El fracaso del gobierno y la respuesta de la clase obrera

Escribe Partido Obrero Revolucionario (Chile)

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A pesar de la dura represión desatada en el país y que dejó un caído en Melipilla -cuya muerte la policía achaca a los mismos manifestantes-, este 2 y 3 de julio se desarrolló una gran jornada de movilización nacional por la revocatoria del gobierno. Las protestas, protagonizadas principalmente por la juventud, dejaron sentado el Fuera Piñera como el planteo central frente al naufragio de su política económica y sanitaria. Las recientes jornadas confirman la patencia de la rebelión popular y la vigencia del pliego reivindicativo -y las principales consignas- que, nuevamente, el movimiento de masas plantó en las calles.

En materia sanitaria, a pesar de la “leve mejora” pregonada por Enrique París, este sábado se registró una nueva alza nacional en los casos de contagio por Covid-19 -superando las 6 mil víctimas fatales (sólo con PCR) y ubicando a Chile en el 6to país del mundo más afectado por el virus. Respecto del Colegio Médico, esta vez Siches criticó el peligroso discurso triunfalista del gobierno y rechazó la presión de éste y de la patronal por la reactivación productiva en las próximas semanas (sic). Lo anterior, lejos de distender la situación bajo un criterio común, continúa las tensiones entre ambas entidades; bajo la fachada de ser la “autoridad sanitaria”, el Colmed ha pretendido absorber gran parte de la crisis política en curso -a cuya cola se ha ubicado la “oposición” prácticamente de conjunto- para sostener al régimen.

En general, el criterio fascistoide del gobierno en el manejo de la crisis es cuestionado inclusive por la opinión pública. El caso de Fruna (industria de confites que mantenía una guardería clandestina para que sus operarias pudieran dejar a sus hijos e hijas mientras ellas trabajaban) es representativo de lo anterior al evidenciar el profundo nivel de explotación al que están sometidos las y los trabajadores, y la nefasta política de mantener en actividad a sectores no esenciales en estas condiciones.

La política capitalista-pinochetista es hambre y miseria

Según la ONU para la alimentación y la agricultura -a las 600 mil ya existentes en Chile- se sumarán más de 400 mil personas al padecimiento de la insuficiencia alimentaria severa que, por ahora, el pueblo ha combatido con ollas comunes en todo el país. Piñera, por el contrario, lejos de dar una salida en este respecto, en su último anuncio se limitó a ofrecer concesiones a las masas que, bajo el velo de “ayuda para la clase media”, sólo buscan sobreendeudar aún más a los trabajadores y la juventud.

Por su parte, frente a cada embate de la crisis capitalista y pandémica a la fuerza de trabajo, las medidas del gobierno -aún cuando éste ladra lo contrario han sido opuestas a la lógica de la “protección al empleo” ya que, a la fecha, el castigo de la cesantía afecta a más de dos millones de personas -y sigue en aumento. En realidad, cada iniciativa de Piñera ha mostrado su verdadero carácter de clase al imponer, en todo momento, el salvataje capitalista y la confiscación al salario. Así, mediante Estado de Excepción, se procede tanto al rescate de los explotadores como a la protección de los parásitos que especulan con los ahorros previsionales de la clase trabajadora -que, por cierto, ha tenido que acudir a sus propios ahorros de cesantía para hacer frente a la crisis.

La clase obrera irrumpe en la escena política

Éstos han sido, a grandes rasgos, los elementos generales que cristalizaron en la respuesta de masas este 2 y 3 de julio. Sin embargo, estas acciones se han desarrollado en simultáneo con dos significativos conflictos sindicales que, de llevarse hasta el final, tendrían una gran repercusión nacional: 1) El de la Federación Nacional de Walmart (que cuenta con más de 17 mil trabajadoras y trabajadores afiliados) que, en medio de su proceso de negociación colectiva, votó la huelga; y 2) También en el marco de su negociación colectiva reglada, el de las y los trabajadores de AES Gener que amenazaron con provocar un gran apagón para este lunes 6 en el norte grande del país que afectaría exclusivamente a la actividad minera -particularmente a Codelco, Escondida, Spence y SQM, principales empresas del sector. Mientras las ciudades de Antofagasta y Calama lideran los contagios a nivel nacional, ambas luchas pondrán en tensión al gobierno y a los capitalistas; para revertir esta catástrofe, la situación obliga a luchar por el cierre de este sector en medio de la pandemia al tratarse de uno no esencial.

Conclusiones

Los capitalistas y el gobierno pretenden reactivar totalmente la producción a costa de nuestras vidas, lo que nos convoca a reiterar la necesidad de un plan con carácter de emergencia de los explotados para confrontar tanto con Piñera como con el régimen pinochetista.

Un plan que ponga en primer orden la lucha por el pan, el trabajo y la salud de los trabajadores; por una cuarentena efectiva, con sueldos y puestos de trabajos garantizados mientras dure la pandemia; por la recontratación de todos los despedidos y despedidas, y un sueldo de emergencia para los desempleados; por testeos masivos y comedores populares en las poblaciones, y medidas sanitarias efectivas emanadas por asambleas de trabajadores en los centros de trabajo y barrios obreros; por un plan de lucha discutido en un gran congreso de emergencia de la CUT y las centrales obreras con delegados de base electos por la asamblea de sus sindicatos; por un congreso de ocupados y desocupados para deliberar una salida de conjunto de clase obrera para derribar al régimen pinochetista.

En un país donde el proletariado sigue a la burguesía, sus programas y referentes, es decir, donde debe impulsarse la independencia política de la clase obrera, plantearnos las bondades y dificultades en torno a la construcción de un auténtico Partido Obrero que permita organizar al movimiento de trabajadores y a su vanguardia tras un programa socialista, constituye una constante para nosotros. Persiguiendo este objetivo es que nos organizamos quienes militamos en el POR. Invitamos a todos y todas quienes simpatizan con nuestros planteos a sumarse a la construcción del Partido Obrero chileno.

¡Por una salida obrera, socialista e internacional a la crisis! Fuera Piñera – Asamblea Constituyente Libre y Soberana – Gobierno de la clase trabajadora.

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