Huelga General en Francia: un millón y medio de personas se movilizaron en la primera jornada

Escribe Emiliano (Belgrano)

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Francia fue paralizada por la huelga más importante en un cuarto de siglo. Se trata de una huelga “renovable”, que deciden asambleas diarias. El 74% de la opinión pública sostiene la huelga. Los sindicatos del transporte (SNCF y RATP) van a continuar la huelga hasta el lunes, cuando decidirán los pasos a seguir.

250 mil manifestantes se movilizaron en París. Allí, como en otros lugares de Francia, la policía decidió bloquear la manifestación. Cuando la noche caía, las primeras columnas sindicales llegaban a la plaza de la República, donde se registraron varios heridos. Los bomberos, en la primera línea, hicieron recular a la policía. Las fuerzas de seguridad anunciaron 97 detenciones y 9.000 controles. Se calcula más de un millón de participantes en todo el país.

En Toulouse, una columna de casi 60 cuadras convocó a 100 mil manifestantes. Masivas movilizaciones se registraron en Montpellier, Lyon, Nantes, Toulon, Valenciennes, Clermont Ferrand, Orleans. 30 mil marcharon en Grenoble y Rouen, 50 mil en Bordeaux, 25 mil en Lille y 200 ciudades más. Es la primera vez que se ven movilizaciones así de numerosas en pequeñas ciudades de todo el país.

Los ferroviarios británicos de la Southern Western Railway londinense se solidarizaron con sus pares franceses.

Siete de las ocho refinerías francesas entraron huelga, por lo que se teme un pronto desabastecimiento. El 90% del servicio del TGV paró, y el 80% del TER. También pararon 11 líneas de metro. Según datos oficiales, 51% de los maestros de primaria y 42% de secundaria se movilizaron, y el 32% de la función pública. Sin embargo, desde los sindicatos docentes dicen que el acatamiento fue del 70%.

El sindicato Solidaires anunció que propondrá movilizaciones unitarias de continuidad de la huelga en la Asamblea Intersindical del 6 a la mañana, con el fin de ampliar la huelga ilimitada. La Asamblea General Intersindical cuenta con la participación de los gremios convocantes: CGT, FO, CFE-CGC, Solidaires, FSU, sindicatos de estudiantes y organizaciones de la juventud.

Los manifestantes, desde muy temprano en la mañana, decían que la reforma previsional “es un engaño”, “si [Macron] quiere aumentar las jubilaciones como dice, que aumente los aportes patronales, o aumente los salarios, que es de dónde sale el aporte del trabajador proporcional para la jubilación”). La clase obrera francesa cuela sus demandas (bajos salarios, extensión de la jornada, costo de vida, impuestos, precarización, reducción de presupuestos en salud y educación, etc.) bajo el paraguas de la lucha contra la reforma previsional. Esto explica la descomunal dimensión de la huelga.

Martínez de la CGT señaló que “la tentativa de división del movimiento no funcionó” (CGT, 5/12). Didier Mathis (de UNSA Ferroviaire) agregó que “Mientras el gobierno juegue al gato y al ratón, permaneceremos en el movimiento”. Esto pareció no afectar a Gilles Le Gendre, diputado de La Republique en Marche de Macron, que declaró en la televisión: “Los sindicatos saben perfectamente que iremos hasta al final con esta reforma” (bfmtv, 5/12). Se trata de una declaración de guerra contra el movimiento obrero y popular.

Desde los sindicatos la posición no es homogénea, muchos de ellos quieren sentarse a “negociar”, y otros piden la supresión de la reforma. Yves Veyrier, número 1 de Force Ouvrière, declaró: “No quiero que [el movimiento] dure porque queremos ser escuchados. Volvamos a la mesa de negociaciones” (Libération, 5/12).

En las banderas de los Chalecos Amarillos (GJ) en París se leía: “Para acabar con los privilegios, disolución de la Asamblea General, convocatoria de una Asamblea Constituyente. Poder al pueblo”. En la marcha, los GJ se unieron a las columnas sindicales.

La operación de Macron es tratar de dividir al movimiento obrero bajo el argumento que existen “privilegios”,en alusión a las cajas de diferentes ramas. Pero la reforma no toca las “cajas excedentarias”.

Para el trabajador francés estable en actividad, la reforma previsional significa la reducción entre el 44 y el 50% de las jubilaciones para 2060, fijando el tope en el 14% del PBI. El objetivo de las reformas desde 1993 es allanar el camino para la capitalización. Obtener así recursos para financiar a la Bolsa y la deuda pública con el aporte jubilatorio de los trabajadores en actividad.

Cuando Macron pensaba que había “controlado” a los GJ, ahora tiene que enfrentar una acción común de la clase obrera. El levantamiento popular de la mano de la huelga general profundiza una crisis de régimen. El capitalismo francés debe enfrentar la huelga por tiempo indefinido en medio de la guerra comercial.

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