Escribe Aldana González
Prepara una guerra de aniquilamiento contra Irán.
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Trump ha manifestado reiteradas veces que podría emprender nuevos ataques contra Irán, luego de rechazar la última propuesta de alto al fuego. A pesar de sus promesas iniciales sobre una campaña que duraría pocas semanas, el fascista ha amenazado que una escalada posterior a las elecciones intermedias sigue siendo una opción viable. Ha enviado aproximadamente 9.000 soldados a bordo de una flota de barcos rumbo a Oriente Medio, que completa un total de alrededor de 50 mil efectivos en la zona. Incluye el grupo de ataque del portaaviones USS Theodore Roosevelt, que se desplegó recientemente con el crucero USS Chosin, y el grupo anfibio de preparación USS Makin Island, que incluye los buques de desembarco anfibio USS John P. Murtha y USS Anchorage. Esto significa que habrá tres portaaviones en la región para finales de octubre, según fuentes de The Associated Press. La Marina ya había contado con tres grupos de ataque de portaaviones en Oriente Medio en abril por primera vez desde 2003.
Los portaaviones USS George H.W. Bush y el USS George Washington están ahora en la región, junto con el grupo anfibio de preparación USS Boxer. El Washington suele desplegarse en el océano Pacífico, pero fue trasladado a Oriente Medio para relevar al USS Abraham Lincoln, que tuvo que retirarse por múltiples problemas derivados de haber estado en el mar 260 días seguidos.
Los preparativos para la escalada son evidentes. Según The Washington Post, Estados Unidos prepara una de las mayores transacciones de munición pesada destinadas a Israel de los últimos años: un paquete de 2.800 millones de dólares que incluye 40.000 bombas de 2.000 libras -unas 900 kilos-, compuesto por 20.000 MK-84 y 20.000 BLU-117. A esto se suman otras 20.000 ojivas penetrantes I-2000.
Todas son municiones estadounidenses de gran poder destructivo, diseñadas para ser lanzadas desde el aire. Las MK-84 y BLU-117 son bombas de propósito general, mientras que las I-2000 son penetradores destinados a atacar estructuras endurecidas y objetivos subterráneos. Este tipo de munición está considerado entre los más destructivos del arsenal estadounidense, e Israel las ha empleado en Gaza y el Líbano.
Otro indicio que los analistas toman como indicador de una escalada es la última reunión de seguridad de alto nivel en Camp David, que se celebró el viernes 2 de octubre de 2026. Fue presidida por el vicepresidente JD Vance y participaron el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Guerra Pete Hegseth, el enviado de la Casa Blanca Steve Witkoff, el director de la CIA John Ratcliffe y el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine. La última vez que se había celebrado una reunión semejante fue en los días previos a la Guerra de los doce días en 2025. Según Axios, discutieron las alternativas para accionar contra Irán y contra los hutíes. Estos últimos mantienen cerrado el estrecho de Bab el-Mandeb y siguen avanzando sobre el territorio yemení que controla un gobierno dirigido por Arabia Saudita. La guerra contra Irán evidencia que no ha llegado a ningún acuerdo sustancial en sus recientes reuniones con Xo Jing pin.
Mientras los estrechos siguen cerrados, la crisis energética crece. En su informe de septiembre, la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) estimó que las existencias mundiales de petróleo habían disminuido en 400 millones de barriles en lo que iba de 2026. Recientemente, Trump presionó a la Unión Europea para que libere sus reservas de diésel, pero eso implica quedarse sin barriles de emergencia, cuando no se avizora un fin cercano de la crisis. Esto también golpea también fuertemente a Irán. Trump sigue con la guerra del estrangulamiento de la economía persa. Anunció nuevas sanciones el jueves contra las industrias automotriz y ferroviaria de Irán. Dos de los mayores fabricantes de automóviles de Irán, Iran Khodro Co. y SAIPA Iranian Automobile Manufacturing Co., fueron sancionados junto con varias empresas extranjeras que suministran autopartes y materias primas. El rial iraní se está demoliendo, alcanzando a valer 1,8 millones de riales cada dólar estadounidense.
Hubo otra reunión que parece preparatoria de una escalada. Según medios israelíes, el 27 de septiembre, Netanyahu y el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, habían mantenido una reunión ampliada en Abu Dabi a la que asistieron funcionarios de diez países. Entre ellos se encontraban Arabia Saudita, Estados Unidos, Marruecos, Egipto, Kuwait, Bahréin, Libia y Omán. La reunión estuvo centrada en la cooperación en materia de seguridad e inteligencia, los marcos de defensa contra amenazas comunes y las rutas petroleras alternativas. También se habría analizado la posibilidad de establecer una nueva alianza de defensa regional y de crear rutas que permitan sortear el estrecho de Ormuz.
Trump prosigue con la purga en la cúpula de las fuerzas armadas de Estados Unidos. El 20 % de los generales y los almirantes del Pentágono fue o planea ser destituido para 2027, lo que implica 800 puestos de mando de entre una y cuatro estrellas. También fueron cesados los asesores legales.
Según los analistas, la cantidad de efectivos en la región no alcanzaría para un despliegue en tierra, a pesar de la cantidad de pertrechos arrojados para un ataque anfibio. Atorado como está en Ormuz, donde el estrangulamiento del comercio afecta a China e Irán, pero también a toda la economía mundial, Trump solo piensa en salir “por arriba”, tirando bombas de destrucción masiva para cumplir con su amenaza de arrasar Irán.

