Huelga de hambre en las cárceles: una bomba de tiempo

Escribe Nicol S

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La exgobernadora Vidal es responsable de la decisión de cortar el abastecimiento de alimentos por la falta de pagos a las empresas proveedoras a más de 52.000 presos en cárceles bonaerenses, motivo por el cual los internos llevan más de una semana de huelga de hambre, como medida de protesta.

El mes de diciembre siempre es muy complicado en el ámbito carcelario, ya que se aproximan las fiestas y todas y todos desean pasar esas fechas con sus familias. A ello se le suma de que pronto comienzan las ferias judiciales y las causas quedan estancadas hasta febrero del año próximo.

El nuevo gobernador Kicillof deberá ver la situación rápidamente, ya que el número de internos que están en huelga ha aumentado mucho en los últimos días. Pabellones enteros de todas las unidades bonaerenses están en huelga y unidades de diferentes provincias también. Las temperaturas se han elevado por encima de los 30°C y seguirán así toda la semana. Lo que complica mucho más aun la situación.

Los huelguistas comenzaron a desmayarse y deben ser atendidos. La situación es como una olla a presión, continua la escasez de alimentos y empeora la salud física y mental de los presos. También se han sumado madres y embarazadas de la UP 33 de Los Hornos.

Familiares y organizaciones sociales convocan a una movilización a gobernación, para el jueves 12 de diciembre, a las 10 hs, exigiendo una mesa de dialogo que contenga a personas privadas de libertad, liberados y organizaciones sociales.

El abandono de las y los internos es total. Las condiciones de vida son infrahumanas: miseria, mugre, deterioro, todo en un mismo espacio. La población carcelaria el sector más bajo y desprotegido de la sociedad. Sus familias afuera sufriendo la pobreza, falta de trabajo genuino y ellos, del otro lado del muro en peores condiciones. El repudio total a la gobernación y al ministerio de justicia provincial, que han avalado la decisión del gobierno de Vidal y han provocado esta catástrofe en las unidades penitenciarias.

En nuestro país mueren tres presos por semana. De hecho, el pasado 9 de diciembre se desató un enfrentamiento entre dos internos, en la UP 35 de Magdalena, en el pabellón 15 y uno de ellos perdió su vida. En este sistema capitalista las cárceles no funcionan como un sistema de reinserción a la sociedad, sino por el contrario agravan cada vez más la situación de violencia y exclusión.

El servicio penitenciario continúa con su posición amenazante ante la situación desatada, pero el número de internos en huelga los ha superado, lo cual implica que sus políticas de aislamiento y traslado viene fracasando ya que todas las unidades están en la misma situación. De todos modos, siguen con los camiones de traslados preparados en las puertas de cada unidad y algunos pocos internos han sido movidos, generando aún más tensión. Las mujeres han viralizado varios videos poniendo el cuerpo a la lucha incluso junto a sus hijos e hijas.

La situación se agrava a cada momento.

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