Crecen los contagios de covid en el movimiento obrero jujeño

Escribe Julio Quintana

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En tan solo un mes, Jujuy ha pasado de tener 9 casos positivos de COVID-19 a 425 oficializados. El brote se introdujo desde Bolivia a través de una red policial de contrabando de hojas de coca, por lo que hay dos oficiales imputados y se ha desplazado al jefe de policía. De tener su principal foco de contagio en las filas de esta fuerza, el virus ha pasado a dispersarse sobre el personal de salud y, estableciéndose la circulación viral comunitaria, en concentraciones obreras.

Exar

La cifra de contagios es mayor si se cuentan los ya 58 casos positivos que se han detectado en la minera de litio Exar. Oficialmente solo son contabilizados 37 porque los testeos los hace la minera y decenas de contagios corresponden a mineros salteños. De 800 trabajadores se ha testeado a casi la totalidad, pero los casos positivos detectados corresponden al resultado de 265 hisopados. En estos momentos hay unos 400 obreros aislados en el campamento.

Un obrero denunció “Es mentira, acá ya hay más de 150 casos. Del servicio médico están infectados casi todos (…) No tenemos alcohol en gel hace dos semanas. Del servicio médico antes venían a tomarnos la temperatura todas las mañanas, pero ya no vienen nunca, nos dejaron tirados, el que la agarra la agarra. (…) El servicio de limpieza limpia los 10 módulos de dos pisos. Ellos limpian las piezas de los infectados, después vienen a limpiar las nuestras y nosotros no tenemos alcohol en gel ni para limpiar los picaportes" (DNI 10/07/20). Otro denunció que no se cumple con el aislamiento social en el comedor, ya que los aislados comen con el resto de los obreros y se encuentran hacinados en sus habitaciones (Jujuy Dice 10/07). Crece el reclamo de paralización de la mina crece entre los obreros.

Salud

Otro lugar de trabajo muy afectado es el sistema de salud pública, desde el personal de Same hasta personal médico y de enfermería. Si bien hay casos en los principales nosocomios de la provincia, el brote más agudo se ha desarrollado en el Hospital Óscar Orías, de Libertador General San Martín, donde más del 20% del personal se ha contagiado. Los de salud, representan un cuarto de la totalidad de casos.

El gobierno pasó de echarle la culpa a los trabajadores a reconocer que los insumos de bioseguridad llegaron tarde ante la circulación viral. Sin embargo, desde Atsa, Apuap y ATE, se ha denunciado que aún los insumos son escasos, falta personal y capacitación, pero además señalan el colapso previo de todo el sistema producto se su vaciamiento al calor del plan estratégico de salud del gobierno de Morales. Sólo después de la denuncia y el reclamo del personal del hospital de campaña en San Salvador de Jujuy, se ha comenzado a pagarle después de 2 meses de retraso. Los contagios han comenzado a extenderse sobre la salud privada.

Otros casos

En Ledesma, ya hay 7 casos de COVID-19 confirmados, 2 en minera Aguilar y en la cementera Holcim 1. Pero en el Molino Pampa Blanca hay 23 y en Estancia Río Colorado, también de Pampa Blanca, 10. En ninguno de estos casos se ha frenado la producción y a lo sumo se la ha reducido a las “actividades esenciales".

El gobierno, por su parte, deslinda responsabilidades en nombre de que son las empresas quienes deben garantizar el cumplimiento de sus protocolos. Bajo la presión de los capitalistas, Morales ha cambiado sin chistar su postura ya que, ante la activación del protocolo en la Cooperativa del Tabaco, situada en Perico, éste decretó su paralización circunstancial inmediata, pero no procedió del mismo modo en Ledesma, Exar y otras empresas donde hay casos confirmados. El ministerio de trabajo se ha declarado en cuarentena ante los pedidos de cese de la actividad en Ledesma, realizados por el sindicato azucarero y el de trabajadores rurales.

Por protocolos obreros

El gobierno de Morales va a las rastras de la crisis sanitaria y política abierta por la cúpula policial provincial echando uno que otro lastre, pero de conjunto ha disuelto la fase uno fragmentando la provincia en zonas rojas y amarillas para garantizar la apertura económica exigida por los capitalistas locales. A la vez, ha restringido la aplicación de testeos para “mejor administrarlos" lo que demuestra el agotamiento de su política para detectar contagios. Para evitar rendir cuentas, ha reducido los informes televisados diarios del COE a uno por semana, reemplazándolos por partes de prensa.

Es claro que ni el gobierno ni las patronales están dispuestas a garantizar las medidas de bioseguridad necesarias para resguardar la vida de los trabajadores, quienes representan más de la mitad de los contagiados en Jujuy. La burocracia sindical brilla por su ausencia. Por eso necesitamos impulsar protocolos obreros en cada lugar de trabajo con facultad de parar la producción hasta que no se garanticen las adecuadas condiciones de bioseguridad y la cobertura del 100% del salario a aislados y enfermos.

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