Trump y Johnson contra China

Escribe Mauri Colón

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El imperialismo ha relanzado la ofensiva China, luego que la nación asiática impusiera la “Ley de Seguridad” en Hong Kong. La norma califica como crímenes la subversión, separatismo, terrorismo y la colusión con potencias extranjeras - en pocas palabras, monta un gran operativo de control y represión sobre la ex colonia británica. Esta decisión cosechó el repudio de gran parte de la comunidad internacional por considerar que violaba el estado de derecho de la zona autónoma.

La respuesta por parte de Trump y sus aliados llegó pocos días después, cuando el magnate anunció el fin del trato preferencial para Hong Kong, abriendo la puerta a aranceles y otras medidas. A principios de julio, además, el Congreso aprobó nuevas sanciones a los funcionarios chinos involucrados en la represión de las protestas en Hong Kong (La Nación, 22/7). Por su parte, el Reino Unido decidió suspender su tratado de extradición de forma inmediata e indefinida con Hong Kong y también la exportación de armas.

La ley ha servido de pretexto para reactivar los ataques contra el régimen chino.

La ofensiva impulsada por Trump contra la compañía Huawei -a la que acusa de ser un arma de espionaje chino- tuvo su correlato en las islas británicas, donde los conservadores impulsaron el “Huawei out”, (https://politicaobrera.com/internacionales/2004-reino-unido-el-huawei-out-otro-episodio-de-la-guerra-comercial), a la que había autorizado antes a acceder a partes no estratégicas de la red 5G, considero un riesgo “controlable” para la seguridad nacional.

Según la firma de investigación TrendForce, la empresa china superaría en la producción de Smartphone 5G a la norteamericana Apple y duplicaría en unidades a la coreana Samsung.

Trump tiene en carpeta la aplicación de sanciones contra otras 11 compañías chinas, supuestamente vinculadas con las violaciones de derechos humanos de minorías musulmanas. Beijing ha respondido a las agresiones demandando por patentes a varias empresas entre ellas HP, Verizon y Cisco. También alertó a la Unión Europea que, en el caso de seguir el ejemplo británico, abrirá represarías contra Nokia y Ericsson.

Mike Pompeo visitó Londres en apoyo a la política de Boris Johnson y declaró que "todas las naciones comprometidas con la libertad y la democracia (...) tenían que comprender la amenaza que representa el Partido Comunista chino". Mientras estas palabras recorrían el mundo, Trump ordenaba cerrar el consulado chino en Houston, al que acusa de ser el “corazón” de una red espionaje en suelo yanqui.

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