21N: Paro Nacional en Colombia

Escribe Gabriela López Matos

Crecen las luchas en América Latina

Tiempo de lectura: 4 minutos

Este jueves, atravesado por enormes debates en el país, tendrá lugar el Paro Nacional y la movilización convocada por las centrales sindicales colombianas –CUT, CGT, CTC entre otras- y por más de 50 organizaciones sindicales de todo el país. A las que se han sumado las organizaciones campesinas, indígenas, de DDHH, pensionados y estudiantes. El paro se ha convertido en una jornada general de protesta del pueblo colombiano.

Son varios y diversos los motivos del paro, una de sus principales consignas es Contra el paquetazo de Duque, la OCDE, el FMI y el Banco Mundial . Según los organizadores del paro, se convoca contra las reformas laboral, pensional y tributaria, la privatización del aparato productivo del Estado y del sector financiero estatal por medio de la Holding, el tarifazo nacional a favor de Electricaribe; también se reclama por un salario mínimo digno; por el cumplimiento de los acuerdos firmados con docentes, trabajadores estatales, estudiantes, indígenas y el agro, y por la defensa misma de la protesta social. Además, se le suma el rechazo a la propuesta para permitir que se pague el 75% del salario mínimo a los jóvenes de entre 18 y 25 años.

Colombia actualmente presenta, según números oficiales, una tasa de pobreza que supera al 30% de su población. El desempleo y trabajo en negro ascendente también presentan tasas altísimas, lo que ha llevado a que incluso algunos sectores sociales hayan pedido la dimisión del presidente Duque en el marco del 21N. Una reciente encuesta presenta que la desaprobación de la gestión de Duque llega al 69 % —la más alta desde que inició su mandato—, mientras que el 70 % de los colombianos consideran que el país va por mal camino.

La violencia entre los gobiernos y la guerrilla, pese a los acuerdos firmados, continúa. Las elecciones regionales pasadas dejaron un saldo de más de veinte candidatos asesinados y por lo menos otros 150 amenazados. Adicionalmente, en los últimos tres años han sido asesinadas más de 800 personas entre líderes sociales, defensores de derechos humanos y excombatientes. En este sentido, el paro emerge al calor de la renuncia del ministro de Defensa Guillermo Botero tras descubrirse que ocultó al país la muerte de ocho niños en un bombardeo de la Fuerza Pública a un campamento guerrillero de las FARC-EP en Caquetá, más escándalo y repudio produjo aún en la población días después al revelarse que la masacre pudo ser mayor y que 18 niños habrían muerto en el bombardeo.

El paro del 21 además de recoger un respaldo popular, se le suma el pronunciamiento de personalidades del ámbito público que han salido a la cruzada contra los ataques del gobierno para levantarlo. Pese a que Duque convocó a las centrales sindicales al diálogo y negó públicamente el avance de una reforma laboral y otros proyectos antiobreros, pero el paro se había instalado a tal punto que no era posible levantarlo.

Son varias las maniobras que intentan contener la participación y criminalizar a los manifestantes. En el Tribunal Administrativo de Cundinamarca se acaba de admitir una demanda en la que se pide que la marcha no se lleve a cabo. También han circulado videos de grupos “civiles” encapuchados que llaman a generan caos y a la destrucción de los sistemas de transporte público de ciudades capitales durante la jornada de protesta, videos denunciados como parte de la campaña sucia del gobierno para justificar la represión policial. No solo se anuncian “infiltrados”, sino que un grupo derechista -Resistencia Civil Antidisturbios (RCA)- ha dado avisó a la Policía que va a asumir el rol de "actor psicológico de contención", lo que se traduce en grupos paramilitares que se harán presentes en la movilización.

En Colombia el paro forma parte de una deliberación atravesada por los aires que llegan desde Chile, Ecuador, Perú y Bolivia, la población es muy consciente de esto y el gobierno también. Se abre paso una nueva etapa en América Latina, que sea por la victoria de la clase obrera.

Suscribite a Política Obrera