Vicentin: las ‘multisectoriales’ hacen ruido, pero no dan nueces

Escribe Juan Ferro

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La llamada “Multisectorial por la Soberanía y el Trabajo” ha convocado a un ruidazo y a una caravana en Reconquista, ciudad de Santa Fe y Rosario para el 9 de julio, en apoyo “a la intervención y expropiación” de Vicentin.

Se trata, como lo hacen saber los convocantes, de un acto político en apoyo al gobierno nacional. Sus consignas principales son “por la soberanía nacional y la producción, en defensa del trabajo la producción de nuestra región, por la no extranjerización de Vicentin; por las políticas nacionales contra la pandemia y en apoyo a las políticas de Alberto Fernández”.

La convocatoria de Rosario es impulsada fundamentalmente por la Federacion de Aceiteros. La caravana y el ruidazo serán bajo la consigna: Por la Soberanía Nacional, el trabajo y la producción apoyamos la intervención y el rescate por parte del Estado Argentino.

No es claro que estemos ante un plan de lucha, o solamente a una celebración del día de la Independencia. Los convocantes no fijan posición ante el retroceso del gobierno con el proyecto de ley de expropiación y el pase del tema al gobierno de Perotti. El juez Lorenzino acaba de abrir un parlamento entre el grupo Vicentin y el Registro de la Propiedad de Santa Fe, supuestamente para acercar posiciones. De otro lado, el presidente Fernández reivindicó el martes, ante un panel de empresarios, la estatización de una firma farmacéutica alemana, frente a la amenaza de que la adquiera una firma norteamericana, como parte de la lucha comercial entre Alemania y Estados Unidos, en medio del apuro por encontrar una vacuna u otros medicamente para hacer frente al Covid-19. AF también manifestó su simpatía por el ingreso del estado en el capital de Lufthansa, con el 33% de las acciones, sin derecho a voto, disfrazando como una estatización lo que no es más que una inyección de fondos para rescatar accionistas privados y bancos provinciales. Vicentin tiene una deuda de u$s 1500 millones, que una expropiación por “utilidad pública” se vería obligada a resarcir. Es lo que seguramente Martín Guzmán, el ministro de Economía, se aseguraría de que ocurra, dado el afán que pone en crear un mercado de capitales doméstico – para lo cual acaba de emitir una Letra, suscripta hasta 80 mil millones de pesos, para pagar otra de 50 mil, a punto de vencer, a cambio de intereses abusivos y plazos cortísimos. Esto constituye un rescate espectacular a la burguesía argentina, que despliega una caja enorme mientras alega encontrarse en quiebra, sin poder pagar salarios, impuestos y servicios.

Santa Fe necesita una movilización obrera, pero para advertir, por un lado, contra los negociados que conllevan los planes en danza para salvar a Vicentin y a sus acreedores y, por el otro, que se ocuparían todas las filiales del holding en caso de suspensiones, despidos, rebajas de salarios o cancelación de paritarias. El “Vicentin Group” abarca ramas que involucran a varios sindicatos de la provincia.

Nada dicen -ninguna de las dos convocatorias- sobre la apertura de los libros de Vicentin, que los ha ocultado al propio juez, incluido el balance anterior al pedido de concurso.

La quiebra de un holding capitalista plantea la expropiación sin pago, incluso si las expropiaciones aisladas no cambian el carácter capitalista de la sociedad y ciernen sobre ella toda clase de operaciones para cooptarla. Con la comprensión de estos límites y la disposición a ir más lejos de ellos, introduce un cambio fuerte en la relación de fuerzas entre trabajadores y la clase patronal. Muy diferente es despilfarrar energías en apoyo a un gobierno que vuelve a hipotecar al Estado al renegociar una deuda usurera e impagable, en medio de una miseria creciente. En todo caso, lasn posiciones contrastantes frente a esta quiebra debiera ser la oportunidad para que la decisión la tome un congreso obrero de la Provincia. En Villa Constitución, los patrones franco-belgas de Acindar, ya han advertido que tienen la intención de llevar la planta a Brasil. La inmensa mayoría de los firmantes no ha llevado sus posiciones al debate de asambleas de sus propios gremios. Una reciente asamblea de COAD (docentes universitarios) favoreció la moción de expropiación sin pago bajo control de los trabajadores. Amsafe Rosario no ha convocado asamblea para discutir esa agenda.

Aunque ha sacado un comunicado que llama “a avanzar con una estatización sin pago y con control obrero y de los pequeñxs productores que ponga el centro en los derechos lxs trabajadorxs y sea un paso en el control estatal del comercio exterior”, no ha abierto una deliberación que sirva a la movilización de la docencia. De otro lado, atribuir a una expropiación sin pago el objetivo de que el estado capitalista controle el comercio exterior, sea lo que esto signifique, es apartar a la clase obrera de quebrar el poder político de los capitalistas.

Las convocatorias multisectoriales ayudan a ampliar la movilización si van dirigidas a los pequeños productores mismos, no a sus cúpulas, ellas mismas capitalistas o entrelazadas con el capital y las burocracias de los bancos y agencias estatales. En este caso la multisectorial opera como un freno, y sirve a intereses contrarios a los de los trabajadores.

La lucha contra el gran capital financiero agroindustrial, recién comienza. La crisis fabulosa del capital plantea la defensa de la fuerza de trabajo, no el rescate del capital.

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