Coronavirus en Catamarca desata ola de reclamos

Escribe Maga Maza

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Luego de 105 días sin casos positivos, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, confirmó a través de Twitter el primer caso de COVID-19 en la capital provincial. Al momento suman siete los casos confirmados en la provincia.

El ingreso del virus se produjo a través de un camionero luego de estar en zona de circulación del virus. Otro caso de potencial contagio se originó, también, a partir de otro transportista, en Belén, que trabaja para una empresa minera. Desde el inicio de la cuarentena las asambleas ambientalistas y habitantes de las zonas cercanas a la mina vienen denunciando que las mineras no cumplen con los protocolos y ponen en riesgo a los trabajadores y habitantes del lugar.

El primer caso fue el de un transportista catamarqueño proveniente de Buenos Aires, aislado e internado en el Hospital Monovalente “Dr Malbrán”. La infección alcanzó al núcleo familiar del trabajador y abrió la posibilidad de una cadena de contagios.

En el caso del segundo camionero, este llevaba maquinaria para la minera Galaxy a Antofagasta de la Sierra, pasó por la localidad de Belén y más tarde dio positivo en La Rioja. Belén se puso en alerta porque se había activado el protocolo por el “contacto estrecho”.

Se prendieron las alarmas en toda la provincia y se decretó volver a la fase uno en todo el territorio.

Las declaraciones del gobernador se centraron, principalmente, en la responsabilidad individual de los contagiados y de la sociedad, en general, por no respetar las medidas de prevención. Muy por el contrario, sin embargo, los primeros en exigir testeos masivos ante esta situación fueron los propios trabajadores.

Por su parte, el intendente de Belén declaró que buscarían llevar acciones judiciales contra el transportista, la empresa y el comerciante. En sus declaraciones señaló que fue “tomado por sorpresa”.

La misma noche en que se confirmó el primer caso y se informó que la familia del trabajador podría estar contagiada, 20 trabajadores de un bar decidieron permanecer en el lugar de trabajo negándose a volver a sus casas hasta ser testeados, ya que uno de ellos había estado en contacto con un familiar del paciente enfermo. Los trabajadores denunciaron que en ningún momento se les envió personal médico para atenderlos ni se les garantizó lugar alguno para cumplir con el debido aislamiento. Por el contrario, la respuesta del gobierno y el COE ante el reclamo fue enviarlos de regreso a sus casas. Ante este abandono del Estado, los trabajadores del bar se auto-aislaron en casas de compañeros del trabajo e incluso algunos están durmiendo en sus autos para evitar exponer a sus familias a un posible contagio.

Según el último informe del COE, hay más de un centenar de personas con contactos estrechos están aislados. Si se llegara a disparar una ola de contagios, en 24 horas todo el sistema sanitario provincial colapsaría.

La lucha de los trabajadores por su bienestar

El mismo viernes fueron suspendidos todos los servicios en la ciudad. Las actividades esenciales que debían reiniciarse el lunes fueron afectadas por las ruinosas condiciones laborales que persisten, luego de 105 días sin contagios, ahora en la nueva situación con casos confirmados.

Trabajadores de higiene urbana de la ciudad capital decidieron en asamblea no realizar el servicio de recolección de residuos frente a la falta de elementos de protección sanitaria. Además, se reclamó por adicionales por tareas insalubres. El fiscal municipal presentó una denuncia en la justicia provincial contra el secretario general del SOEM y miembros de la comisión directiva.

Por su parte, los trabajadores del transporte suspendieron el servicio en reclamo de que las empresas garanticen las medidas sanitarias para los choferes y usuarios. Los delegados señalan que el reclamo de las bases persistirá hasta que se cumplan las medidas de higiene y protección. Estos reclamos se suman a los ya existentes por falta de pago.

La incapacidad del gobierno para controlar la pandemia ha quedado al descubierto. Incluso antes de que hubiera casos positivos en la provincia los trabajadores de la salud se movilizaron denunciando la falta de condiciones laborales para enfrentar la pandemia y los bajos sueldos.

Son los trabajadores, que vienen luchando contra los despidos y las reformas del gobierno quienes, en este cuadro, deben encabezar una lucha a fondo por la defensa de la salud y la vida.

Es necesario exigir testeos masivos urgentes en los lugares de trabajo para evitar la expansión del virus, la centralización del sistema de salud público y privado y la triplicación del presupuesto de salud. Que el gobierno garantice el traslado y hospedaje seguro y en condiciones óptimas para que las personas que esperan los resultados puedan cumplir con el aislamiento obligatorio, sin exponer a sus familiares y allegados.

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