependientes del Comando Sur en la capital de Tierra del Fuego (Agenda Malvinas, 14/9).

Fuentes castrenses precisaron que las maniobras de los uniformados norteamericanos tienen que ver con reconocimiento del terreno, marcha y supervivencia en las zonas montañosas, valles y glaciares adyacentes a Ushuaia, evaluando las condiciones operativas del clima subantártico. Las tropas estadounidenses concentran su actividad conjunta con el Batallón de Infantería de Marina Nº 4 (BIM 4), apostado en el predio de la Base Aeronaval Ushuaia. Todo esto se produce sin la autorización del Congreso de la Nación, el que, por acción u omisión, se ha transformado en un complemento necesario para el ingreso y egreso de tropas extranjeras, regulado por la Ley 25.880 (Data Urgente, 13/9)

En el Atlántico Sur, el imperialismo busca poner bajo su control el estrecho de Magallanes, el único por el cual pueden transitar buques de guerra. En esta línea, Milei instruyó a Caputo para modificar las partidas del ejercicio actual y que se incluyan en el Presupuesto 2027 más de $300.000 millones a fin de blindar el proyecto de la Base Naval Integrada de Ushuaia. Por su parte, el tándem conformado por Presti y el canciller Pablo Quirno recorrió el predio en Tierra del Fuego donde se construirá la Base Naval Integrada -que al día de hoy no supera el 9 % de avance físico, luego de tres años de compromisos incumplidos-, para supervisar los "desafíos logísticos". Estuvieron acompañados por el jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, y el jefe de la Armada, Juan Carlos Romay. También fue parte de la reunión el "nac & pop" gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella. La puesta en escena apuntó a congraciarse con Washington. Melella, un kirchnerista de primera hora y verdugo de la docencia fueguina, dio su apoyo inmediato a la militarización de la Provincia.

Mientras tanto, desde el Ministerio de Defensa han aseverado que se preparan entre cinco y seis licitaciones públicas con el objetivo de reanudar las obras civiles en la BNI a partir de enero de 2027, en vistas de tenerla terminada a finales de 2029. Presti ha declarado que "el presidente me ha pedido trabajar para crear las mejores condiciones estratégicas en el Atlántico Sur", y reiteró la necesidad de "poner el máximo empeño en levantar la Base Naval en Ushuaia". Melella dejó establecido el respaldo de todo el arco político a la ‘recuperación de Malvinas’ de la mano de Trump, el imperialismo norteamericano y la doctrina Donroe.

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