Respuesta al aparato: cómo convertir un recule en un nuevo fraude

Escribe Jacyn

Tiempo de lectura: 6 minutos

El martes por la noche, exactamente 24 horas después de que denunciáramos la omisión deliberada en los motores de búsqueda de la página de autor de Jorge Altamira en prensaobrera.com, su indexación fue reestablecida. Esto significa, sencillamente, que en este momento recibe el mismo tratamiento que los demás autores del sitio. La búsqueda, en Google, de la entrada “Prensa Obrera Jorge Altamira” arroja como resultado, en primer lugar, el link a su página de autor en el sitio prensaobrera.com, como ocurría hasta ahora con Néstor Pitrola, Marcelo Ramal o cualquier otro autor con notas publicadas en el sitio (1).

En horas de la mañana, los portavoces “técnicos” de la camarilla usurpadora del PO intentaron una campaña confusionista, difundiendo en las redes sociales el link directo de acceso a prensaobrera.com/autor/jorge-altamira. Naturalmente, esto no respondía a nuestra denuncia. Sorprendidos en su maniobra, primero redirigieron el resultado prod.prensaobrera.com/autor/jorge-altamira a la página de autor, un “arreglo” precario que no subsanaba nuestra demanda de trato igualitario sobre todos los autores del sitio. Casi al caer la noche, la página de autor de Altamira había sido reindexada por Google. El ocultamiento de una página para los motores de búsqueda es una maniobra sencilla. Los operadores de la camarilla intentaron medrar en la ignorancia informática de algunos compañeros y fracasaron. Afortunadamente, y en prevención de una "rectificación" informática que pretendiera ser presentada como desmentida o negación de nuestra denuncia, la documentamos a través de un video que reproduce, en tiempo real, la búsqueda.

Este desenlace no deja de constituir una pequeña victoria de la democracia política. El recule del aparato ha sido motivado, probablemente, por el temor a una avalancha de pronunciamientos de repudio. Pero un episodio de estas características puede volver a ocurrir. Finalmente, la manipulación del archivo de Prensa Obrera -en este caso, el ocultamiento de la página de autor de Altamira de los motores de búsqueda, que son la vía de acceso masivo a los contenidos por parte de los usuarios de Internet- tiene sus antecedentes en la censura y el plagio de los artículos de Jorge, en el espionaje sobre el correo electrónico de Marcelo Ramal, en la digitación de los plenarios y documentos en el periodo preparatorio del 26° Congreso del PO; en la expulsión de 1.200 militantes que reclamamos el derecho a constituirnos en tendencia, como aseguran los estatutos del partido; el saqueo de locales, la usurpación de cuentas de las redes sociales y la intervención judicial sobre el comité de Tucumán, bajo amenaza de apelar al Código Penal.

En vez de respuesta, farsa

No pasarían 24 horas, sin embargo, para que el recule del aparato del PO fuera convertido, a través de un texto anónimo, en una nueva malversación política. Confirmando lo que preveíamos, la apresurada reindexación de las notas de Altamira pretende ser convertida ahora en un “aquí no ha pasado nada”. De ese modo, el anónimo redactor pretende “refutar” nuestra denuncia de que la página de autor de Jorge Altamira en prensaobrera.com había sido ocultada de los motores de búsqueda por los responsables del sitio.

“Basta ingresar a https://prensaobrera.com/autor/jorge-altamira/ para comprobar que no hay exclusión alguna”, nos dice el encargado de encubrir la manipulación digital. “También se puede recorrer cada número de Prensa Obrera en https://prensaobrera.com/archivo/ y comprobar que están todos los periódicos publicados”. “Los libros están”, nos dice el ´bibliotecario´. El ´pequeño´ problema es que tiraron a la basura el fichero clasificador de las notas de Altamira, y nadie podrá encontrarlas… Los malversadores falsifican, también, el contenido de nuestra denuncia.

Según el autor anónimo, nuestra acusación “podría resumirse en lo siguiente: el Partido Obrero ´manipula´ a Google, el buscador más importante a nivel mundial, para que nadie encuentre los artículos de Jorge Altamira”. El farsante pretende confundir a todo el mundo: ¿desconoce acaso que es muy sencillo ocultar una página de los motores de búsqueda? Miente cuando afirma que “todo el razonamiento se basa en que Google arroja, antes que las notas escritas por Jorge Altamira, notas que hablan sobre Jorge Altamira”. Nuestra denuncia fue muy concreta, reiteramos: hasta la víspera, cuando la camarilla usurpadora del PO reculó en chancletas, los responsables del sitio mantenían ocultos a los motores de búsqueda la página prensaobrera.com/autor/jorge-altamira. Pero en el colmo de la manipulación, el autor enmascarado se refugia en el misticismo tecnológico: “hay un algoritmo, cuyo mecanismo solo es conocido por el propio Google, que basa sus respuestas en la actividad de decenas, centenares o miles de usuarios”. Lector: lo están tomando por estúpido. Sin ánimos de personalizar, pruebe la búsqueda “Prensa Obrera Miguel Eibuszyc” y observará cómo el “misterioso” algoritmo de comportamiento “desconocido”, coloca a la cabeza de los resultados su página de autor, con sólo seis artículos, como ocurría -reiteramos, hasta la noche del martes- con ABSOLUTAMENTE TODOS los autores EXCEPTO Jorge Altamira. ¡Tan “misterioso” es el comportamiento de este algoritmo! La página de autor de Jorge Altamira fue ocultada de los motores de búsqueda, lo cual se puede hacer de numerosas maneras.

