Las Universidades “esenciales” de Trump (y los capitalistas)

Escribe Joaquín Antúnez

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Durante el mes de julio, el gobierno de Trump suspendió las visas a los estudiantes inmigrantes que no acepten tomar clases presenciales. Esto fue rechazado por las principales universidades del país, como el MIT y Harvard. Luego se sumaron otros estados, como Nueva York, y distintas casas de estudios norteamericanas. También sumaron su rechazo las empresas de tecnología -como Microsoft, Facebook, Twitter- que son las principales contratistas a los egresados extranjeros de instituciones como el MIT.

Luego de amenazas cruzadas, el conflicto fue llevado a la justicia. Se preparó una audiencia de 90 minutos, pero duró menos. El motivo fue sencillo: los estudiantes extranjeros aportan a la economía norteamericana cerca de 40.000 millones de dólares al año, según los reportes de 2018-2019 (Infobae, 24/7).

Trump reculó, no sin antes de denegar las solicitudes para estudiantes extranjeros que piensen ingresar a Estados Unidos y cursar de manera remota.

En Estados Unidos hay un millón de estudiantes migrantes. La Nación (8/7) cuenta que “muchas escuelas dependen de los ingresos de los estudiantes extranjeros, que a menudo pagan la matrícula completa.” Nuevamente, la necesidad de sostener a los estudiantes extranjeros es referida como un problema monetario. En otras palabras, las universidades actuaron contra una amenaza de quiebra.

Matriculas

Mientras este debate por la permanencia de estudiantes extranjeros se desarrolla, una gran cantidad de estudiantes (nacionales y extranjeros) deben trabajar en los trabajos más variopintos, muchas veces de jornada reducida, para sostener parte de sus estudios. El resto lo consiguen mediante créditos que luego los acompañarán durante el resto de su vida. Los bancos obtienen enormes ganancias gracias a estos créditos estudiantiles.

Los estudiantes, muchos de ellos movilizados por la muerte de George Floyd, han levantado protestas contra las matrículas excesivas, planteando directamente su rebaja. Las universidades estadounidenses son de las más colonizadas por el capital financiero, que retira casi como de un menú a los profesionales que son formadas en ellas, según la necesidad del mercado y sus pretensiones.

El simple hecho de que las universidades hayan sido amenazadas de quiebra por la medida del gobierno de Trump deja planteada la inviabilidad del régimen universitario actual.

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