Santa Fe: el escándalo de los fiscales y la descomposición del régimen

Escribe Lautaro Santkwosky

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Un nuevo escándalo político y judicial dejó al descubierto la responsabilidad del Estado santafesino en el delito organizado. Dos funcionarios judiciales -Patricio Serjal, jefe de los fiscales, y Gustavo Ponce Asahad como fiscal de Flagrancias del departamento Rosario-, fueron denunciados por encubrir y recibir coimas de parte de una organización delictiva vinculada a Los Monos, dedicada a regentear casinos clandestinos y la extorsión. La denuncia fue realizada por el empresario “arrepentido” Leonardo Peiti, señalado en el Organismo de Investigaciones de la fiscalía rosarina como líder de esa banda.

Lo que sigue es digno de una serie de mafiosos. Según la prensa local, la denuncia surge de una declaración de Peiti en una causa que lo investiga por intervenir personalmente ante Ponce Asahad, junto a Maximiliano “Cachete” Díaz, miembro de “Los Monos”, en favor de unos sicarios contratados para realizar un atentado al Casino City Center, que habían caído por tenencia de arma en un retén de la Gendarmería. Peiti, a su vez investigado por juego clandestino, señaló al Fiscal Regional de Rosario, Patricio Serjal, por recibir coimas a cambio de encubrir sus casinos. Como suele decirse, “Rosario es un pañuelo”.

Ante la denuncia, Serjal presentó la renuncia ante el Fiscal General de la provincia. Dos días antes había anunciado en todos los medios locales que iría hasta las últimas instancias en la denuncia contra Ponce Asahad por sus vínculos con “Los Monos”.

La Asociación de Fiscales emitió un comunicado donde pide la separación de ambos fiscales por sus “cuestionamientos éticos y legales”. Por su parte, la legislatura provincial convocó para el próximo martes 4 a la Comisión de Acuerdo, encargada de investigar las conductas de los fiscales. En las últimas horas varios miembros de esa comisión denunciaron presiones para no acompañar los pedidos de investigación que caían sobre estos dos fiscales que cuentan con un historial de “malos desempeños” en causas importantes vinculadas al negocio narco.

La de los fiscales es otra olla destapada que muestra la connivencia entre el Estado santafesino y el delito organizado. El guión del régimen político provincial está escrito en clave corrupta, mafiosa y criminal. Los trabajadores deben tomar nota.

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