El autor desconocido desbarranca al cinismo cuando afirma que “los lectores pueden ir a Prensa Obrera y a las diferentes plataformas del PO y observar que todo lo que estaba allí sigue estándolo, como es el caso de los videos, algo sobre lo que vuelven en estas notas”. Vamos a ser claros. Como se puede observar en las siguientes imágenes (ver más abajo), el curso sobre El Capital dictado por Marcelo Ramal, en enero de 2019, ha sido “ocultado” del canal de YouTube del Partido Obrero. Los libros de Jorge Altamira, “No fue un martes negro más” y “El ascenso de la izquierda”, en la tienda de Rumbos (Prensa Obrera) en Mercado Libre han sido “pausadas”. Es una metodología. Es, de nuevo, el único autor que recibe este trato por parte de este grupo que se autoproclama “orgulloso de su historia y no reniega de su pasado”. Concurra al autor al sitio https://revistaedm.com/libreria y compruébelo por sí mismo – ¡antes de que lo cambien de nuevo!

Conclusiones preliminares

Al calor de este breve episodio se puso de manifiesto una vez más un régimen de intoxicación permanente sobre la periferia y la militancia del PO. Sus operadores telemáticos intentaron sembrar la confusión, lo que no deja de ser una confesión vergonzante de las manipulaciones que sacamos a la luz. El régimen del PO se ha consolidado como un régimen de camarillas. Su accionar es, por su naturaleza, opaco, en primer lugar, para sus propios militantes. Véase sino lo ocurrido en la legislatura porteña, con la votación de la bancada del FIT a favor de una ley sionista que penaliza las denuncias contra el Estado de Israel – los parlamentarios se “rectificaron” diez días después, pero la dirección del PO todavía no ha abierto la boca. El reconocimiento a nuestro derecho de conformar una Tendencia es una demanda democrática y una necesidad de salud política. Aquellos que genuinamente no comparten nuestras tesis políticas deberían reclamar enérgicamente que la Tendencia sea reconocida, en aras de reestablecer la democracia partidaria.

El régimen interno de un partido tiene su correlato en la acción política y, finalmente, en términos programáticos, si bien las camarillas no se guían por programas sino por su instinto de autopreservación y apetitos personales. La degeneración del régimen interno del Partido Obrero “oficial” es la contraparte de la asimilación de su grupo dirigente a la izquierda democratizante (morenismo) y, más aún, al régimen, como lo han expresado sus aportes parlamentarios a leyes y presupuestos de la burguesía.

“La mentira permanente como método”, el título elegido por nuestro desconocido contrincante habla más de sí mismo que de cualquier otra cosa.

La denuncia que realizamos fue ampliamente debatida en nuestra Mesa Nacional, concienzudamente analizada y consultada con numerosos especialistas informáticos, durante varios días. En primer lugar, porque no conocíamos un antecedente similar en la historia política reciente – al menos, mejor dicho, en la era digital. El desenlace provisorio que ha tenido confirmó ampliamente la razón de nuestra denuncia. No bajaremos la guardia. La historia de nuestro partido, concentrada en gran medida en su literatura política, es patrimonio de toda la vanguardia obrera y socialista. Si la camarilla que dirige hoy el PO pretende sacarse de encima esa mochila y romper con aquella historia y su legado político, es asunto de ella.

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*(1) No podemos dejar de señalar que las páginas autor correspondientes a Jorge Altamira y Marcelo Ramal presentan una estructura de URL diferente a las de otros autores. Al realizar la búsqueda, se puede observar que estas presentan los resultados https://prensaobrera.com/autor/53-jorge-altamira y https://prensaobrera.com/autor/5-marcelo-ramal. Ambos links redirigen a las paginas https://prensaobrera.com/autor/jorge-altamira y https://prensaobrera.com/autor/marcelo-ramal, lo que no ocurre, por ejemplo, respecto de las páginas de autor correspondientes a Néstor Pitrola y Gabriel Solano, en cuyos casos Google exhibe las URL correspondientes, sin el número se puede observar en los casos de Altamira y Ramal.*

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Curso de "Introducción a El Capital de Karl Marx" con Marcelo Ramal (enero 2019) en el canal de YouTube del Partido Obrero: oculto

Curso borrado

Listado cursos borrados

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Tienda online de Editorial Rumbos - libros de Jorge Altamira: "publicación pausada"

Ascenso de la Izquierda - Jorge Altamira

No fue un martes negro más - Jorge Altamira

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