Colapsó el Hospital Posadas

Escribe Cami Alanis

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La nueva flexibilización de la cuarentena se da en un escenario donde el sistema sanitario de la provincia de Buenos Aires se encuentra al borde del colapso, ocupación de las camas casi en su totalidad y desborde del personal de la salud. Dentro de este cuadro nos encontramos en la zona oeste con el hospital más importante, el Posadas, que ya tiene cubierto al 100% su capacidad en la terapia intensiva. Las fotos que circularon en estos días de las filas de pacientes aguardando por un hisopado en el Posadas muestran el grado de colapso en que se halla el mismo.

A pesar de ser el “emblema” nacional, ha sufrido olas de despidos durante el ajuste del gobierno macrista y que vio, con la llegada de los FF, la “renovación” de los contratos de muchos compañeros que habían sido despedidos… al igual que durante los doce años del kirchnerismo, no los han nombrado en planta permanente, como corresponde.

El panorama de la zona oeste es altamente complicado ya que la mayoría de los distritos no cuentan con grandes hospitales, como en el caso de Ituzaingó, que tiene un edificio con mucha capacidad, pero que no tiene ni una de las 180 camas prometidas, lo mismo podemos decir de Hurlingham, Merlo y de Moreno. Además de recibir de toda la zona oeste, el hospital recibe pacientes de la zona norte del conurbano y de todo el país. La capacidad de respuesta del sistema sanitario en Morón se encuentra en tensión permanente. El secretario de salud describió que, pese a los esfuerzos realizados para incrementar la respuesta del sistema de salud, “la tensión sube y por momentos nada alcanza”. A menos de una semana de la advertencia de un colapso sanitario, parece evidente que el caballito de batalla de los funcionarios e intendentes es la responsabilidad ciudadana que oculta la verdadera dimensión de un régimen agotado y sin posibilidad de dar respuestas.

Para revertir esta situación necesitamos llevar adelante un programa desde y para los trabajadores: por un control obrero de las condiciones de salud en todos los lugares de trabajo, la reducción de la jornada de trabajo a 6 horas del personal de la salud para incorporar más trabajadores sin tocar su salario, reapertura de paritarias, pase a planta permanente de los contratados. La defensa de la salud pública no debe ser solo de los compañeros de la salud que están en la primera línea de lucha contra el coronavirus y sufriendo ellos mismos los contagios, la población del oeste y los trabajadores debemos rodear de solidaridad y apoyo para que se cumplan estos reclamos. La defensa del hospital y sus trabajadores es una causa de todos.

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